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"El fútbol no es una cosa de vida o muerte, es mucho más que eso". Bill Shankly

Archivo de la categoría ‘Atlético de Madrid’

El Atleti y la Copa del Rey: este año, ¿por qué no?

El Atleti, celebrando la Copa del Rey en 2013 (Archivo).

El sorteo de cuartos de final de la Copa del Rey no ha deparado choques entre los favoritos. De los tres principales candidatos, Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid, el equipo que mejor fortuna ha sido el colchonero (ya era hora), que se enfrentará al Eibar (mientras que el Madrid se las verá con el Celta y el Barça, con la Real Sociedad).

Vaya por delante que la SD Eibar es muy capaz de eliminar al Atlético de Madrid. Pese a que hace unos días los colchoneros ganaron en Ipurua, el equipo armero puso en aprietos constantes a un club de Simeone que no termina de encontrar este año su mejor versión.

Precisamente por eso, por la dificultad que está encontrando en Liga (y dejando aparcada de momento la Champions), creo que el Atleti tiene una buena ocasión por ganar un trofeo muy querido por la afición colchonera y repetir el éxito de 2013, el primer título nacional que Diego Simeone ganó como técnico del Atleti, en aquella recordada final en el Santiago Bernabéu, que se decidió en la prórroga con gol del hoy interista Joao Miranda.

El único pero que puede tener esta teoría es el orden de los partidos (primero en Madrid, después en Eibar). Para mí, el Eibar era el mejor rival que le podía caer al Atleti, junto al Alavés y por encima del Alcorcón. A los alfareros no los quería ni en pintura. Su extra de motivación y tener más que ganar que perder los hace muy peligrosos.

Con Real Madrid y Barcelona sufriendo, previsiblemente, un mayor desgaste en Liga y con rivales de mayor entidad en Copa, el Atleti puede hacer una apuesta sustanciosa por un trofeo con el que despedir, como merece, el Vicente Calderón.

En breves días, el desenlace de esta historia.

Es oficial: el Atleti está en crisis

Oblak reacciona tras el primer gol del Villarreal (EFE).

Oblak reacciona tras el primer gol del Villarreal (EFE).

Hace poco más de un mes, en este mismo blog, hacía una llamada a la calma tras la derrota del Atleti ante la Real Sociedad. Decía que quedaba mucha liga y que no había que ser catastrofistas. Desde entonces, los de Simeone han cosechado dos derrotas (Real Madrid y Villarreal), un empate (Espanyol) y una victoria (Osasuna). A ello hay que sumarle una victoria en Champions ante el PSV y la derrota en Múnich ante el Bayern en la última jornada de la fase de grupos. Es decir, y sin sumar el partido del Guijuelo, dos victorias en seis partidos.

No es una buena cosecha. El Atleti es ahora sexto, a 12 puntos ya del Madrid, a 6 del Barça, a 5 del Sevilla, fuera de puestos Champions… El domingo, los rojiblancos tienen un duelo importantísimo ante la UD Las Palmas, que puede ser fundamental.

Este final de 2016 ha sido realmente malo en lo deportivo para el equipo. Y lo peor es que nadie tiene exactamente muy claro cuáles son los motivos de este bajón. Los síntomas sí parecen claros:

  • Falta de gol. Desde la marcha de Diego Costa, ha sido el gran debe del equipo. Antoine Griezmann ha cargado con la responsabilidad goleadora todo este tiempo, pero el francés lleva una mala racha y el equipo lo está notando.
  • Griezmann. Al hilo de lo anterior, parece que 2016, un año en general fantástico para el de Mâcon, el de su explosión definitiva en crack mundial, se le está haciendo un poco largo. Su crisis ha coincidido con el mayor torrente de elogios, portadas y anuncios.
  • El ‘9’. Kevin Gameiro ofrece trabajo, sacrificio, siempre buen criterio… pero sus seis goles, en plena crisis realizadora, parecen pocos. Es una mejora respecto a Jackson (lo tenía fácil, la verdad), pero no era la primera opción para el Cholo (él mismo lo dijo) y su efectividad no es máxima.
  • Medio campo. La lesión de Augusto fue muy lamentada, y con razón. Tiago es un año más viejo y el año pasado lo pasó casi en blanco por otra grave lesión. Koke, Saúl y Gabi están lejos del nivel de otros años. El capitán es un año más veterano, pero los canteranos están desconocidos. El hecho es que no se genera fútbol, ni ocasiones claras.
  • Defensa. Lo que siempre fue el punto fuerte del equipo, ahora está dando inquietantes síntomas de debilidad. Fallos antes impensables, la titularidad del puesto junto a Godín sin definir (¿Savic? ¿Giménez?), Juanfran en declive… es, quizá, lo más preocupante.

La cuestión, como os decía antes, es saber los motivos de los síntomas antes descritos. Podemos pensar algunas teorías:

  • La herida de Milán supura. Lisboa fue un palo durísimo, pero el equipo se levantó. Por eso, Milán fue aún más duro si cabe. Muchos jugadores no han vuelto a ser los mismos y lo que es peor, parece que el propio Cholo se dejó algo aquella noche de mayo en el Giuseppe Meazza. Quizá fue el fin de un ciclo.
  • El cambio de estilo. No está claro a qué se juega. El Atleti de 2014 y 2015 era una máquina, una apisonadora de hacer lo que tenía que hacer (fuera más o menos bonito). Y ante todo, era efectiva. Hoy hay una terrible indefinición que el Atleti achaca en sus resultados. Se supone que este Atleti iba a jugar más al fútbol, pero no lo hace, y es menos intenso que antes.
  • Es sólo suerte, una racha. Ojalá fuera el verdadero motivo. Goles que no entran, fallos que cuestan goles que antes no… Encadenar una buena racha dejaría todo esto en una anécdota.
  • Pérdida de realidad. Al Atleti le fue muy bien con el discurso del ‘partido a partido’ y de pensar en ser terceros. Las ínfulas de poner al equipo a la altura de Real Madrid y Barcelona parecen haber jugado en contra. El constante elogio, las insistentes referencias a que el Atleti es ahora un club global (véase la polémica del estadio y el escudo) y un equipo de los grandes de Europa (como si en los 70 no lo hubiera sido)… todo eso puede haber hecho mella en el equipo desde el punto de vista psicológico.

Sea como sea, el Atleti necesita como el comer que llegue ya el parón navideño. Reflexionar y hacer borrón y cuenta nueva. Quedarse con las cosas buenas (un cruce factible en Champions, el cuarto puesto aún a tiro…). Si no se hace así, la temporada puede hacerse muy larga.

Atleti: lo del estadio, vale… ¿pero lo del nuevo escudo?

Montaje fotográfico con el nuevo estadio y el nuevo escudo del Atleti (CLUBATLETICODEMADRID.COM).

Montaje fotográfico con el nuevo estadio y el nuevo escudo del Atleti (CLUBATLETICODEMADRID.COM).

Este viernes llegaba con noticias para los colchoneros. El Atleti iba a anunciar el nombre de su nuevo estadio. El seguimiento en Twitter de la noticia era bastante revelador. El veredicto final era más o menos de alivio. Sabedores de que iba a incluir un nombre comercial, la opción Wanda Metropolitano es que del mal, el menor.

El hincha colchonero debe aceptar que si se quiere competir mano a mano con los grandes de Europa, el fútbol actual requiere cosas como un nombre comercial en el estadio. No gusta, pero es así. El club, con muy buen criterio, ha apaciaguado el fuego añadiendo un nombre muy querido, el del viejo Metropolitano. Esto deja abierto a que los hinchas, estoy seguro, puedan llamarlo así y no usar el nombre del grupo inversor chino.

Pero cuando la tribu india se secaba, aliviada, el sudor, llegó la bomba: han rediseñado el escudo. Esa no nos la esperábamos. El cambio ha sentado mal. Es a peor. A efectos de estilo, redondea las formas, reduce a tres los colores, y para que el madroño caiga en el centro del escudo, se ha cambiado de sentido su posición con la del oso.

Está claro que se avecinan cambios importantes y que el Atleti está en un momento de su historia clave, que supone dar el salto a la élite europea. Por eso, llevar el nombre de Wanda se entiende. Lo que no queda tan claro es el motivo detrás de un cambio tan drástico en el principal símbolo del club. A bote pronto, aumentar con mucho las ventas de mercadotecnia, con la excusa del nuevo logo. Pero mucho que aumenten esas ventas, lo que no tiene precio es el descontento de la hinchada.

Y es que ya lo dijo Luis Aragonés, increpando a un cuarto árbitro: “Y usted, no pise ese escudo”. 

Giovanni Simeone alimenta el peor miedo de los atléticos

Simeone, este sábado en el Calderón (EFE).

Simeone, este sábado en el Calderón (EFE).

Lo dijo Giovanni Simeone este sábado. El hijo mayor del Cholo habló en los micrófonos de Onda Cero y dijo algo que hace sentir escalofríos: “El fichaje de mi padre por el Inter se dará en algún momento”.

Es cierto que ese vínculo del entrenador bonaerense con el equipo neroazzurro se viene comentando desde que llegó al Atleti y las cosas empezaron a ir bien. El propio Cholo no ha ocultado nunca su ilusión por dirigir a un club en el que cuajó algunos de sus mejores años como futbolista.

Pero el momento de las palabras del ‘Cholito’ hacen aumentar el miedo de una afición que ve que ese momento innombrable puede llegar: el día en el que el Cholo diga adiós al Atleti.

Giovanni Simeone se está haciendo un nombre como futbolista en Italia. Hace una semana metió dos goles a la Juventus con su equipo, el Genoa. Es otro de los síntomas de que la etapa del Cholo en el Atleti, la inolvidable, intensa, maravillosa, dura y reconfortante etapa del Cholo en el Atleti, se acabará más pronto que tarde.

Primero, llegó en septiembre la renovación a la baja del entrenador, pasando de 2020 a 2018 como fecha del fin de su contrato. Antes, en mayo, tras la tremenda decepción de perder la final de la Champions en Milán (caprichos del destino), Simeone ya sembró la duda al decir que tenía que “pensar”. Miguel Ángel Gil Marín tuvo que viajar en verano a Buenos Aires para convencer al Cholo de que siguiera. Son varias las voces que dicen que el argentino tenía decidido tirar la toalla, tras la terrible decepción de San Siro.

Lo oficial es que Simeone será el técnico del Atleti en el primer año de La Peineta (o como diablos se vaya a llamar). Pero este año las cosas no están yendo tan bien en Liga. Se percibe que las cosas no son como antes de Milán. Ya no. Leía este sábado un tuit (el autor es Jesús Barbero), que decía que “el Cholo ha querido ser grande con una directiva pequeña y la realidad es cabezona“. Muy acertado. Y muy revelador.

¿Y después del Cholo? Es pronto para pensarlo, pero el pos-cholismo es un abismo inmenso que tendrá que afrontar la afición y sobre todo, el propio club, con firmeza. Jugadores clave que sin disimulo vinculan su permanencia en el club a la de Simeone, una filosofía grabada a fuego en jugadores y afición, una forma de entender el fútbol… el legado del Cholo es grande y habrá que ver cómo sobrevive el Atleti a él.

Hay muchos ejemplos de equipos que siguen manteniendo el nivel e incluso lo mejoran tras la marcha de un símbolo del calibre de Simeone (me viene a la mente el triplete de Luis Enrique), pero pensar la posibilidad de un Atleti sin el Cholo, o escuchar las palabras de Giovanni sobre su padre y el Inter sigue dando pánico.

Por Edu Casado @EduCasado, cholista.

Las cinco posturas que adoptan los colchoneros ante el clásico Barça-Madrid

Busquets y Benzema, en un clásico anterior (GTRES).

Busquets y Benzema, en un clásico anterior (GTRES).

Bromeaba esta mañana con mis compañeros de blog que no tenía muy claro si quería que ganara el Barça o que perdiera el Madrid. Bromas aparte, para los hinchas del Atleti llega una de esas dos citas en el año que nos obliga a tomar alguna de las siguientes posturas:

Que gane el Madrid. Vale, esto es muy increíble. Debe de haber dos o tres colchoneros en todo el planeta que formulen la frase “prefiero que gane el Madrid”. Pero existen. Este sábado podrían formular la teoría de que, una vez ‘escapado’ el Madrid en la clasificación, mejor que no se escape también el Barça. Otros apelan al hecho de preferir que gane un equipo madrileño y me consta que hay otros que no pueden ver al Barça por motivos extradeportivos que no hace falta explicar. Pero insisto, son una minoría.

Del Barça desde chiquititos. Seamos realistas. sólo hay una cosa que le guste a un colchonero más que una victoria de su equipo: una derrota del Real Madrid (a veces dudo de si nos gusta más la derrota blanca). Por eso, aunque enfrente esté el mismísimo diablo, se le aplaude si gana a los merengues. Desde un punto de vista más pragmático, una victoria del Barcelona detendría el avance triunfal del Madrid al título de Liga y daría un rayito de esperanza al resto.

Que empaten. Es una solución equidistante y bastante cómoda. Ninguno de los dos se escapa en la clasificación, y te puedes meter con ambas hinchadas el lunes en el curro. Seguramente, desde el punto de vista deportivo, es el resultado más beneficioso para los intereses del Atlético de Madrid. De ganar el Atleti unas horas después el otro duelo madrileño-barcelonés, le recortaría dos puntos a cada uno. Y eso, visto lo visto, es bastante.

Modo ‘hater’. Cada vez más en boga entre la afición atlética. No tragas a ninguno de los dos equipos, y aunque finges estar en la siguiente categoría, en realidad te tragas el partido pese a repetirte constantemente a ti y a los demás que tú pasas de esos dos, que tú eres del Atleti, que mola más y que lo único que te interesa es el partido del Calderón a las 20.45 horas. Mientras, pasas de insultar a Cristiano a increpar a Messi, de criticar a Piqué a ridiculizar a Ramos… llegas incluso a conseguir defender una postura y su contraria: el árbitro favorece por igual al Barça que al Real Madrid.

¿Qué clásico? Es difícil adoptar esta postura, porque si te gusta el fútbol (y si eres del Atleti, te gusta), es casi imposible no apreciar el interés que tiene el partido. Aún así, los hay que en el clásico prefieren irse al cine, al teatro, a tomar unas cañas o a hacer yoga. Lo difícil es resistirse al torrente informativo posterior. A no ser que vivas en el Ártico, claro.

¿Que qué postura adopto yo? Seguramente, un rato cada una…

¡Que pierdan los dos!

Por Edu Casado @EduCasado, que sí verá el clásico.

La cuestión Fernando Torres: ¿Merece ser titular?

Torres, con Gabi tras ser ambos sustituidos (Captura de pantalla, Movistar Plus).

Torres, con Gabi tras ser ambos sustituidos (Captura de pantalla, Movistar Plus).

Este sábado se ha disputado el último derbi madrileño en el Vicente Calderón y el Atleti se ha llevado un serio varapalo ante un Madrid que fue mejor. No sólo por la derrota, sino porque los blancos se escapan a nueve puntos en la tabla.

Pero más allá de análisis de un partido en el que ningún colchonero estuvo especialmente inspirado (podríamos salvar a Oblak y Carrasco), lo que a estas horas muchos aficionados colchoneros se preguntan es el motivo por el que Simeone apostó de inicio por Fernando Torres.

El otro día recordaba que en más de 1.000 minutos en Champions con el Atleti, el fuenlabreño lleva solo un gol. Pero a pesar de datos como éste, Simeone ha recurrido a él como titular en los dos grandes partidos que ha disputado el Atleti este año, este sábado ante el Madrid y en Champions ante el Bayern.

Torres trabaja y pelea como el que más. Cierto. Torres siente los colores como el que más. Cierto también. Es un mito que representa lo poco bueno que tuvo el club en su hora más oscura. Cierto. Pero su rendimiento deportivo, no nos engañemos, empieza a no estar a la altura de lo que se precisa en un club con las ambiciones del Atlético de Madrid, al menos como para ser titular.

Sería una lástima que alguien al que todo colchonero quiere tanto acabe dejando un mal sabor de boca. Confiemos en eso que dicen muchos: a Torres se le dan mejor las segundas vueltas. Estaré encantado de autocalificarme como bocazas y que todo el mundo me recuerde estas líneas.

Atleti, un poco de calma: quedan 81 puntos en juego

Un lance del partido entre la Real Sociedad y al Atlético de Madrid (EFE).

Un lance del partido entre la Real Sociedad y al Atlético de Madrid (EFE).

Pocos minutos después de que Álvarez Izquierdo pitara el final del Real Sociedad 2, Atlético 0, ya había aficionados colchoneros que se despedían de cualquier opción en Liga.

Es cierto que hay lecturas negativas, es indudable. El Atleti, que se había ganado merecidamente la fama de equipo al que es casi imposible marcarle un gol, lleva cinco seguidos encajando. Lleva dos derrotas seguidas a domicilio. Ganó agónicamente a un rival inferior en Champions. Llega al derbi con (presumiblemente, si el Leganés no lo remedia) seis puntos de desventaja frente al Madrid, jugadores como Juanfran, Gabi, Saúl o Torres están muy lejos de su mejor estado…

Es el hincha del Atleti especialmente dramático. Vive en una constante montaña rusa. Ahora mismo, el pesimismo invade los corazones colchoneros y nadie da un duro por el equipo, al menos en el campeonato nacional. Pero todos sabemos que si en dos semanas el derbi se gana, habrá rojiblancos lanzando las campanas al vuelo.

Ni tanto ni tan calvo (ya lo comenté hace 15 días). Creo que este equipo en general y el Cholo Simeone en particular se merecen que no cunda el desánimo. A veces se olvida el lema del cholismo, que debería estar grabado a fuego en todos los accesos al Calderón: partido a partido. Estamos en noviembre, queda mucha Liga, el equipo está ya en octavos de Champions, Barcelona y Madrid (parece) no alcanzarán esas puntuaciones monstruosas de hace unos años… Quedan, diablos, 81 puntos en juego.

Si alguien no cree, es que se ha equivocado de equipo.

Por Edu Casado @EduCasado, creyente.

Torres, el mito contra el dato: un gol en 1.017 minutos de Champions con el Atleti

Fernando Torres, esta noche ante el Rostov (EFE).

Fernando Torres, esta noche ante el Rostov (EFE).

No conozco a ningún atlético que, en las Navidades de 2014, no se alegrara del regreso de Fernando Torres al Atleti. Desde que se fue en 2007, la afición colchonera ha pensado en él en todo momento. Conozco a muchos, muchísimos rojiblancos que simpatizan con el Liverpool por el fichaje del fuenlabreño. Cuando fichó por el Chelsea, el colchonero seguía mirando con atención si su Niño marcaba o no, aunque con menos simpatía.

El Niño, por su parte, no dejó de pensar en su Atleti. Cuando en 2008 España celebraba la Eurocopa, Torres metió ahí a su Atleti con una bandera. Era una historia de amor destinada a acabar bien, es decir, en reencuentro.

El Cholo Simeone, uno de los artífices del regreso de Torres, tiene una fe inquebrantable en el Niño. La afición lo adora. Es uno de los más aplaudidos. Es un ídolo. Es un mito.

Pero los datos son tozudos: en Champions, desde su regreso, Fernando Torres ha jugado más de 1.000 minutos. En concreto, 1.017. Sólo ha marcado un gol, la temporada pasada en cuartos, en el Camp Nou. Este bagaje sería una losa, a buen seguro, para cualquier otro jugador no salido de la cantera del Atleti. Aún así, la afición se lo perdona todo.

Por suerte para Fernando Torres, el Atleti no va de datos o estadísticas. Se mueve por sentimientos, sensaciones, afectos. Recordaba ayer el Cholo que Torres es el único jugador de la plantilla que sabe lo que es ganar la Champions: “Nos puede llevar a saber de qué se trata”. Eso, al argentino, le vale. Y si le vale a Simeone, nos vale a todos.

Por Edu Casado @EduCasado, que tiene fe.

¿Hay una campaña contra el Atlético de Madrid?

Estados Unidos, 1941 (WIKIPEDIA).

Estados Unidos, 1941 (WIKIPEDIA).

No, claro que no la hay. Creo que es importante empezar diciendo que no. Pero hay muchos colchoneros que están convencidos de que existe. Sobre todo, después de lo que ha acontecido esta semana, pródiga en polémicas relacionadas con el Atlético de Madrid y su afición en las redes sociales.

El lunes ocurrió lo de ‘Cristalerías Chamberí’. Juan Esteban Rodríguez, más conocido por Juanes, es uno de los atléticos más famosos en redes sociales, entre otras cosas por ser autor de sendas biografías de Arda y Koke y un libro sobre el 20 aniversario del doblete de 1996. No ahondaré mucho en este asunto. Juanes se equivocó y el anonimato de los que se sienten más valientes sin usar su nombre ni su foto en Twitter lo linchó. A esto, sumémosle la lamentable tendencia de los medios (TODOS) de hacer una noticia de cualquier estupidez que sea tendencia en Twitter. Pero no, no hablaremos hoy de periodismo.

El mismo lunes trascendió que un directivo del Athletic Club, Javier Aldazabal, tuvo a bien decir en una asamblea de compromisarios que el Atlético de Madrid llevaba un siglo “usurpando” los colores y el nombre del equipo vasco. Por suerte, la mayoría de hinchas del Athletic que conozco y que he leído han desaprobado las palabras del directivo, totalmente alejadas de la realidad histórica de ambos clubes. Pese a ello, sí que ha habido escaramuzas tuiteras entre aficionados de ambos equipos rojiblancos.

La más reciente polémica, este martes, ha venido de la mano del periodista de El País Nacho Carretero, que en artículo para Jot Down ha descrito al Atleti en términos que han sentado bastante mal al aficionado medio y que no repetiré, porque para eso está Google. Al parecer, forma parte de una “guía de la Liga bastante punk”, y entiendo que el resto de artículos irá en la misma senda.

Todos nos creemos nuestra propia paranoia. Hoy, sin ir más lejos, un diario deportivo catalán habla en su portada de “Nueva campaña para desprestigiar al Barça”. Hace no tanto, diarios deportivos de indisimulada tendencia madridista hablaban de campeonatos entregados al Barça “por decreto” y el director de uno de ellos acuñó la palabra ‘villarato’. Conozco muchos valencianos y valencianistas que, sobre todo antaño, cuando peleaban por la Liga, tenían todo el día en la boca la coletilla “desde Madrid” en alusión a supuestos boicots a su pujanza. Pasa ahora algo parecido con algunos sevillistas, incluso.

Griezmann se lamenta en el césped (GTRES).

Griezmann se lamenta en el césped (GTRES).

E igual que hay mucha paranoia persecutoria, hay mucho narcisismo. Muchos colchoneros no entienden que haya otros aficionados que no quieran que el Atleti gane en Europa. El Atleti, que es el equipo del pueblo. Muchos culés están convencidos de que sólo en su club se juega bien al fútbol, y de que sus valores son más elevados que los de otros. La mayoría de los madridistas creen de verdad que su club es admirado, amado y respetado en todo el planeta, y que todos los jugadores del mundo quieren vestir, algún día, la camiseta blanca. Pues no, nada de eso es cierto. El problema es que el equipo de fútbol es como la familia de uno. Que no nos la toque nadie.

En mi opinión, no ofende el que quiere, sino el que puede. Yo, personalmente, no me altero por las palabras de Nacho Carretero, de Javier Aldazabal o del club de fans -con pseudónimo- de ‘Cristalerías Chamberí’. No me molestan, en serio. Todos los domingos, con religiosa puntualidad, mi compañero de blog y amigo Raúl Rioja me recuerda Lisboa y Milán. Y yo, sentado frente a él, aplaudo los goles que encaja el Madrid. Y no pasa nada. Es fútbol, diablos. Y si alguien ataca equivocándose, basta con ignorarle (en Twitter, si quieres, bloqueando y/o silenciando). No soy de esos atléticos que tienen gusto masoquista por retuitear insultos al club.

Lo que sí que admito, desde el punto de vista del Atleti, es que estas cosas, cuando Gregorio Manzano entrenaba al club, pasaban menos. No es campaña, sino síntoma. Sinceramente, si este es el precio que hay que pagar, bien empleado está. Deberíamos incluso alegrarnos por ello.

Por Edu Casado @EduCasado, maestro zen.

Los motivos por los que Antoine Griezmann debería ganar el Balón de Oro

Griezmann celebra un gol en el Calderón ante el Dépor (GTRES).

Griezmann celebra un gol en el Calderón ante el Dépor (GTRES).

Vaya por delante que creo que el Balón de Oro es un premio totalmente desvirtuado desde hace años. Creo, de hecho, que su génesis es errónea. Entiendo que se premien los datos, pero elegir al mejor jugador del mundo es algo demasiado subjetivo. Además, se sobreinforma sobre ello, siendo el fútbol un deporte, como es, de equipo.

Pero aceptando esos condicionantes, no me cabe la menor duda de que el merecedor del premio es francés, juega en el Atlético de Madrid y se llama Antoine Griezmann.

La temporada pasada fue la de su consagración como estrella mundial. Lideró al Atlético de Madrid de nuevo y sólo los penaltis (malditos penaltis) evitaron que se convirtiera en campeón de Europa. La diferencia con otros rivales es que el bueno de Antoine no está rodeado de superestrellas mundiales. Cristiano tiene a Bale, a Benzema, a Kroos… Messi tiene a Neymar, a Suárez, a Iniesta… Sin desmerecer a los fantásticos jugadores del Atleti (Koke, Saúl, Gabi, Oblak, Godín…), Griezmann se echó el equipo a la espalda la pasada temporada, demostrando ser un líder y uno de esos jugadores que deciden partidos y ganan títulos.

A su espectacular campaña con el Atleti, al de Mâcon hay que sumarle el increíble mérito de ser el mejor jugador de la Eurocopa 2016. De nuevo sólo la mala fortuna separó a Griezmann del título, y Antoine lideró a Francia en casa, eclipsando a compañeros del calibre de Paul Pogba.

De cualquier manera, si Griezmann no se lleva el triunfo (que conociendo cómo funciona esto, va a ser que no), no pasa nada. Es muy joven y tiempo tendrá, seguro, de llevarse el Balón de Oro a casa.