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"El fútbol no es una cosa de vida o muerte, es mucho más que eso". Bill Shankly

Archivo de la categoría ‘Atlético de Madrid’

La culpa no es del TAS

Enrique Cerezo y Gil Marín dialogan en el césped del Calderón (EFE).

Bofetada en toda la cara. Aún no ha acabado la temporada 2016/2017 y el Atlético de Madrid ya ha empezado con mal pie la 2017/2018. Empezamos junio con la noticia de que el TAS mantiene la sanción que impedirá al club colchonero fichar este verano.

El Atleti va a estrenar estadio y escudo, pero con la misma plantilla (o peor). Es como cuando estrenas camisa y pantalón pero no te has duchado. Un desastre deportivo que exigirá al Cholo (del que sabemos que se queda porque dio su palabra y su palabra vale oro, porque otro estaría ya contando millones en otra liga) el más difícil todavía: mantener el nivel competitivo (mejorarlo es una utopía) con las carencias actuales, con unos cedidos que no han brillado (pregunten en Sevilla por Vietto y Kranevitter, por ejemplo) y con casi la certeza de que piezas fundamentales se irán. Que el año que viene la responsabilidad goleadora recaiga en Torres, Vietto, Gameiro y Correa (entre los cuatro, 30 goles este año) provoca sudores fríos.

Pero más allá de lo deportivo, que en resumen se trata de pasar la ronda de grupos como sea en Champions y no alejarse mucho del tercer puesto en Liga cuando llegue 2018, la sentencia del TAS merece una reflexión muy clara: de esta situación, que raya en el ridículo mundial, solo hay unos culpables, los que se sientan en el palco. Se dice poco, a excepción de un grupo de ‘locos’ que lleva casi 30 años clamando en el desierto contra la gestión Gil. De aquellos barros, estos lodos. Suerte tienen de tener una afición de contrastada fidelidad como la del Atlético de Madrid, que al final, se va a casa contenta con un par de galopadas de Torres. Con otros hinchas, les faltaba M-30 para salir corriendo.

Carta a Griezmann: Antoine, creo que te estás equivocando

Griezmann, tras el último partido de Liga en el Calderón (GTRES).

Querido Antoine:

Antes de nada, quiero darte las gracias. No sólo por esta temporada, en la que has sido el mejor del equipo, donde te has echado las responsabilidades a la espalda y en la que te has dejado todo sobre el césped. Te doy las gracias por tus tres temporadas en el Atleti, llenas de talento, entrega y goles.

Pero de un tiempo a esta parte, ando algo preocupado. Y no te lo voy a ocultar, un poco decepcionado. Sé que llevas mucho tiempo harto de que los periodistas te pregunten por tu futuro. Hace poco más de un mes te defendí, en este mismo sitio, cuando dejaste a un compañero con la palabra en la boca tras un partido. Entiendo que estés cansado. Pero creo que no estás manejando todo este asunto excesivamente bien.

Primero, no has llegado a despejar nunca la incógnita de tu intención al acabar esta temporada: no te culpo. Estás en tu derecho de irte, si quieres, faltaría más. A mí y a todos los colchoneros nos encantaría que te quedaras, pero tienes 26 años, estás en plenitud de tu carrera y hay equipos que pagan más y mejor. Seguramente no has decidido nada aún, pero tus “no descarto nada” a lo mejor se podían haber explicado de otra manera.

El pasado lunes, muchos atléticos se quedaron boquiabiertos cuando dijiste en una televisión de tu país que había 6 posibilidades sobre 10 de que acabaras en el Manchester United. Sí, ya sé que luego dijiste que había 7 sobre 10 de que te quedaras, pero ahí quedó eso. Al día siguiente te leímos en L’Équipe decir que estabas “preparado para irte” porque quieres “ganar títulos”. Tu hermano tuiteó (y luego borró) un mensaje de apoyo al United antes de su final de la Europa League, justo cuando muchos medios publicaron que si los de Mourinho ganaban y por ende, jugaban el año que viene Champions, estarías más cerca de Old Trafford.

No pasa nada porque dijeras todo eso, ni siquiera por lo de tu hermano. Yo mismo animé al United el miércoles. Lo que no entiendo muy bien es que este viernes tuitearas que todo eran “rumores infundados”. Hombre, Antoine, no pueden ser “infundados” si eres tú el que dice que hay un 60% de posibilidades de irte a Inglaterra y que estás preparado para ello.

Mira, del Atleti se han ido muchos cracks. Algunos —espero que no te siente mal esto— incluso mejores que tú. Y no ha pasado nada. A Falcao lo despedimos con mucho cariño. No hubo muchos reproches a Diego Costa, al que una gran mayoría de atléticos quiere de vuelta. Pero otros se fueron un poco mal. Pienso en el ‘Kun’ Agüero. O en David de Gea.

Si te quieres ir, adelante. No eres canterano, ni siquiera podríamos reprocharte eso (que tampoco habría motivos, mira a Torres, lo que lo quiere la gente). Yo no lo haré. Yo también cambiaría de empleo si me pagaran más o me motivaran más. Es más, me alegraré de tus éxitos futuros.

Pero creo que te estás equivocando en algunas cosas. Creo que te están asesorando mal. Creo que a veces, decir la verdad claramente, sin ambages, sin “6 sobre 10”, sin equívocos, es lo mejor para todas las partes. Pregúntale a Fernando, que él sabe de qué va esto. O a Filipe. A menudo, duele más la falta de claridad que la propia decisión en sí misma.

Nada más, Antoine. Espero que te relajes y disfrutes de tu estancia en EE UU y de tus partidos de la NBA. Y que la decisión que tomes sea la mejor para todos.

Au revoir.

La despedida inolvidable del Vicente Calderón (y las mejores fotos)

Fue imposible no emocionarse. El Vicente Calderón se despidió este domingo para siempre (a falta de la final de la Copa del Rey) en el último partido que jugó el Atlético de Madrid. Todo fue perfecto. Ya lo era por el rival (el Athletic Club, el equipo ‘padre’, que ya fue el que cerró el Metropolitano hace más de 50 años).

El tifo inicial, con un precioso mosaico coronado con una de las estrofas que Pancho Varona y Joaquín Sabina crearon para el himno del centenario. Después, ya en el partido, no podía ser otro, Fernando Torres, el jugador más simbólico de los que hoy componen la plantilla colchonera, marcó dos goles. Durante el encuentro, las emotivas pancartas desplegadas en el fondo sur. Y en la recta final, la emotivísima despedida de Tiago Mendes Cardoso, que no pudo evitar unas lágrimas que contagió a medio estadio.

Después, el precioso homenaje a algunas de las leyendas del club: Gárate, Adelardo, Ayala, Calleja, Irureta, Capón, Pereira, Leivinha, Luis Aragonés (in memoriam), Futre, Pantic, Perea…

Las despedidas son horribles. Pero hay que seguir adelante y mirar el futuro, al Wanda Metropolitano.

Las mejores fotos del día:

El tifo inicial (GTRES).

Celebración del primer gol de Torres (GTRES).

Torres, besando el escudo del Atleti tras marcar el 2-0 (GTRES).

Griezmann, Torres, el ramo de Margarita y la afición (GTRES).

El fondo sur y sus recuerdos (GTRES).

Tiago se despide emocionado del Calderón (EFE).

¿Qué nota merece la temporada del Atlético de Madrid?

Stefan Savic (d) celebra con sus compañeros el primer gol frente al Real Betis (EFE).

La temporada está finiquitada para el Atlético de Madrid. A falta del último partido de Liga, que servirá para despedir al Calderón ante el club ‘madre’, el Athletic, los de Simeone ya han completado su objetivo, el de clasificarse de manera directa a la Champions League 2017/2018.

Así las cosas, llega el momento de preguntarse por un balance, de pensar en qué nota le podemos dar al Atlético de Madrid. Para ello, hay que poner hechos sobre los platillos.

Lo mejor: El objetivo en Liga se ha cumplido y con una jornada de sobra. El equipo remontó una desventaja de 9 puntos con el Sevilla por esa tercera plaza y mostró la solidez de siempre. En Copa se quedó apeado en semifinales tras caer ante el Barcelona, que se postula como ganador del torneo con permiso del Alavés, mientras que en Champions cayó en semifinales con dignidad ante su bestia negra, que está un estado de forma espectacular.

Lo peor: En Liga, el equipo no dio la talla ante Real Madrid y sobre todo, Barcelona. Sufrió también con equipos de zona europea y sólo su solidez con los de la zona media y baja le ha permitido llegar adonde ha llegado. En Copa, tuvo en su mano mantener viva la eliminatoria de no ser por un penalti, y en Champions, dilapidó sus opciones de pasar a la final en un partido de ida muy pobre. Y como aliño de todo, una preocupante falta de gol, una excesiva dependencia de Griezmann y algunos fallos en defensa que antes eran imposibles.

Así las cosas, yo considero que el balance merece un notable. No se debe perder la perspectiva de dónde viene este equipo, hace no tantos años. El Cholo ha conseguido meter al equipo por quinta vez seguida en Champions y con la plantilla que hay, pedir más en Champions o, en otras palabras, volver a tutear a Madrid y Barcelona, era una utopía.

Y tú, ¿qué nota la darías a la temporada del Atlético?

El premio es ser del Atleti

Simeone y Godín se abrazan tras el gol de Saúl el pasado sábado ante el Eibar (EFE).

No, no van a leer en estas líneas ningún discurso como el que William Wallace, en Braveheart, le dedica a los escoceses antes de la batalla de Stirling. El Atlético no va a pasar a la final de la Champions, en Cardiff. Es lo que creo.

Ni el Atleti es el Barça ni el Real Madrid es el PSG. Al Atleti le costó Dios y ayuda meterle un gol al Albacete y al Real Madrid casi se le caen los goles de los bolsillos. Será difícil hasta ganar el partido.

Pero nada de esto debe significar que esta noche, el Atlético de Madrid y su (bendita) afición celebren una fiesta. Aunque pueda parecer que no hay motivos. Es el último partido de Champions en el Vicente Calderón y habrá que despedirlo como merece.

Hay que olvidar incluso quién es el rival. Saltar al campo (los jugadores) y, simplemente, competir, como dice el Cholo. Y en las gradas, cantar, animar, reír… pase lo que pase.

El premio, amigos, es ser del Atleti.

 

Ser del Atleti o “¡Vamos a morir todos!”

Antoine Griezmann, este martes ante el Villarreal (GTRES).

Una de las películas que más recuerdo de mi infancia, y que si ‘pesco’ alguna vez en la tele me la vuelvo a tragar es Aterriza como puedas, la descacharrante comedia de los hermanos Zucker y Jim Abrahams. Uno de sus gags más divertidos es cuando una de las pasajeras, ante la situación de alerta del avión, pierde totalmente los nervios. Los pasajeros tratan de tranquilizarla a base de bofetones, lo que da pie a que se forme una cola de viajeros dispuestos a relajarla con medios más expeditivos. Pues bien, esta escena es la que me viene a la cabeza cada vez que el Atleti pierde un partido.

Ya sé que son muchos años de decepciones. Que no hace tanto que vivimos un descenso. Que Lisboa y Milán duelen todavía. Pero el derrotismo, el pesimismo y, a veces, el histerismo de la afición del Atlético de Madrid es exasperante.

Este martes, el Atleti dio un frenazo en Liga al caer derrotado por 0-1 en casa ante el Villarreal. Además, Yannick Carrasco se retiró lesionado en un hombro, justo en el momento clave de la temporada. Inmediatamente, una parte muy importante de la afición atlética, al menos la visible en redes sociales, reaccionó con histeria: adiós al tercer puesto, la lesión de Carrasco supone el final de la temporada para el extremo belga y por añadidura, el Real Madrid eliminará sin remisión al Atleti en Champions.

El primer bofetón al sector histérico de la afición colchonera vino en forma de buena noticia: la lesión de Carrasco no es para tanto (estará en la vuelta de Champions). Y sobre el resto de temores, sólo hace falta tener un poquito de perspectiva.

El equipo está tercero y seguirá en este puesto al final de esta jornada intersemanal. Hace no tanto estaba a nueve puntos del Sevilla y con los perseguidores respirando en el cogote. El equipo está en semifinales de Champions de nuevo, con todas sus opciones intactas, por mucho rival que haya enfrente. Muchos se lamentaban por la evidente falta de puntería del equipo. Es cierto, pero eso no ha impedido estar donde se está. En definitiva, el Atlético de Madrid (que por cierto, hoy cumple 114 años), está en una situación que muchos hubiéramos firmado al principio de la temporada. Y no digo hace unos años.

Así que, por favor, el que no crea, que se baje. Vamos a quitarnos esa psicosis ante la derrota tan de Madrid y Barcelona y vamos a disfrutar de lo que tenemos. Porque hace bien poco que no lo teníamos. Y quién sabe cuánto va a durar.

Griezmann, harto de las preguntas sobre su futuro, deja plantado a un periodista

El tema surgió hace un par de semanas. Antoine Griezmann dejó algún atisbo de duda sobre su futuro en el Atlético de Madrid. El tema pasó, como pasan todos los rumores de jugadores que dejan el club rojiblanco en cuanto se acaba el derbi.

Este sábado, tras una sufrida pero valiosísima victoria del Atleti en casa del Espanyol, Griezmann, autor del gol, se prestó a hablar con beIN Sports a pie de campo. La tercera pregunta del periodista Mateo Sánchez, vuelve a reincidir en el tema de su futuro. ¿La reacción del galo? Véanla ustedes mismos (a partir del segundo 0:30):

Es normal que Griezmann esté harto de lo mismo. Una y otra vez se le pregunta si se va a ir. Estamos a finales de abril. Llega el momento clave de la temporada, y a veces, los medios nos obsesionamos con el titular fácil para el clic rápido: el mercado de fichajes da muchas visitas, llena muchas páginas, cubre muchos informativos.

A lo mejor deberíamos hacer algo de autocrítica.

Atlético de Madrid: 5 motivos para creer que, este año, sí eliminará al Real Madrid

Koke, Torres y Griezmann el gol del francés ante el Leicester en la ida de cuartos (GTRES).

Pues ya tenemos sorteo. Por cuarto año consecutivo, los dos grandes equipos madrileños se verán las caras en Champions League. Muchos atléticos lamentan de este hecho, habida cuenta de los antecedentes, pero creo que en esta temporada 2016/2017 hay motivos para ser optimistas o, el menos, no tan pesimistas.

  1. Insistencia. El Cholo, tras las terribles decepciones de Lisboa y, sobre todo, Milán, empezó a usar como un mantra una idea: INSISTIR. Lo ha dicho en varias ocasiones. Te caes, te levantes, te caes, te levantas… esa filosofía es la que le ha hecho al equipo volver otra vez a semis. Mentalmente, están fuertes.
  2. Momento de forma. Este Atleti no es, ni de lejos, el que en noviembre cayó con claridad en el derbi de Liga en el Calderón. Es cierto que no está haciendo un juego especialmente bonito y que le sigue costando marcar goles, pero están en su mejor momento de la temporada en cuanto a fiabilidad y firmeza.
  3. Arbitraje vigilado. Tras el escándalo de la vuelta de cuartos entre Real Madrid y Bayern, donde el húngaro Viktor Kassai se hizo acreedor de la insignia de oro y brillantes del club blanco, hay que confiar en que la UEFA vigilará muy de cerca los arbitrajes y elegirá a colegiados que no entren en la sempiterna dinámica de ayudar a los madridistas, como sin ir más lejos hizo Clattenburg en la final de Milán. Esperemos al menos un arbitraje justo.
  4. La vuelta en el Calderón. Simeone ha comentado en alguna ocasión que prefiere la vuelta fuera porque en casa, los goles del rival valen doble, algo que puede ser definitivo en caso de prórroga. Pero más allá de esta teoría, hay que pensar que el del 10 de mayo va a ser el último partido europeo de la historia del Vicente Calderón, que se va a decidir la eliminatoria allí (debería, al menos) y que será una olla a presión. Si te tienes que jugar la vida en una cita tan especial, mejor hacerlo ante 50.000 fanáticos, ¿no?
  5. El derbi, mejor ahora que en la final. En una hipotética final, el abismo de una tercera derrota sería un peso con el que los colchoneros tendrían que contar como hándicap. Las botas pesarían el doble. En una semifinal, a doble partido, ese peso se disipa (un poco).

La suerte está echada.

Lo que tememos todos los atléticos y no queremos ni pensar

Simeone, este lunes en rueda de prensa en Leicester (EFE).

Si todo discurre con normalidad, esta noche el Real Madrid y el Atlético de Madrid superarán sus eliminatorias de cuartos de final de la Champions ante Bayern de Múnich y Leicester City, respectivamente. Ambos llevan resultados favorables y, creo, son superiores a sus rivales. Si avanzan, entonces, empezará a tomar forma lo que tememos los atléticos: cruzarnos por cuarto año consecutivo con el Madrid.

Ya el miércoles pasado los colchoneros empezamos a olernos la tostada con el resultadazo del Madrid en el Allianz Arena. Cuando se produjo el sorteo de Champions, nos frotamos las manos: un rival asequible para los nuestros y huesos duros de roer para los otros dos. Con un poco de suerte, ambos quedaban eliminados (quitémonos caretas, si es que queda alguna: todos queremos que nuestros compatriotas queden apeados de la Champions) y el Atleti sería el único representante español en semifinales.

Pero tras de lo de Múnich, nuestro cuento de la lechera se ha ido al garete. Ya nos vemos otra vez frente a nuestro íntimo enemigo.

El peor escenario es que ambos llegaran a la final. Para darse ese supuesto, no se verían en semifinales. Un Atleti-Juve y un Real Madrid-Mónaco, vamos. Un derbi madrileño en semifinales no serían tan malo, pero de nuevo sería una visita al dentista. Y encima por partida doble.

Así que sólo nos queda apelar a lo paranormal, rezarle a Lewandowski y a Neuer. Y ojo, eliminar al Leicester. Que se lo pregunten si no al Sevilla.

 

El alto precio de perdonar la vida al Atleti del Cholo

Diego Pablo Simeone da indicaciones a sus jugadores en el Bernabéu. EFE / J. J. Guillén

El mejor resumen del partido era el que iba a ser el tercer cambio del Atleti. El Cholo iba a hacer debutar en Liga a Alessio Cerci, jugador italiano cuya etapa en España da para documental. Los atléticos en redes sociales bromeaban con un gol del romano para empatar en el Bernabéu. Así de lejano veían un resultado que, por otro lado, el Atleti no merecía. Pero el Madrid cometió un error: se relajó. Y enfrente estaba el equipo del mundo que mejor aprovecha el error ajeno.

El Real Madrid hizo un partido inteligente, sosegado, efectivo. Logró adelantarse y manejó bien el partido. Pero en el tramo final, empezó a sestear. Picó quizá en una trampa: el Atleti parecía conformarse con el 1-0 para centrarse en el partido ante el Leicester el miércoles.

Pero nada fue lo que parecía: ni entró Cerci, ni el Madrid tenía el partido controlado, ni el Atleti se había conformado. El gol de Griezmann en el 85 desató una celebración impetuosa de Simeone. Él sabe que ese punto vale por tres o más. Sigue con su racha de partidos sin perder, llega con confianza al choque europeo y encima, le mete el dedo en el ojo al eterno rival.

El final de temporada de este Atleti está siendo cholismo puro y duro. En vena. Conviene estar atento.