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"El fútbol no es una cosa de vida o muerte, es mucho más que eso". Bill Shankly

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Ya se puede hablar de árbitros, hubo una decisión que favoreció al Real Madrid

Hoy, por fin, se puede hablar de los árbitros. Hace apenas unos días, casi horas, si lo hacías no había más que una explicación: que no te gusta el fútbol.

Gol del Real Madrid

Los jugadores del Real Madrid celebran un gol al Betis en presencia de Mateu Lahoz (EFE).

Sí, efectivamente, nos hemos tirado días leyendo que ante lo grandioso de la remontada del Barça, si hablabas del colegiado no eras más que un resentido, que no te gusta el fútbol (tengo que repetirlo de nuevo, aún no me lo acabo de creer), y que los colores te ciegan. Una mala persona que se estaba ahogando en su bilis, prácticamente.

Y entonces ha llegado una actuación de un árbitro que podría haber favorecido al Real Madrid. Ni siquiera está del todo claro que fuera así, porque aparte de una posible expulsión de Keylor Navas que, quizás, Mateu Lahoz perdonó, también hubo un par de penaltis posiblemente escamoteados a los blancos y un gol mal anulado a Cristiano.

De esto ya hemos hablado aquí alguna vez, solo conviene analizar una parte de la historia, en esta caso la de la no roja a Keylor, luego es evidente: otro robo del Madrid.

Haciendo el repaso a las portadas de la prensa deportiva, me ha sorprendido, quizás porque soy ingenuo, que los dos periódicos de Barcelona llevaran hoy una mención al arbitraje, dejando claro que de nuevo había ayudado al Real Madrid. Uno no espera ya objetividad. Tampoco ni siquiera ya que sean justos. Pero sí vergüenza torera. Creí a que, después de la exhibición de Aytekyn en el Camp Nou del pasado miércoles en la Champions, dichos diarios estarían un tiempo calmados con el tema de los colegiados. He vuelto a subestimarles.

Y, ya, por último, ayer domingo había gente comparando lo del Barça-PSG con lo del Real Madrid-Betis. “Los árbitros se equivocan, son humanos”. Sí, efectivamente, la no expulsión de Keylor ha sido la coartada perfecta para justificar lo de Aytekin. Para no creérselo.

Otro error garrafal de Keylor Navas que reabre el debate sobre su titularidad

Viendo a Keylor Navas, me viene a la mente la célebre frase de Alfredo di Stéfano: “no te pido que atajes las que vayan dentro, pero por lo menos no te metas las que vayan fuera”. Define perfectamente el estado de forma del portero costarricense.

Keylor Navas

Keylor Navas (EFE).

El partido ante el Betis ha sido uno más dentro de una temporada catastrófica, plagada de errores, goles en los que parece que puede hacer más y apenas buenas paradas. De cuajar una temporada 2015/16 siendo clave en la Undécima a cometer un fallo tras otro que está costando muchos goles al Real Madrid.

Ya no hay palabras milagrosas, los reflejos felinos parecen haber desaparecido y, lo peor de todo, ha perdido la confianza. No sale a por muchos balones por miedo al fallo y cuando lo hace, es a destiempo.

La primera parte de Keylor ante el Betis fue un show. Primero salió tarde a por un balón, no acertó a darle de cabeza y acabó arrollando a Sanabria. Casi le cuesta la expulsión, pero el árbitro no estimó, extrañamente, no estimó que hubiera habido falta. Posiblemente con la jugada aún en la cabeza, un disparo centrado del delantero intentó atajarlo Navas, se hizo un lío y acabó metiéndoselo el mismo.

Cambiar a un portero siempre es complicado y genera mucha controversia, más aún en el Real Madrid, pues estás ‘matando’ al jugador, señalándole directamente. Pero Keylor no está mentalmente y Kiko Casilla siempre ha cumplido esta temporada. Es la hora de que Zidane tome una decisión, por dolorosa que sea.

Actualización: Y sí, al final del partido una gran parada de Keylor salvó la victoria para el Real Madrid. Aun con ello, el debate está ahí.

El madridismo o cómo nunca estar conforme con nada

Ayer, el Real Madrid se clasificó para los cuartos de final de la Champions. Tampoco es gran cosa, pensará usted. Aún no ha ganado nada y el cruce ha sido ante un rival complicado, pero sin pasarse. No es precisamente el Nápoles candidato a nada.

Cristiano Ronaldo

Cristiano Ronaldo (EFE).

Y se ha pasado de aquella manera. O ese al menos es el sentir general. Una mala primera parte hizo que los blancos se vieran a un gol de la eliminación. Hoy se leen más críticas que halagos, pese a que el resultado global fue un contundente 6-2.

Pues bien, quiero recordar que hace no tanto, al Madrid le eliminaban de la Champions en esa fase. Constantemente. Año tras año. Hasta seis veces seguidas. Unas veces era el poderosísimo Olympique de Lyon, otras el Arsenal (ejem). O la Roma, que el año pasado todo eran bromas cuando le tocó a los blancos en el sorteo, pero que nos eliminó en 2008 con un equipo más bien justito.

Y luego está lo del chorreo. Ya saben, lo de Liverpool, esos cuatro goles que cayeron como una losa en Anfield. Ahora esas cosas le pasan a otros.

Recuerdo perfectamente que yo solo quería dos o cuatro noches más con amigos y cervezas, ni soñaba con que la ganáramos. Ahora, esa inercia negativa, esa depresión constante, ese quedarse sin Champions a las primeras de cambio, hace ya tiempo que se acabó. Y qué poco sabemos apreciarlo.

Esa inercia se modificó, por cierto, el día que Florentino, hundido tras Alcorconazos y Lyonazos, decidió que había que fichar a José Mourinho, aunque bueno, ese es otro debate. Lo que sí está claro es que algo ha cambiado en este equipo en estos últimos años, de ser un equipo acomplejado por tanto fracaso y por el mejor Barça de la historia a que al madridismo le sepa mal pasar a cuartos por 6-2 solo porque el juego del equipo no ha sido del todo bueno. Qué rápido se acostumbra uno a los éxitos.

 

Los problemas del Real Madrid que el arbitraje ha tapado

Árbitros, árbitros y más árbitros. Solo de eso se habló después del partido disputado en el Estadio de la Cerámica, pero allí pasaron más cosas, muchas más cosas. Y, aun con la victoria, destapó bastantes problemas que tiene este Real Madrid que lleva un 2017 muy irregular tanto en juego como en resultados.

Vamos con ellos:

  1. Karim Benzema. Lleva los mismos goles que un centrocampista poco goleador y que no es titular (Isco), uno menos que el central del equipo (Sergio Ramos), dos menos que un jugador que ha estado tres meses sin jugar (Bale) y tres menos que su suplente (Morata). Lo de Benzema es cada vez más difícil de defender, y ante el Villarreal desesperó con sus fallos ante la portería contraria. Un buen día como el del Nápoles no justifica que lleve 5 goles en Liga esta temporada.
  2. Isco. Es, posiblemente, el jugador más en forma del equipo. ¿Es eso un problema? Sí, si no tiene hueco en el equipo. Casemiro, Kroos y Modric son innegociables para Zidane en el medio y la BBC arriba, también. Otra vez lo mismo, demasiado inmovilismo, demasiado miedo al cambio en el Real Madrid. Isco se está ganando ser titular en la mayoría de partidos, y es Zidane el que debe ver cómo hacerlo con rotaciones y suplencias de jugadores menos en forma.
  3. Keylor Navas. Ha pasado de pararlo todo a que casi cada tiro que va a puerta sea gol y nadie tiene explicación para ello. De una temporada fabulosa, a otra mediocre. Esta vez, ningún pero a los goles que encajó, pero pasan los partidos y no le da puntos a su equipo como sí sucede, por poner un ejemplo, con Ter Stegen en el Barça.
  4. Mala defensa, desconexiones constantes. El Madrid no se relaja en su juego ofensivo, ataca sin descanso siempre, pero atrás encaja con una facilidad asombrosa. Marcelo remonta partidos con sus goles, pero su banda es un agujero negro. La baja de Varane, que estaba siendo un desastre, debe aportar mayor rigor defensivo al equipo. ¿Por qué Nacho juega tan poco de central si está siendo el más seguro del equipo?Benzema ante el VillarrealBenzema ante el Villarreal (EFE).

¡Otro robo del Real Madrid!

“Ocho” denunció ayer con indignación Piqué en su cuenta de Twitter. No se refería a los penaltis no pitados al Chelsea en aquel partido de semifinales de la Champions en Stamford Bridge, sino que hacía referencia a los puntos que cree que los árbitros le han regalado al Madrid o tangado a su equipo en los partidos ante Málaga y Villarreal.

Cristiano ante el Villarreal

Cristiano celebra su gol ante el Villarreal con el árbitro Gil Manzano a su lado (EFE).

Lo de sacar los errores que interesan es más viejo que el fútbol. Sin ir más lejos, en el partido de los blancos ante el Villarreal de ayer solo se habla del penalti duduso (me mojo, para mí no fue) que se señaló por manos de Bruno Soriano.

Pero esperen. Hubo otras manos en el área del equipo castellonense. Y en el primer gol del Villarreal, Castillejo tocó el balón con la mano. Ah, y en el gol de Bakambu, el jugador franco-congoleño estaba en fuera de juego. Pero bueno, no dejemos que eso que ocurrió empañe lo importante, que parece que en una decisión los de Zidane salieron favorecidos. ¡Robo del Real Madrid! ¡La Liga está adulterada! Yo no sé cómo seguimos viendo fútbol, si total, los árbitros ya han decidido que la Liga va a ser para los blancos favoreciéndoles en una jugada y perjudicándoles solo en tres.

Isco y sus dudas: renovar o no con el Real Madrid

Isco duda si renovar con el Real Madrid. Al genial centrocampista malagueño le queda algo más de un año de contrato, y no lo ve claro. Juega muchos minutos y Zidane cuenta con él, pero no es titular y le toca ver muchos partidos desde el banquillo.

Isco

Isco se lamenta en el partido ante el Espanyol (EFE).

Si todos los jugadores de la plantilla están sanos y hay partido ‘gordo’, al de Arroyo de la Miel le toca quedarse fuera. En el medio le cierran el pase Casemiro, Kroos y Modric, arriba la siempre indiscutible BBC. Es el primer recambio, pues de momento le gana la partida al inconsistente James, pero para él no es suficiente.

Él sabe de la importancia de su decisión. Tiene 24 años y los mejores años de su fútbol le llegan ahora, aún en plenitud física y con mayor madurez futbolística. Sale y se luce en muchas ocasiones, como este sábado ante el Espanyol, partido en el que fue clave no solo con dos fantásticas asistencias, sino también con su presencia en la construcción del juego. Y entonces recuerda que no es titular, y le da que pensar.

Pues sí, Isco debe pensar mucho sobre qué quiere hacer con su carrera, y para ello debe fijarse en algunos ejemplos recientes de jugadores que abandonaron el Real Madrid. El caso más sangrante es el de Robinho, que se fue para ser “el mejor del mundo” y su carrera fue una cuesta abajo constante hasta pasar totalmente desapercibido en su recta final. Acabó jugando en China con solo 31 años.

Hay más ejemplos recientes. Mesut Özil y Ángel di María se fueron por dinero y por ganas de más reconocimiento. El alemán se hincha a dar asistencias y a sumar un fracaso tras otro en el Arsenal, lugar a donde ha llevado su enorme calidad… e inconsistencia. Di María fracasó en el Manchester United, y le va mejor en el PSG, pero (de momento, al menos, a ver este año) en París no tiene la relevancia que su gran juego merece por la debilidad de la liga gala y por los continuos fiascos europeos del equipo.

Cada jugador es un mundo, no cabe duda. Pero bien hará Isco en fijarse qué les ha pasado a otros jugadores que han decidido abandonar el Real Madrid aun teniendo un papel relevante en el equipo. Y que recuerde que Modric cumplirá este año 32 años, su físico es frágil y el malagueño debería ser el jugador llamado a ocupar su lugar en la sala de máquinas blanca.

El desamor en San Valentín: Karim Benzema

La verdad es que no es que la paciencia se me agote, porque hace tiempo que eso ocurrió. Es que ya afronto los partidos con una cierta desesperación. Y no hablo de los del Real Madrid, no. Hablo de los de cualquier equipo. Y el motivo es Karim Benzema. Mi particular desamor, del que quiero hablar hoy dado que es San Valentín.

Me preguntaban ayer unos amigos que cómo iba la cosa con lo de los goles fallados del galo a puerta vacía (o a bocajarro). Porque sí, efectivamente hubo una época en que llevaba la cuenta de esto. Cuando iba aproximadamente por una decena, me perdí, lo hacía sólo de memoria. Daría para un extenso Excel.

Karim Benzema

Karim Benzema se lamenta después de fallar una ocasión.

Como decía, me enfado con este tema con cualquier partido. Pongo uno del Barça, y veo al que posiblemente sea el mejor ‘9’ del mundo, Luis Suárez. Un animal. Marca un gol por partido, y si no entra en el debate de si es hoy en día el mejor jugador que hay es porque comparte equipo con Messi. Sus ansias de marcar no parecen tener límite, se pega con los defensas, pelea cada balón, va desbocado a cada centro. Y acaba marcando goles sin parar, porque además de su desmedida ambición tiene, por supuesto, una gran calidad.

Y luego veo al ‘9’ de mi equipo. Pasota, como sin ganas. Pierde un balón ante el Sevilla en el último minuto con empate en el marcador y le da igual, se desentiende de la jugada, no le persigue y la jugada acaba en gol. Mi paciencia estaba ya ese día en el límite.

Dicen que se asocia como nadie, que es el mejor delantero combinando con sus compañeros, aunque su cifra de asistencias lo desmienta y sea discreta. Y además, que me da igual eso, lo que yo quiero es otra cosa, son goles. Veo partidos del Atlético y hasta Fernando Torres marca. Sí, hasta Torres. Me da por pensar que, hoy en día, cualquier delantero es mejor que el de mi equipo. Cualquiera.

Y entonces pienso en Morata. De este canterano con pinta de no haber roto un plato tengo ciertas dudas, porque a veces parece hasta que se va a tropezar con el balón y otras se saca una jugada de esas que se va de todos desde el centro del campo. Desconcierta. Pero el chaval tiene ganas, se lució en su mili particular en la Juventus y cada vez que sale, mejora al titular. Pienso que lo tiene que estar pasando realmente mal por ello, como cualquiera que ve que un trabajo peor de otro tiene mayor premio que el suyo.

También tenemos por Italia a Gonzalo Higuaín, con el que hay mucho jijijaja en Internet sobre si está gordo y bastante sorna con su mala suerte en las finales. Pero año tras año se hincha a marcar goles. Este año, lleva 18 ya en la Juventus, el año pasado hizo 36 en el Nápoles. Efectivamente, nos quedamos con el Gato y vendimos al Perro.

Benzema te gana un día con una genialidad, quizás hasta por fin marque un gol en una final (de momento, ni uno), y puede que hasta le dé la Duodécima al Madrid, vaya usted a saber. Pero del ‘9’ del Madrid espero que sea el mejor, que marque día sí, día también, que luche por el Pichichi de la Liga, no que marque 5 goles. Eso sí, son los mismos que lleva Torres. Algo es algo.

¿Le dejarías tu casa a tu ex para que viera una peli con su nueva pareja?

Bueno, venga, admito que quizás el ejemplo pueda ser considerado como algo exagerado, pero así es como se sienten (nos sentimos) muchos aficionados del Real Madrid cuando se pide (este año toca de nuevo) que la final de la Copa del Rey se juegue en el Santiago Bernabéu con el Barça como participante y, además, como máximo favorito a la victoria.

“Es que es el campo más grande, y el que mejor les pilla a los equipos para desplazarse”, alegan. Bueno, pues mi cumpleaños está a la vuelta de la esquina, mi ex tiene una maravillosa y céntrica casa con una terraza de más de 20 metros cuadrados y no, no se la voy a pedir para la celebración.

El Real Madrid es, recordemos, una entidad privada, propiedad de sus socios, y a estos no les hace ninguna gracia que vaya allí el eterno rival a celebrar un título. Como seguro que a los del Barça no les haría gracia acoger una final entre, por ejemplo, el Real Madrid y el Espanyol (o el Zaragoza). Y al presidente de la entidad, en este caso la blanca, le corresponde hacer lo que los socios del club desean.

La excusa de la capacidad del estadio es la que más gracia me hace, dado que ninguna de las recientes finales coperas entre Real Madrid y Barça (2011 y 2014) se han disputado ni en el Bernabéu ni en el Camp Nou, los estadios con más capacidad. Nadie la quería en esos estadios, por mucho que más aficionados hubieran podido disfrutar de ella. Y se disfruta, ya les digo yo que se disfrute, que estuve las dos veces en Mestalla.

Hace un par de años, la excusa fue las obras de los baños del Bernabéu. Sí, fue una excusa barata, lo sabemos todos. Por algún motivo, queda mal decir que no, que no quieres dejarle la casa a tu máximo enemigo deportivo, Porque para el Barça, ganar la Copa no cabe duda de que le gustará, pero le produciría infinitamente más placer hacerlo en el Santiago Bernabéu, en la casa del eterno rival.

El Calderón está a la misma distancia que el Bernabéu, cabe la misma gente que en Mestalla y además una final de Copa será una despedida perfecta para el campo colchonero. Que disfruten allí culés y alavesistas.

Santiago Bernabéu

Santiago Bernabéu (JORGE PARÍS).

La culpa es, por supuesto, siempre del Real Madrid

Un poquito de ficción:

Una parte del estadio del Real Madrid se cae por un temporal, lo que hace que el partido que tiene que jugar el domingo en el Bernabéu ante el Celta corra peligro. Como los blancos tienen tres días después partido de las semifinales de la Champions, un aplazamiento del partido le viene bien, pues tendrá más descanso para ese trascendental duelo. Además, Zidane ya había anunciado que varios de los titulares no iban a jugar, y si el choque se celebra en otra fecha, sí podrá contar con sus mejores hombres.

Florentino Pérez

Florentino Pérez (GTRES).

De inmediato, el mundo del fútbol (y a los que no les gusta el fútbol también, nunca está de más atizar al Real Madrid), se indigna. Las portadas de los diarios catalanes claman al cielo ante la adulteración de la competición, Relaño se hace un par de editoriales sobre cómo es posible que un club de la grandeza del Madrid no haga lo imposible por disputar el choque y Florentino es blanco de todas las críticas. Cae el habitual post de Brotons contra Forbestino.

El Celta propone alternativas para la disputa del partido, como un club señor que quiere cumplir con las normas, y todos le apoyan. Está en su derecho de hacer todo lo posible por que se dispute el encuentro. Sin embargo, al ser un club modesto, nadie le hace caso, no puede competir contra el poderío que tiene en todos los estamentos el Real Madrid.

Cuando la alcaldesa de Madrid anuncia que el partido no se va a jugar, es ya lo último que faltaba. “¡Vuelven los favores políticos al Real Madrid!”, “¡Volvemos al franquismo!”. Todo es cosa de Florentino, que ha movido sus hilos para que el conjunto blanco salga beneficiado. Es la mano que mece la cuna en este país.

Finalmente, el partido no se disputa. El Madrid se ha vuelto a salir con la suya. La Liga está peligrosamente preparada, un año más, para que se la lleve el ‘equipo del Gobierno’.

Bueno, como bien saben, la cosa ha sido justo al revés. Pero no sabemos cómo, el malo de la película también es el Real Madrid. Cómo se le ocurrió proponer alternativas y sentirse agraviado. Debería ver, oír y callar. Se ha perdido el señorío.

Real Madrid: toca sobrevivir sin sus tres mejores jugadores (y Cristiano no es uno de ellos)

¿Se imaginan un Barça con Messi, Neymar y Luis Suárez lesionados a la vez? ¿Qué pasaría con ese equipo? ¿Iría líder de la Liga?

Modric y Bale

Modric y Bale se abrazan tras marcar un gol a Osasuna (EFE).

En esos parámetros se debe analizar la actual situación del Real Madrid. Los tres jugadores más importantes del equipo, que son Modric, Bale y Marcelo, están de baja y el conjunto blanco debe sobrevivir como pueda a esa circunstancia.

La última vez que Cristiano completó un regate el entrenador era Mourinho y ahora solo está para aportar goles, y no tantos como antes. Benzema sigue siendo ese ‘9’ fantasma que maravilla un partido y desaparece cinco, y el resto son formidables complementos, grandes jugadores, pero que no deciden partidos. No me refiero, por supuesto, a Sergio Ramos, cuyo cabezazo salvador otra vez estuvo a punto de llegar en Vigo, pero esta vez no hubo milagro.

Este es el panorama que le espera a Zidane en las próximas semanas, unos partidos en los que el objetivo es tratar de perder los menos puntos posibles y salvar como se pueda la eliminatoria ante el Nápoles en la Champions. La Copa del Rey da grandes alegrías, de eso no hay duda, pero no era una prioridad. En la mente de todos los aficionados blancos está ganar por fin una Liga (que ya han pasado nada menos que cinco años desde la última) y ser el primer equipo en la historia de la Liga de Campeones en lograr revalidar el título.