Archivo de marzo, 2012

Cotilleando los nuevos ‘timelines’

31 marzo 2012

Ahora que el nuevo timeline de Facebook ha llegado a todas las páginas, resulta divertido curiosear en algunas de instituciones, empresas o marcas para ver cómo han aprovechado sus recursos, cómo han recolocado su historia o cómo no han cambiado prácticamente nada.

Al tiempo que Spotify, por ejemplo, ha eliminado esta semana la restricción que no permitía -en la versión gratuita- escuchar más de cinco veces una misma canción al mes, también ha convertido su línea de tiempo en una especie de enciclopedia de la historia de la música.

Timeline de Spotify

De momento, ha retrocedido hasta el año 1001, ni más ni menos. Incluirán, dicen, fechas de lanzamientos de discos, imágenes, historias y, por supuesto, enlaces a canciones y álbumes. Asimismo, piden ayuda a sus seguidores para rellenar esos antiestéticos huecos en blanco.

Muchas de las publicaciones que hoy leemos tienen, por su parte, archivos fotográficos y hemerotecas impresionantes, producto de decenas (y cientos) de años de trabajo. La Vanguardia, ABC, Harpers Bazaar o NYT, entre otros, han jugado ya esta baza con acierto.

La página oficial de los Juegos Olímpicos también luce bien, así como la de la Casa Blanca o la de Mercedes Benz. Respecto al cine, he de decir que me esperaba algo más de Disney -aunque Pixar sí ha hecho algo- o de Universal. Creo que no explotan lo que tienen; veo poco vídeo.

Imégenes del timeline de 'Meet the Press'

Ahí están también Cartier, la monarquía británica o el Massachusetts Institute of Technology. Y este timeline, fantástico, del programa de la NBC Meet the Press. Me he fijado, como habréis apreciado, en el aspecto cronológico e histórico del asunto, aunque hay bastantes elementos más a tener en cuenta. Aquí, más ejemplos; aquí, la evolución de las brand pages.

Aunque algunas páginas ya utilizaban el nuevo timeline desde hace días, habrá que conceder algo más de tiempo a las rezagadas. En cualquier caso, este lavado de cara en Facebook sigue suscitando críticas y quejas, y en ellas Zuckerberg no sale muy bien parado

Si os encontráis con alguna página que merezca la pena, no dejéis de decírmelo.

* Las imágenes están sacadas de los timelines de Spotify y Meet the Press.
** Algunos de los enlaces que he puesto es mejor verlos con sesión abierta en Facebook.

La Regenta tróspida

30 marzo 2012

Pasará tiempo hasta que oigamos el nombre de una red social en el cine, una serie o una obra de teatro y nos parezca normal o nos pase desapercibido. Añadiría un telediario o un programa de televisión e incluso cualquier frase de un político o un personaje conocido. ¿Y la música?

Pasará tiempo hasta que dejemos de oír “internautas” en vez de personas o ciudadanos.

Estas herramientas -y la misma Red- deben pasar aún por un proceso de normalización social, aunque suene paradójico. Y eso que, en algunos aspectos, ya son cosa del pasado.

Desde luego, el cine siempre nos ha llevado a todos ventaja en estas cosas, ya que se ha podido permitir imaginar el futuro y especular con el modo en el que la tecnología nos acabaría facilitando la existencia. Por eso nos hace tanta gracia ver películas en las que no aparecen teléfonos móviles o donde un correo electrónico es crucial en el desenlace.

Por supuesto, estos referentes culturales no afectan de igual manera a todo el mundo. Reconozco que muchos -y me incluyo- vivimos en una burbuja que se retroalimenta. Pero tratar como tontos a los neófitos nunca fue una buena idea. Es mi opinión personal.

Hago esta reflexión porque he ido al teatro y he visto La Regenta. La obra, estreno en Madrid, está dirigida por Marina Bollaín y es una versión libre de la obra de Leopoldo Alas Clarín. Y tanto. Traslada a los personajes de la novela del siglo XIX al día de hoy y hace una analogía entre aquella Vetusta hipócrita y superficial y la sociedad actual.

Wikipedia, Twitter, Facebook y Skype están presentes en el texto desde el primer minuto. Son unos términos lo suficientemente reconocibles por el público, así como su supuesto (presunto) uso general y artificioso, que es el que se refleja en esta ocasión en las tablas.

Estoy de acuerdo con que se nombren como piezas de un puzzle que critica la ligereza de nuestros días y que se circunscriba al cotilleo televisivo y al “fariseísmo” colectivo. Yo también frunzo el ceño cuando ciertos espacios catódicos nombran algunas redes como si fueran moda o pasatiempo.

Pero he acabado comprendiendo que las redes sociales son, en definitiva, el uso que cada uno hagamos de ellas. A cada uno nos sirven de una forma. No existe una manera de usarlas buena ni mala. Es la voluntad, la actitud y la intención de las personas las que merecen, en cualquier caso, esos adjetivos.

Lo que me chirría es que, en vez de intentar normalizar o hacer humor fino con el tema, se caiga en el error de fabricar chanzas fáciles. Para que (presuntamente) todo el mundo lo entienda. [Puede que no ayude el hecho de que la obra en cuestión no sea de lo mejor que han programado los Teatros del Canal].

Y es ahí donde me acuerdo de algún otro ejemplo de integración, de traslación, limpio y sin señalar lo obvio, en el que los medios no son los protagonistas: Sherlock.

“La tecnología nos da información útil, pero no resuelve el crimen”. Ese es el quid. Aunque eso no quita que María Teresa Campos diga en su programa que ha olvidado su contraseña de Facebook o que en Twitter se comente con avidez el modelo de sus zapatos. Es la grandeza del medio. Y si no, que se lo pregunten a los tróspidos y compañía.

Crear, compartir y mejorar la música

27 marzo 2012

Graham Coxon, prolífico guitarrista de Blur, publica nuevo disco el próximo lunes, 2 de abril. Se llama A+E, es su octavo trabajo en solitario y, para los curiosos, ya se puede escuchar en streaming en The Guardian.

Hace justo un mes presentó el primer sencillo, What’ll It Take. Y también su videoclip. Para elaborarlo decidió tirar de crowdsourcing y pidió a sus fans que se grabaran con “cualquier tipo de cámara” haciendo unos pasos de baile concretos.

Unas instrucciones colgadas en YouTube sirvieron de guía para los osados.

El resultado es un divertido collage audiovisual en el que aparecen 85 personas -o parte de ellas- de 22 países, montado por el director Ninian Doff. El vídeo cuenta con más de 220.000 visualizaciones. Está muy logrado, la verdad.

Aprovechar las posibilidades de Internet, la colaboración y la difusión que después toda esa gente podía, potencialmente, darle al proyecto fue una opción inteligente. La mejor publicidad es la que te hacen aquellos a los que ‘les gusta’ lo que haces.

Los números no son apabullantes -bueno, no hablamos de un Bieber o de una Madonna-, pero sí que han entrado en el juego de la (sí, esa palabra otra vez) viralidad. Los protagonistas del vídeo lo han compartido en las redes sociales (aquí-algunos-ejemplos) y, al menos, en Twitter, Facebook y Google Plus ha tenido su repercusión.

Además de YouTube, claro:

¿Necesita Coxon esto? Por ser quién es, no lo creo. Pero la iniciativa si demuestra que, además de hacer música, las ganas por ampliar el concepto de creación y, sobre todo, de hacer algo interesante y participativo, existen. Hay mucha gente en esta senda, vemos ejemplos a diario.

La filosofía del vídeo se trasladará también a la gira de conciertos, según ha explicado el propio músico, que ha llamado a esto “experimento”.

Al ver el videoclip se me han venido a la mente otros dos. El primero, aquel de Blink 182, Up all night, en el que la banda hizo un homenaje a todos aquellos fans que habían utilizado su música “sin permiso” para hacer sus propios vídeos y colgarlos en YouTube.

El segundo, ese en el que Kevin Alloca, de YouTube, explica en tono de humor durante una charla TED el secreto de la viralidad de algunos vídeos:

iRedes, día 2: y tú, ¿qué redes usas?

23 marzo 2012

Terminó el Congreso iRedes con una jornada muy dispar: dos mesas redondas, una sobre rentabilización y monitorización en redes sociales (muy interesante) y otra sobre organizaciones; después, los premios de esta segunda edición (con la ausencia de Enrique Meneses, al que echamos de menos); y, por último, un diálogo entre Risto Mejide y Agustín Fernández Mallo. Un coloquio amable, agradecido y con sal.

Pero como aquí -allí-, en definitiva, hemos venido a hablar de redes sociales, os dejo cinco muestras de su uso y disfrute con cinco de los asistentes a la cita de Burgos. Los atracos se produjeron en pasillos y demás rincones digitales; y ellos estuvieron muy solícitos. Por cierto, aquí podéis ver algunos (más) vídeos del congreso.

Agustín Fernández Mallo* Agustín Fernández Mallo, escritor -autor, entre otros libros, de Nocilla dream y El hacedor (de Borges), Remake-, físico y poeta. Tiene un blog y un grupo de música, Frida Laponia, cuyo primer disco es de libre descarga.

¿Cuántas redes sociales usa?
No las uso demasiado, no tengo mucho tiempo. Solo tengo un blog.

¿Para qué lo utiliza?
Es como mi laboratorio de ideas como escritor y creador. Voy colgando cosas, lo que veo y se me ocurre en el día a día, pero de temas muy diversos. Es un blog de creación.

¿Y le produce satisfacción?
Sí, hay un feedback muy rápido y suelo contestar a todos los comentarios. Para mi es algo agradable.

Si no existieran hoy las redes sociales…
Seríamos igual de felices y de infelices. No pasaría nada. Eso sí, hablaríamos menos.

¿Internet + Literatura =…?
A una nueva literatura.

¿Qué opina de las experiencias en Internet de otros autores como Lorenzo Silva?
Es una de las vías que tenemos los escritores. Es una moda alternativa que no sé si se terminará imponiendo, pero sí que convivirá con las otras vías de edición literaria clásica.

Ramón Trecet* Ramón Trecet (@trecet), periodista deportivo. Tiene un blog en marca.com.

¿Cuántas redes sociales utiliza?
Únicamente Twitter, no me da tiempo a más.

¿Para qué lo utiliza?
Para informarme e informar.

¿Qué grado de satisfacción le da?
Yo aporto que la gente entienda que soy una persona que sabe mucho de la NBA; y entonces se lo confirmo.

Si no existieran hoy las redes sociales…
Estaría jubilado.

¿Internet + deporte =…?
A unas de las maneras más dinámicas de demostrar cómo funcionan las nuevas tecnologías.

¿Cuánto de seriedad y cuánto de banalidad tienen las redes sociales?
Fifty, fifty. Pero no olvidemos lo que ha pasado en el Norte de África en el último año. Hay factores que tienden a que sea más banal, pero hay otros que son de una enorme seriedad que ni siquiera podemos discutir.

Roberto Carreras* Roberto Carreras (@RobertoCarreras), consultor de estrategia on line y socio de Novaemusik. Es el otro hombre detrás de El Plan B, de Carlos Jean (también socio de la empresa).

¿Cuántas redes sociales usa?
Cada vez menos (risas). Sobre todo Twitter y Facebook.

¿Para qué las utiliza?
Twitter cada vez menos para leer, porque uso mucho las listas. Y Facebook, para estar en contacto aún más con amigos verdaderos. Estoy en una época de involución. Instagram me encanta, y ahí estoy haciendo lo que empiezo a hacer en el resto: seguir a poca gente. No obstante, sigo probando las redes sociales cuando salen.

¿Cuál le satisface más?
Twitter.

Si no existieran hoy las redes sociales…
Yo no hubiese creado la empresa en la que trabajo.

¿Internet + Música =…?
Oportunidades de escuchar más canciones que nunca. Y para los artistas, de estar más cerca de los fans y de realizar proyectos distintos.

¿Qué grupos o cantantes están haciendo cosas bien en la Red?
Cada vez son más, y hasta desconocidos, los que hacen videoclips de manera colaborativa, los que hacen partícipes a sus seguidores, los que destinan parte de lo que obtienen a proyectos solidarios y los que usan el crowdfunding. Por un lado están Radiohead, que han sido punta de lanza, o Kaiser Chiefs, que te permiten fabricarte el disco como quieras en su web. Y por otro, los pequeños, que usan Verkami o Kickstarter.

José Luis Orihuela* José Luis Orihuela (@jlori), profesor de la Universidad de Navarra, autor del blog eCuaderno y del libro Mundo twitter.

¿Cuántas redes sociales usa?
Las que uso todos los días son Twitter, mi blog, Facebook, Flickr Foursquare e Instagram.

¿Para qué las utiliza?
Twitter, como sitema de alerta temprana y feedback de cosas en las que estoy trabajando. En Facebook tanto los contenidos del blog como de Twitter encuentran expansión, conversación y comentarios anidados. En Flickr tengo almacenadas todas las fotos del blog y, como viajo bastante, Foursquare es una forma rápida de indicar dónde estoy. Por último, Instagram, que es como un Twitter con fotos, me entusiasma mucho.

¿Cuál le satisface más?
Una sinergia entre el blog y Twitter, creo que es muy difícil separarlos.

Si no existieran hoy las redes sociales…
Tendríamos que inverntarlas.

¿Internet + periodismo =…?
Periodismo. El periodismo siempre ha sido una profesión y un tipo de empresas en las que la mediación técnica ha sido básica, porque no es comunicación interpersonal sino comunicación mediada tecnológicamente.

¿Qué medio lo está haciendo bien en Intenet?
En Europa me gusta mucho el uso que hace The Guardian de las posibilidades de Internet, desde antes de que estuviéramos hablando de redes sociales. El diseño de navegación de su sitio ha sido universalmente copiado. Y me gusta mucho la filosofía que está por detrás del concepto de periodismo que hay en The Guardian a la hora de enfocar el planteamiento de las redes sociales.

Sebastián Muriel* Sebastián Muriel (@sebasmuriel), vicepresidente de desarrollo corporativo de Tuenti. Puedes encontrártelo pinchando en algún bar de Madrid por sorpresa. Y aquí.

¿Cuántas redes sociales usa?
Más de 15. Uso mucho, por su puesto, Facebook, Twitter y Tuenti. Y ahora Path, que me encanta.

¿Para qué las utiliza?
Tuenti lo usamos todos los empleados, en parte para ver las mejoras y también porque es el sitio natural donde conversamos entre nosotros. Juego para ver cosas nuevas, por dónde van ‘atacando’. La que no uso es Google Plus (risas).

¿Cuál le satisface más?
Creo que depende mucho de para qué. Para conocer nueva música, uso Last.fm o el propio Spotify, que tiene la capa social alrededor de Facebook. Para temas profesionales, Linkedin, obviamente. En Twitter hablas incluso con gente que no conoces y que te enriquece muchísimo. En la conversación privada con mis amigos, Tuenti.

Si no existieran hoy las redes sociales…
La red social ha existido siempre. Siempre hemos tenidos amigos y conocidos con los que utilizábamos para hablar determinadas herramientas limitadas comparadas con las de hoy. Lo único que hemos hecho es facilitar esa conversación.

¿Internet + tecnología =…?
A cambio sociológico. La tecnología solo está interpretando lo que queríamos hacer, como pasar las fotos con un dedo en el iPad.

¿Alguna empresa o red social que vaya a despuntar en breve?
Ahora mismo la que más me sorprende es Path.

iRedes, día 1: si bebes, no tuitees

22 marzo 2012

Congreso iRedes

Una mezcla extraña pero curiosa. Risto Mejide -sí, el mismo- casi en primera fila tomando notas y escuchando al gurú -con perdón- Martin Varsavsky, fundador de Ya.com, Jazztel y Fon. El argentino inauguró el Congreso iRedes explicando cómo las redes sociales le hacen ahorrar tiempo y optimizar recursos reemplazando algunas de sus actividades. “Antes de Internet yo leía un montón de libros”. Así empezó. “Cuando @martinvars deje de pronunciar la palabra YO, ganará 5 años más de vida”, replicaba al rato Mejido en Twitter.

Me queda la duda de si luego comieron juntos o no. Se lo preguntaré.

Es parte de la salsa de esta cita en Burgos. Pero no ha sido casual. El publicista -y algo más- intevendrá el viernes, pero aterrizó antes en el Teatro Principal para escuchar a los que le precedían. Ha habido de todo. Para empezar, Varsavsky llamó “animales” a los que comentan (mal) en YouTube y mostró sus simpatías por la función informativa de Twitter y la personal de Facebook. Google Plus y Tumblr quedan “para testear”; Linkedin no le sirve. De acuerdo con casi todo, incluso con que Twitter puede llegar a ser un gran “buscador”.

Profesional de las charlas, el empresario introdujo una mesa redonda algo más previsible y, aunque con atractivo, ombliguista, si me permitís la expresión: la de medios de comunicación. (Me salto la parte de los patrocinadores y autoridades, que todos habéis visto en el streaming). Destacaré la intervención de Raúl Briongos, director de Diario de Burgos, que contó que, pese a sus propias “reticencias” iniciales, las redes como Twitter han cambiado la forma de hacer periodismo de su redacción. Esto, en un medio local, me interesó sobremanera como experiencia

Aunque cortita, una de las intervenciones más interesantes que he escuchado ha sido la de Gabriela Warkentin, de la Universidad Iberoamericana de México. Hizo, sin quererlo, una clara y meridiana analogía entre la situación “anquilosada” de la universidad -de allá- y la de los medios de comunicación -de todas partes-. “Nos volvimos obsoletos frente a los estudiantes”, dijo sin cortarse, “me pregunto por qué no están más indignados con nosotros”. Su relato de cómo deberían ser estos centros, adquiriendo un papel activo como “nodos” y dirigiéndose hacia la “semántica” y el 3.0, aportó la luz de una bombilla en la penumbra. “La universidad debería fluir en la conversación. Es un tema de identidad”. No hace falta más.

Me quedan las dos expresiones clave de la jornada: el efecto Media Markt y el surrealismo televisivo. El primero afloró en la mesa redonda titulada Jóvenes y plazas públicas 2.0. Participaban la psicóloga Dolors Reig; Ricardo Galli, fundador de Menéame; Jon Aguirre Such, de Paisaje Transversal (y exportavoz de DRY); y Francisco Jurado, de Democracia 4.0. Al fin algo de debate con interacción y tirones de cuerda que interesó bastante al público.

Cómo no, el 15-M y la primavera árabe dominaron la conversación. El efecto “potenciador” de las redes sociales en ambos fue definitivo, según Reig; ambas revoluciones tenían común “que había una insatisfacción de una población que no tenía nada que perder”. Estas armas poderosas, añadía, contribuyen a la creación de micromedios y microlíderes. Para Reig los políticos hoy “están moralmente por debajo de los ciudadanos”, porque estos dialogan en la Red; “el que ha dialogado en Internet no necesita dar hostias”. La carne, en el asador.

De ahí el efecto Media Markt. El “yo no soy tonto”, no necesito de otros para opinar y actuar y además lo hago sin pasar por debajo de nadie. Esto choca con los 70 o con Martin Luther King, nombrado varias veces por Galli. Entonces no hicieron falta redes sociales para salir a la calle. El fundador de Menéame aseguró que en Egipto habría ocurrido lo mismo sin ellas y cuestionó la falta de líderes en el 15-M: “¿Cómo gestionar eso?”, preguntó al aire. Ahí entraron Aguirre y Jurado, defendiendo el “proceso de beta permanente” del movimiento, que está generando, todavía hoy, “un manual de how to revolution”. Citas a Wittgenstein, aparte.

Las ideas y venidas entre “la esfera digital y la esfera física”, y viceversa, así como las “prácticas de autonomía”, según Aguirre, que han introducido las redes en la ciudadanía, hicieron el resto. “El viejo esquema no existe, hemos matado al emisor”, dijo Jurado. Después de esto, el surrealismo.

La última mesa del día fue todo un show televisivo: aunque se titulaba De la tele al tuit, en ella se habló de La Noria, la “obsolescencia programada” y la manía de algunos de tuitear después de haber bebido unas copas (sic). En el escenario, los periodistas Marta Fernández (Cuatro), Ramón Trecet, Africa Baeta (EiTB) y María Maícas (RTVE.es) lidiaban con las estocadas del moderador, Carlos Salas, de lainformacion.com.

Me quedo con las frases: “Los insultos se gestionan con paciencia y con sentido común”, de Maícas (la parte con tablas), y “A veces pensamos que las cosas que hay en Twitter son las cosas que hay en el mundo”, de Fernández (la sorpresa para el público). El resto fue un concierto sin director. Eso sí, hubo bastantes preguntas y ganas de mucho más, porque a pesar de todo fue un rato divertido. Todos los ponentes coincidieron en que Twitter ha abierto posibilidades y humanizado a los que hacen televisión. La “social tv” manda y crece. Aún no tengo claro a esta hora, sin embargo, si eso de “si bebes, no tuitees”, es algo retórico.

Podéis repasar todo lo dicho leyendo el hashtag #iRedes. Mañana, más.

Twitter sopla seis velas

21 marzo 2012

“Esto va a ser adictivo”. Fue una de las primeras frases que se escribieron en un tuit. Su
autor fue Dom Sagolla, uno de los co-creadores de Twitter. Fue (es) el usuario número 21 de
la red social, que hoy cumple seis años. El primer mensaje no automático -escrito por una
persona- fue, no obstante, de Jack Dorsey:

 

Estaban probando, lanzando mensajes al aire de lo que entonces se llamaba “twttr“. Esta es la
pinta que tenía el grupo
de la compañía Odeo cuando, en plena tormenta de ideas, puso la
primera piedra de Twitter. Al parecer, necesitaban “reinventarse”, porque la competencia de
gigantes como Apple y otros les pesaba demasiado. Según cuenta Sagolla, ese día le dieron a
la comida mexicana hasta que la idea les cayó del cielo.

twttr sketch

Hoy Twitter cuenta con “140 millones de usuarios activos” y suma un total de 340 millones de tuits al día, según sus últimos datos. Si nos vamos al contador de Twopcharts, constan más de 530 millones de cuentas registradas. La revista Time ha aprovechado el aniversario para recoger en una lista las 140 más interesantes de 2012.

Desde luego, no todo ha sido bonito en estos seis años. Alguien recordaba hoy mismo, en Twitter, que la primavera árabe comenzó en Egipto con un bloqueo a la red social. Por otro lado, los últimos movimientos de la compañía para, probablemente, ganarse las simpatías asiáticas, no sentaron nada bien en la comunidad tuitera. Había, por todas partes, muchas dudas razonables.

Algunos apuntes: si no os acordáis, aquí podéis mirar desde cuándo estáis en Twitter; y aquí cuál fue vuestro primer tuit, aunque esta opción tiene un límite de 3.200 mensajes, así que todos los que hayáis pasado esta cifra -como yo- lo tenéis difícil; Twitter ha rediseñado la ballena de sus amores (y errores); aquí el nombre del pajarito; por último, un guiño de Internet Explorer a la comunicación en general, que empezó y ha terminado basándose en los seres alados.

El Mapa de iRedes, actualizado y mejorado

20 marzo 2012

Ya está disponible la segunda versión del Mapa de las Redes Sociales en Iberoamérica de iRedes. Nos cuentan Chiqui Esteban (@chiquiesteban) y Miguel Jorge (@iBlogblog) que han dividido las marcas según el objetivo de cada red, dando un color a cada tipo para diferenciarlas. Y que han destacado especialmente las marcas españolas, como Tuenti.

Aunque esta nueva versión interactiva actualiza automáticamente la primera si ésta estaba embebida, os la traigo en este post para que no busquéis mucho. En cualquier caso, hay otras dos versiones estáticas que podéis consultar aquí. Están preparando la tercera actualización, así que si tenéis aportaciones podéis escribirles. ¿Echáis en falta alguna?

                                       

Los museos también usan las redes

19 marzo 2012

Los museos tienen un potencial enorme en Internet. No solo para difundir el arte que albergan en sus paredes (y demás superficies), sino para explicarlo, complementarlo y acercarlo a todo el mundo. El otro día descubrí que el Thyssen-Bornemisza, de Madrid, elabora listas en Spotify para que sus visitantes escuchen, si quieren, una música recomendada mientras ven los cuadros de sus exposiciones.

Me parece una muy buena idea para el que quiera prescindir de una explicación hablada o para el que no desee escuchar los comentarios de los demás. La última lista publicada se titula Visiones de la India, banda sonora para la muestra que estará abierta al público hasta el próximo 20 de mayo. He estado echando un vistazo a la presencia en redes sociales de otros museos y me he encontrado con que, por ejemplo, el uso de Flickr da mucho juego.

Mientras el Museo Reina Sofía hace un buen trabajo en esta red, con un perfil actualizado y lleno de material didáctico, el Thyssen-Bornemisza va más allá y anima subir imágenes de las visitas y de los lugares representados en las pinturas para completar un mapa. Veo también que el área educativa del centro tiene sus propios perfiles en redes.

El Museo Nacional del Prado se ha volcado, por su parte, en Facebook, YouTube y también Google Plus. Por supuesto, todos tienen cuenta en Twitter, pero es el Prado quien gana por goleada en esta red social. Me voy, por último, al Guggenheim de Bilbao. De este museo me llama la atención Wikidocentes, una red colaborativa dirigida a educadores para que compartan experiencias sobre su profesión y hablen y reflexionen sobre el arte. Y los vídeos, claro.

Por cierto (por si visitáis Bilbao en breve), el Guggenheim ha puesto en marcha un concurso en Facebook de fotografía. Solo os tenéis que hacer una foto con Puppy, su mascota gigante, y compartirla con el hashtag #GuggPuppy. Tenéis de plazo hasta el 15 de abril.

Facebook, Uh, Oh, Oh

17 marzo 2012

Aunque aún no se ha celebrado el festival -será el 26 de mayo en Bakú (Azerbaiyán)- ya tenemos la canción ganadora -entre comillas- de la edición de Eurovisión de este año. Al menos en fama y viralidad.

San Marino y su representante, Valentina Monetta, se han descolgado con un tema dedicado a Facebook titulado Facebook, Uh, Oh, Oh (A Satirical Song), que competirá en la primera semifinal. Hay quien augura su descalificación por hacer publicidad de una marca, algo que viola las reglas del certamen. De momento, ya está acaparando titulares.

En fin, esto tenía que pasar…

#n140cc o “fabricar” una canción en Twitter

14 marzo 2012

¿Cómo sería componer una canción colaborativa recibiendo aportaciones a través de Twitter?

Es una pregunta que se hizo el grupo de rock Cuestabajo, una banda de granadinos que se apuntó en 2011 al creative commons y que desde entonces no ha dejado de exprimir las posibilidades de la música en Internet. La respuesta fue la siguiente: han organizado un corcurso para que la gente vaya escribiendo la letra usando el hashtag #n140cc; una vez completa, la canción será de uso libre y ellos le pondrán música y la tocarán en sus conciertos.

Supe de su proyecto hace unas horas porque los amigos de 15M.cc lo compartieron en su página de Facebook, e inmediatamente les escribí y le pedí a Javi, el batería, que me contaran un poco más sobre el proyecto. Es resultado es esta pequeña entrevista al grupo.

Grupo Cuestabajo

¿Cómo surgió el proyecto #n140cc?
Desde mediados del 2011 Cuestabajo pasa de grupo de rock convencional a grupo de rock 2.0 siguiendo la senda de las licencias libres. El primer paso que damos en esta línea es la publicación de nuestro disco La naturaleza del alacrán bajo licencia creative commons. A partir de este momento conocemos un mundo libre en el que vemos la posibilidad de aportar algo más. Por ello nace el proyecto #n140cc, la primera canción creada por usuarios de Twitter, bajo licencia creative Commons y de uso libre para todos. Con este concurso queremos mostrar el talento creativo que se mueve por la Red y sobre todo la magia de mezclar los conceptos de licencias libres, colaboración e internet.

¿Qué respuesta estáis obteniendo?
La verdad es que estamos obteniendo muchas colaboraciones, incluso de usuarios que no nos seguían en Twitter y que están aportando muy buen material. Desde que lanzamos el concurso, hace apenas dos semanas, el número de aportaciones a la letra no para de aumentar y, la verdad, es gratificante ver cómo la respuesta de los usuarios crece cada día más.

¿Qué haréis después con la letra? ¿compondréis la música? ¿la tocaréis en conciertos?
Una vez que tengamos toda la letra publicaremos todas las estrofas para que los usuari@s las utilicen como quieran y puedan componer su propia canción a partir de los fragmentos que elijan. Nosotros haremos lo mismo: nos centraremos en componer la música y por supuesto compartirla por Internet y promocionarla en nuestros conciertos.

Usáis licencia cc, algo poco frecuente en la música, ¿por qué?
El panorama de la industria musical ha cambiado mucho en los últimos años. En primer lugar, no existe ya tal industria. Esto ha llevado a una horizontalidad del mercado musical en la que los músicos desarrollan gran parte de su actividad promocional utilizando Internet como medio. Por ello pensamos que las antiguas licencias copyright son poco útiles a la hora de compartir tus canciones, dificultando la posibilidad de que los usuarios compartan tu música. En cambio, la licencia creative commons permite que la gente que te escucha comparta tus canciones, algo vital para estos tiempos de ‘crisis’ también musical.

¿Qué os aportan las redes sociales?
La visibilidad que necesitamos en la Red como banda, ya que de otra forma, y conscientes de los tiempos que corren en el mundo de la música, nos sería imposible conseguir lo hasta ahora logrado. Pero como banda, mas que esta visibilidad, nuestro gran premio a tanto trabajo en este mundo paralelo ha sido conseguir la interacción con los usuarios de las redes sociales y la gran masa de artistas inquietos que habitan en ellas, todos locos por hacer cosas nuevas y participar. La gran mayoría de las veces que proponemos una nueva iniciativa nos sorprende y abruma la gran participación y aceptación que tienen.

¿Qué otros proyectos ‘sociales’ tenéis en mente?
Nos encontramos sumergidos en varios proyectos paralelos. Uno de ellos es el Proyecto Siente la música, que consiste en la creación de los 6 temas de nuestro nuevo disco, La Naturaleza del Alacrán, en formato de lengua de signos, elaborados “por y para” la comunidad de personas sordas. Otro que tenemos entre manos es el Proyecto 8, que consiste en la creación de ocho bases rítmicas y voz elaboradas por grupos emergentes.

Más colaboración… ¿cómo está repartido?
De la base de Granada se encarga Cuestabajo, pero ya contamos con la base de Sevilla, del grupo de Flamenco fusión Rumbo. En cada una de ellas colaboran un mínimo de 8 músicos independientes o pertenecientes a otras bandas, por lo que el disco final será el resultado de la colaboración de un mínimo de ’64 músicos’. Actualmente se encuentra en una fase inicial, pero ya podemos anunciar la ampliación a nivel nacional gracias las colaboraciones de las plataformas universolamaga.org y la red musical gatunes.com. Todas las bases se registraran bajo licencias libres.