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Tras las redes sociales de la Policía…

He de confesar que en ocasiones me ha resultado un poco chocante leer ciertos mensajes de @policia, el perfil de la Policía Nacional en Twitter. Me refiero a cosas como esta:

 

No es nada del otro mundo, es verdad, pero que un cuerpo de seguridad se exprese así puede llegar a ser raro para algunos. A veces no te lo esperas, sin más. La respuesta a mis recelos me la ofrece, por teléfono, su responsable de redes sociales: es que Twitter no es el BOE. Más o menos.

“Hay que adaptarse” a cada formato, medio o canal. En los tuits, me dice, “no está hablando el director general de la Policía, habla gente de comunicación que se expresa de forma directa y cercana al usuario”. Nada de notas de prensa ni leyes, sí términos como “timo”, por ejemplo, que la gente puede comprender de inmediato. Siempre primando, en cualquier caso, la seguridad, la privacidad y la corrección. Esa es su política, explica.

Pero volvamos atrás. ¿La Policía Nacional tiene un Social Media Manager? Sí, se llama Carlos Fernández Guerra, es profesional de la comunicación -lleva siete años trabajando con la Policía- y dirige un equipo que se ocupa de las redes sociales en el Cuerpo. Son cinco personas; el resto son agentes. Él se ocupa más de temas relacionados con planificación, campañas o contenido, nunca de temas policiales.

Define al grupo como “reactivo, bidireccional, receptivo y proactivo”. Twitter es como su red social de guardia -“Tenemos un servicio de atención al ciudadano unas 17 horas al día”-, pero no lo consideran, en ningún caso, un sustituto del tradicional 091, que es el que debe ocuparse de las emergencias. “Hace cien años queríamos estar en las plazas de los pueblos para atender a los ciudadanos, ahora queremos estar donde hay más tráfico de personas”.

 

 

Espera, ¿bidireccionalidad? En Facebook y en Twitter la Policía no conversa, y en la red de microblogging, además, no sigue a nadie. Fernández me explica que “el 99,9%” de los mensajes que lanzan son privados. “Enviamos unos 70 u 80 tuits internos cada día con respuestas a dudas, peticiones de ayuda, etc.”, cuenta. No cree, personalmente, en seguir a 1.000 o 5.000 perfiles, porque al final no te enteras de lo que lees. Y, además, ¿a quién dejarían fuera?…

Le pregunto cómo proceden cuando ven algo raro. Le cito como ejemplo las amenazas que recibió en Twitter una diputada de IU en la asamblea de Madrid hace solo unos días. Primero intentan comprobar que la amenaza es “real y directa” -como una amenaza de muerte- y se comunican por vía privada con la persona afectada. A veces no pueden por una cuestión técnica: si esa persona no les sigue, no pueden hablar con ella.

 

Entonces lo hablan entre ellos y toman una decisión, que puede pasar por lanzar un tuit genérico para preservar su privacidad o bien llamar su atención de alguna forma. En el caso de la diputada Tania Sánchez comprobaron pronto que ella había presentado una denuncia.

Muchas veces este tipo de cosas y otras relacionadas con diversos delitos les llegan cuando están “de guardia”, a horas intempestivas. A veces necesitan “contactar con la dirección adjunta operativa”, dice Fernández, sobre todo cuando son temas de “especial sensibilidad”, que “son gestionados con la máxima seriedad”. Suelen derivar todos los asuntos a las unidades pertinentes de la Policía, que se ocupan de la investigación pura y dura.

El equipo de redes sociales está atento a todo: desde temas de información internacional hasta lo que llega a través de hashtags que ellos mismos promueven como aquella famosa #tweetredada. También mantienen un “contacto muy cercano con la BIT (la Brigada de Información Tecnológica)”. Dice Fernández que el feedback de la gente “es enorme”, sobre todo en cuanto a agradecimientos.

¿Qué redes les resultan más útiles?, le pregunto. “Twitter y Tuenti”. De la primera, así como de Facebook, no deja de recordar que se trata de “empresas privadas”, con lo que eso puede suponer a la hora de relacionarse con ellas, pedirles que retiren contenido, etc. En cuanto a Tuenti, alaba el proyecto que mantienen con la Guardia Civil en esta red –Contigo-, “que ha sido visto como una referencia por distintos organismos internacionales”.

Fernández opina que es un error pensar que en Internet hay más inseguridad de la que realmente existe, que no se debe alimentar a los trolls -hay muchas celebridades que lo suelen hacer, contestando o retuiteando- y revela que el nuevo director general de la Policía es un “creyente” de las redes sociales “de toda la vida”.

No puedo dejar de preguntarle por cosas como el 15-M, momentos puntuales en los que se genera una cantidad ingente de contenido en redes sociales, muchas veces con testimonios sobre situaciones violentas o sensibles. ¿Quién está atento a eso? Ellos proceden igual, explica, recordando que su equipo no investiga nunca “desde el punto de vista policial”.

La Policía tiene un canal de YouTube -ahora en plena campaña con artistas por la seguridad en Internet- una cuenta en Flickr y está trabajando en nuevas “utilidades y proyectos” con redes como Google Plus. En otras tienen el nombre reservado, pero por falta de tiempo aún no se han puesto con ellas a fondo. Pero se pondrán, avisan.

1 comentario

  1. Necesitan alguien que tuitee en caló, para avisar a los dilincuentes

    http://corruPPto.elbruto.es

    04 julio 2012 | 09:44

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