Una red social puede servir para muchas cosas: para intercambiar conocimientos, contenidos, opiniones y también bienes y servicios. Es lo que pretende Etruekko, que da sus primeros pasos estos días en Internet y que funciona bajo el lema “Pon en valor lo que posees y lo que sabes hacer”.
Sus creadores dicen que, en una situación de crisis como la que vive nuestro país, esta experiencia de comunidad es muy positiva. Ellos se fijaron, por ejemplo, en que este tipo de transacciones funcionaron muy bien durante el corralito argentino; y decidieron poner en práctica aquí algo parecido.
Etruekko está formada por comunidades autogestionadas conectadas en red y se basa en el intercambio de bienes y servicios de forma incluso cruzada y abierta. Es decir: pueden intercambiarse una tostadora y un reloj de cuco por unas prácticas clases de informática. Es un ejemplo, pero en realidad todo es negociable.
Tienen hasta una moneda propia -ellos lo llaman “sistema de valoración”-, el truekko, que equivaldría al euro, pero de forma ficticia. Es dinero social, que no genera “deuda ni intereses”, explican.
La filosofía de trueque funciona también dentro del propio proyecto: la empresa que les ha hecho los vídeos promocionales se publicita gratis en la web de la red social.
Veo que ya se han creado algunas comunidades relacionadas con la cultura, la educación, bancos de tiempo, etc., pero se admiten ONG, fundaciones y cualquier organización que quiera apuntarse.
Y veo también conceptos que me gustan como “sociedad P2P” o “consumo colaborativo“. Por último, una frase: “No es necesario ser de un pueblo para saber lo que es vivir en comunidad”.
Yoko Ono -la de la culpa de todo y tal- ha puesto en marcha un nuevo proyecto. La idea original la tuvo en 1967: hacer una película con imágenes de las sonrisas de cada una de las personas que habitan el planeta.
La viuda de Lennon teorizaba entonces con una comunicación global, concepto que ahora ha retomado con algo tan sencillo como una aplicación para smartphone. Ono pide a la gente que se fotografíe sonriendo y que comparta el resultado con el hashtag #smilesfilm en Twitter e Instagram.
La acogida ha sido bastante buena. La app (para iPhone) ya se ha descargado más de 5.000 veces y cerca de 3.000 personas ya han compartido su foto en Instagram. Además, se pide geolocalizar las fotos para así ubicarlas al instante en un mapa que se puede ver en la web del proyecto.
Todo ha ido bastante rápido, ya que Ono ya está exponiendo algunas de las imágenes en Londres o Japón. Y esto es porque, en realidad… ya existía una galería en Flickr desde 2009 -hay más de 5.000 fotos- y antes un llamamiento a enviar las instantáneas ¡por correo postal!.
Es decir, que la artista ha retomado #smilesfilm y le ha dado un nuevo impulso con las redes sociales, que desde luego son la mejor herramienta colaborativa que existe.
Ono solo advierte de que las instantáneas formarán parte de su obra artística, pero recuerda en su web que los derechos de autor siguen perteneciendo a los autores de las fotografías. Su objetivo final es, dice, mejorar el mundo en el que vivimos.
Yo también me he hecho un autorretrato para la causa. Nunca se sabe.
* Actualizo con este post de humor en ReadWriteWeb, que me ha hecho gracia
Ha tardado solo unos minutos. Poco después de que el Tribunal Constitucional se pronunciara, la formación Sortu -que ya puede inscribirse como partido político y participar en unas futuras elecciones- estrenaba perfil en Twitter y Facebook. Tiene web, aunque por el momento solo remite, precisamente, a estas redes.
No le ha costado mucho llegar a más de 1.200 followers, aunque de momento solo sigue a una veintena de usuarios en la red social de microblogging. Su primer tuit, con un “Egunon Euskal Herria!”, lleva unos 300 retuits. Ellos mismos han celebrado, además, haberse convertido en una de las tendencias del momento en la Red.
Momentu honetan Sortu mundu mailako TT da. Hurrengo hilabetetan Euskal Herrian ere gai nagusi asko jarriko ditugu mahai gainean.
De momento están tuiteando tanto en castellano como en euskera, aunque sabéis que esto va a dejar de ser un problema, ya que a partir del 5 de julio Twitter estará disponible para todos en esta lengua y en otras como el catalán, el griego o el checo. Otros perfiles, como los de Amaiur o Bildu han mencionado el nacimiento de Sortu en Twitter, así como el del dirigente de la izquierda abertzale Pernando Barrena. Aquí podéis ver la evolución de las menciones de Sortu a lo largo de esta tarde.
En Facebook Sortu va algo más despacio, con menos de 400 ‘me gusta’ en unas tres horas, aunque imagino que cuando el partido sea una realidad y su actividad dé para alimentar los posts, tendrá más contenido que aportar. El caso es que, aunque supongo que planeada, la reacción ha sido inmediata y ha permitido al futuro partido expresarse sin tener ni siquiera un portavoz oficial -como partido- y horas antes de la rueda de prensa que ofrecerán sus representantes el jueves.
Me he enterado de su existencia porque ha sido presentado este fin de semana en una edición especial de Hacks & Hackers en Bilbao y he estado leyendo los tuits con el hashtag#hheus.
(Estos encuentros, en los que la tecnología y el periodismo van de la mano, son muy interesantes. Os recomiendo que vayáis a alguno).
Es un complemento a las audiencias tradicionales de televisión y el paso lógico a una rutina nueva, la de la tele social. Se llama Tuitele y es una herramienta creada por la empresa The Data Republic y analiza la repercusión en redes sociales (Twitter) de varios programas que se emiten en la televisión española, 24 horas al dia, 7 días a la semana.
Ofrecen datos en abierto y también bajo petición (pagando). Comenzaron el pasado 3 de mayo a funcionar y en un mes han analizado 1,5 millones de tuits -1,7 en los últimos 30 días- de 500.000 usuarios únicos y sobre más de 2.300 espacios de televisión. Por ahora mantienen una versión beta de la herramienta, para la que admiten todo tipo de sugerencias.
Tuitele ha analizado 1,5 millones de tuits de 500.000 usuarios únicos en 30 días, para complementar la información que ofrece Sofres #hheus
Hoy sábado, por ejemplo, el partido de la liga ACB entre el Barça Regal y el Real Madrid ha
liderado casi toda la tarde el share social, según el gráfico en tiempo real de Tuitele.
El share social en tiempo real, dicen, es el porcentaje de espectadores que comentan un programa respecto al total de los que comentan, teniendo en cuenta los últimos 15 minutos. También miden cuánta gente comenta un programa, antes durante y después; cuántos tuits ha habido; cuántos impactos; y el porcentaje de hombres y mujeres.
Los programas analizados pertenecen a todas las cadenas nacionales, algunas autonómicas yvotras como Intereconomía, MTV y Divinity. Pero Tuitele no solo enumera, también filtra los tuits por volumen, por influencia, por tipo de usuario o el contenido de los comentarios; y no solo usa como referencia los hashtags, también utiliza palabras clave. Después, aplica algoritmos. Todo sobre la base de la API de Twitter.
Tuiteletiene un blog en el que ofrece análisis. Y también un archivo sobre audiencias sociales de días anteriores en el que poder (re)buscar: el 3 de mayo, por ejemplo, el minuto de oro(a las 22.34 horas) fue para Los Protegidos, con 617 comentarios en Twitter. Esta serie logró un pico de tuits el día de su último episodio, con unos 2.000 por minuto.
Me parece una iniciativa muy interesante, no solo como contexto para las audiencias de siempre, sino como medidor para productoras o cadenas, que seguro recurrirán a ella. La publicidad, desde luego, tiene aquí también un filón.
A partir de septiembre, cuando empiece una nueva temporada, seguro que escuchamos hablar mucho más de Tuitele, y puede que de otras herramientas parecidas. Habrá que ver si les funciona.
Desengrasemos un poco este domingo con unos vídeos con los que jugar un rato.
Son las tres últimas entregas de la serie ABCinema del artista audiovisual Evan Seitz, que reta de nuevo con sus acertijos desde Vimeo a los cinéfilos utilizando esta vez como pistas los números, la geografía y los colores. Estos pequeños y divertidos pasatiempos acumulan ya más de 630.000 visitas en la Red y se han mostrado en festivales como el de Tribecca.
Como podemos leer en esta entrevista en Indiewire, los cortos no solo ocultan los títulos de las películas que hay que adivinar -el autor no incluye en ningún sitio las respuestas, por cierto-; Seitz adopta, a su manera, el papel de Alfred Hitchcock -que solía colarse en sus filmes- y esconde su propio nombre entre las imágenes.
ABCinema tendrá diez vídeos en total. De momento, ¿sois capaces de adivinar las películas?
1.- Hace tres días Twitter le hizo unos cambios a su pajarito, además de convertirlo en la imagen única y oficial de la casa. Ni nombres, ni una ‘t’ suelta ni nada: el alado, que ahora se parece algo más a un colibrí (o a Batman; o a Robin), es ya un icono para todos en la Red.
El rediseño habría costado entre 8.000 y 20.000 dólares, es producto de la superposición de círculos y ya no tiene cresta. La compañía ha dado unas pautas muy claras de cómo puede utilizarse y cómo no. Esto, como podréis suponer, ha tenido respuesta casi inmediata.
2.- También ha cambiado la integracióncon Facebook. Si tenemos conectados nuestros perfiles de Twitter y Facebook y, por lo tanto, nuestros tuits se publican automáticamente en el muro, a partir de ahora incluyen algo más de información.
Si mencionamos un hashtag o a otro usuario, por ejemplo, aparece un enlace a la búsqueda del hashtag en Twitter o al perfil del usuario. Se publican por defecto todos nuestros tuits, aunque podemos escoger quién puede verlos -modificando las condiciones de privacidad-, pero nunca se publicarán los retuits, los replies o los mensajes privados (DM).
Yo no tengo conectadas mis cuentas. Utilizo otra fórmula: una aplicación llamada selective tweets que me permite escoger qué tuits mando a mi cuenta de Facebook y cuáles no. Solo les añado #FB y ya está.
3.- El otro día hablaba con una amiga de lo pesados que se ponen algunos a veces con los retuits en Twitter. Todos pasamos por fases menos participativas, pero hay gente que lo único que hace es retuitear y, sobre todo -y esto pasa mucho con algunos periodistas-, retuitean cosas de una sola fuente (un medio de comunicación, por ejemplo), convirtiéndose en simples feeds.
Esto puede remediarse: en todos los perfiles hay una opción para dejar de ver todos los retuits de una persona o usuario. Y se puede revocar. Lo que no se puede hacer es, por ejemplo, anular de golpe los retuits de todas las personas a las que sigues, a menos que vayas uno a uno.
Y tampoco se puede evitar ver los retuits de un tercero. Me explico: por lo que sea has dejado de seguir a alguien y te gustaría que no apareciera más en tu timeline. Pero resulta que varias de las personas a las que sí sigues le retuitean a menudo. Y claro, acabas sabiendo lo que escribe. Pues no hay manera de filtrar eso. Hubo algo llamado proxlet, pero ya no está operativo.
4.- ¿Sabías que ?… Si haces un reply, es decir, si contestas a alguien en Twitter empezando tu comentario con un @usuario, lo que escribas aparecerá en tu perfil, pero no en el de la otra persona; le aparecerá en su timeline, es decir, donde ve lo que escriben aquellos a los que sigue.
5.- ¿Sabías que ?… Si mandas un mensaje privado (DM) en Twitter a alguien y después lo borras -porque no quieres archivarlo o porque te has arrepentido- , no solo te desaparece a ti, también a la otra persona.
Por supuesto, la intención es que corra como la pólvora por Internet. Además, Matt Bellamy, que llevaba sin tuitear desde febrero, escribió hace dos días cuatro mensajes aludiendo también a la situación económica actual. A Facebook no le han dedicado mucho tiempo.
El escenario, apocalíptico, continúa -parece- la senda grandiosa -de grandilocuente- de The Resistance. Verdades y/a gritos. Los fans ya están opinando. Si los conciertos de estos chicos ya son, de por sí, vistosos, ¿os imagináis algo a partir de todo esto?…
New energy cannot be created and high grade energy is being destroyed.An economy based on endless growth is…
“He pintado un autoretrato. ¡Decidme qué os parece!”. Son palabras de Rembrandt. Sí, el artista holandés. Y las ha escrito en su timeline de Facebook. El único comentario al respecto es de Rubens, al que le ha faltado poco para decir “¡Mola!”…
Todo esto forma parte de una recreación que se ha sacado de la manga el Museo Nacional de Ámsterdam (Rijksmuseum), que para celebrar que ya tiene 25.000 seguidores en esta red social ha hecho un vídeo muy chulo explicando cómo utilizarían pintores como Vermeer, Van Gogh o el mismísimo Rembrandt las redes sociales de haber convivido con ellas.
El perfil tiene guiños a Instagram y comienza, cómo, no, el 15 de julio de 1606, fecha de nacimiento del autor deLa ronda de noche, obra que se lleva alguna broma por su tamaño (Jan Steen sugiere acudir a We Transfer para transportarlo). El supuesto timeline cuenta a su vez con más de mil “amigos”, cuyos cuadros, comoLa Lechera de Vermeer, están también expuestos en el Museo.
El centro guarda en sus instalaciones más de 400 obras del Siglo de Oro holandés. Sin duda el vídeo es una buena forma de agradecer a los usuarios el interés en el museo y en el arte en general y de aprovechar el éxito en Internet de una institución como esta. Con piezas y artistas así, las posibilidades son infinitas.
Aprovecho, con ayuda de mi querido Becario, para recordar otras dos recreaciones divertidas, aunque más en la línea humorística: una conversación en Twitter de los personajes de El señor de los anillos y, cómo no, el nacimiento de Jesucristo:
Concha y Carmen. Carmen y Concha. Nunca más volverán a ser mencionadas la una sin la otra. Porque se han convertido en un hashtag. Y una vez más -habrán pensado algunos espectadores que vieron el domingo el programa de Jordi Évole-, por encima de los #paradosenespera, los verdaderos protagonistas. Así es Internet. Y así es la vida en general: las etiquetas mandan.
Resulta que el artífice de Salvados se fue al Congreso de los Diputados para hablar con dos portavoces de la comisión parlamentaria de Empleo y Seguridad Social. En concreto, con María Concepción Gutiérrez del Castillo, del PSOE, y María del Carmen Álvarez-Arenas Cisneros, del PP. Aka, Concha y Carmen. Las enfrentó telefónicamente con un parado, les puso unos vídeos y dejó que superpusieran sus palabras sin #bajarsedelburro, que diría el presentador.
La muestra política -bipartidista, escogida-, el tema delicado, la presentación y el conocido toque de la casa hicieron el resto. Suponemos que Évole no recurrió a otros grupos por no ser los artífices de las últimas reformas laborales; o porque Olabarría (PNV) y Barkos (Mixto) están algo más vistos; o porque Coscubiela (GIP) se hubiera puesto de su parte enseguida.
El caso es que el efectismo perseguido dio sus frutos y las diputadas se hicieron con la conversación. Tal cual. Desbancando incluso, y perdonad la broma, a dos pesos pesados de la cinematografía española. A las otras Concha y Carmen. Velasco y Sevilla. A quienes, siendo aún carne de Facebook, el tiempo de las redes sociales, probablemente, se les pasó.
Actuar con licencia CC -de Carmen y Concha- le dio a Évole dos trending topics mundiales durante el programa, cuyo final apoteósico disparó los comentarios en Twitter. No es que propiciar el uso de esta red social con hashtags concretos durante la emisión haya sido un acierto del programa -otros ya lo hacían e incluso con mucha repercusión-, es que el conjunto formado por redes y contenido, centrado en temas muy actuales/sangrantes, es la clave.
El periodista suele intervenir para guiar a los espectadores sociales durante el espacio. El hashtag se recuerda de forma constante en pantalla y se muestran los usuarios de Twitter de algunos de los entrevistados. Las pausas están bien gestionadas. Solo Concha tiene Twitter, aunque no lo utiliza desde el pasado 16 de noviembre (justo antes de las elecciones).
Puede que la llamada televisión social no siempre suponga más audiencia -aunque Évole se llevó un 10,2% de share y 1.768.000 espectadores-, pero sí es muy posible que, en algunos programas, fidelice y termine acercando a ciertas personas reacias a determinados contenidos. El truco se resume, para mi, en una palabra: didacticismo. A aplicar en todo el paquete.
He sacado algunas estadísticas del hashtag #carmenyconcha para que veáis por encima en qué ha consistido todo este revuelo. La herramienta HashTracking dice que en las últimas 24 horas -lo he hecho justo después de comer- 1.500 tuits -el máximo que permite monitorizar- generaron 1.121.770 impresiones, alcanzando una audiencia de 790.418 usuarios (un usuario puede haber visto más de una vez un tuit):
Queda una última entrega del programa de Évole. Y aunque el listón involuntario de Concha y Carmen ha sido muy alto, auguro un final de temporada de serie de ficción. Es decir, que nos dejará con ganas.
Livermorio y Flerovio acaban de llegar, como quien dice. Desde su posición, puramente sintética, Internet será para cada uno de ellos un universo social totalmente distinto, o más bien re-imaginado, según dirían en la empresa de Silicon Valley KPCB (por cierto, en plena guerra de sexos). Puede que les sugiera un mapa, o puede que un “acuerdo”, como ha dicho el profesor José Luis Orihuela en el Congreso web de Zaragoza.
Así re-imaginan Internet en Ciscopensando en el año 2016: el 45% de la población mundial estará en la Red, las redes Wi-Fi proporcionarán el 51% del tráfico y el 10% será para la banda ancha móvil, según su último Visual Networking Index. A finales de 2011 había 698 millones de smartphones en el mundo; en solo cuatro años, habrá más de 2.000 millones.
No será de extrañar que con tanto aparato nos acabemos todos chocando por la calle mientras actualizamos nuestros perfiles en redes sociales. El 65% de nosotros, según una encuesta de textPlus (una app de mensajería y llamadas) citada por Mashable, escribimos a la vez que caminamos. El porcentaje sube al 73% si hablamos de jóvenes entre 13 y 17 años, que puede que acaben desarrollando superpoderes y pulverizando a Darwin. O no; al fin y al cabo lo del pulgar se quedará en nada.
Gracias a WhatsApp y Twitter aprendí a esquivar farolas con movimientos Matrix.
Lo que sí aumentará en unos años, aunque para entonces las redes sociales no sean las mismas -¿existirán Twitter y Facebook? ¿Y Pinterest?-, es el ruido y, por ende, los mensajes discriminables. Solo por estadística. Y también las meteduras de pata y la ingeniería lingüística; a lo mejor estamos hablando de nuevo dentro de poco de propagandablanca y negra en 140 caracteres.
China algo sabe de esto, aunque allí el problema sea impuesto: la red social Weibo, que tiene más de 300 millones de usuarios, intenta desde hace unos días poner coto a los “rumores” y las “falsedades” en Internet, según leo en Ars Technica, que cita a Voice of America, quitando ‘puntos’ a los supuestos infractores. El contraataque, oh sorpresa, ha sido de Google. Permitidme que cite de nuevo a @jlori, que nos propone una lectura sobre el tema: No sin nuestro consentimiento, de Rebecca Mackinnon.
Borrar una inconveniencia o un error tampoco es algo seguro. La empresa Politwoops ha saltado a los medios esta semana por rescatar tuits borrados de políticos de Estados Unidos para sacarles los colores, pero estos enseguida han visto un filón en la herramienta y hacen desaparecer ya sus mensajes con la intención de que luego salgan a la luz. Eso es rapidez. Ojo, que tienen un enlace para España.
Filming elsewhere for another programme. But, dear me, this is eggier and cheesier than a collapsed soufflé. Deeply embarrassing #bbcjubilee
Aunque si Oprah Winfrey ha decidido mezclar Internet con su club de lectura, es que no todo está perdido, ni para Internet ni para el sector del libro. Ni siquiera hemos de echarnos las manos a la cabeza porque el jubileo de Isabel II dé para hacer listas en Spotify y otras tantas cosas -soy muy fan de Stephen Fry cuando se pone así- ni porque puede que Facebook se esté convirtiendo en la red social favorita de la gente mayor, a pesar de sus continuos cambios de imagen.
O las bodas. ¿Qué me decís de las bodas? Resulta que la última social-cobaya -con permiso de los referendos- son los enlaces matrimoniales. Hay empresas que se ocupan de que tengan cobertura online, como si de un acontecimiento informativo se tratara. Lo siento, pero por ahí no paso: yo ya he visto antes hashtags y check-ins en una ceremonia. Y todo lo hicieron los invitados y los propios novios, así que lo que ocurra a partir de ahora es solo una más de las burbujas posibles. Una más de las que estallarán.
¿Alguna tontería más? Pues sí. ¿Qué pasaría si a una foto le aplicáramos todos los filtros de Instagram a la vez? El abismo. No digo más.
Tengo muchos amigos que nunca han tenido perfil en una red social. Pero también tengo otros que usan algunas que no creeríais. Yo estoy en el medio. Soy periodista y formo parte de la sección de actualidad de 20minutos.es. Pero como Internet es mi trabajo, me fijo en lo que aquí ocurre. Este blog pretende curiosear, sorprenderse y conversar.
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