Kim Dotcom pide dinero a Twitter y Facebook porque usan una patente ‘suya’: ¿farol?

23 mayo 2013

Kim Dotcom, el creador de Megaupload, ha pedido a empresas como Google, Facebook y Twitter que le ayuden a costear su defensa en el proceso por el que se le podría extraditar a Estados Unidos en agosto y acusarle allí de violación de derechos de autor (aunque en realidad no sabe aún los cargos que se le imputan)..

Y lo ha hecho recordándoles sutilmente que están usando el sistema de identificación en dos pasos y que la patente “es suya” desde 1998.

 

 

Este sistema sirve, por ejemplo, para evitar que se suplanten identidades en redes sociales y se roben contrañenas con facilidad. Cuando uno entra en una cuenta de correo, por ejemplo, se le pide un dato adicional, como un número de móvil, para verificar que la cuenta es suya.

No solo lo usan Twitter o Facebook, sino multitud de empresas tecnológicas y hasta bancos. Dice Dotcom que necesita 50 millones de dólares y ha enseñado este documento para probar que es dueño de la patente en Estados Unidos.

El tipo ha ido soltando unas cuantas perlas en su cuenta de Twitter. Nada es casual, porque lo ha hecho el mismo día en el que esta red social ha puesto en marcha el sistema de marras, de modo que un usuario puede vincular su móvil, al que se le envía un código que tendrá que teclear cada vez que entra en su cuenta de Twitter. Todo en aras de proteger la cuenta de posibles ladrones.

 

 

Entre insinuaciones de demanda, Dotcom anima a las empresas a que paguen por una licencia mundial para usar el sistema. “Soy un innovador, no un criminal”, dice, “vivo en el futuro”.

El caso es que según The Guardian, otras empresas como Ericsson, Nokia o ATT tendrían registrados sistemas similares y, efectivamente, en el caso de Europa, la patente de Dotcom fue revocada.

No está claro, por tanto, de quién es la patente mundial. Podría ser que esto fuera un farol enorme para conseguir fondos o solo una llamada de atención de Dotcom para que su caso no quede olvidado; aunque no es descartable que el creador de Megaupload tenga un as en la manga porque haya registrado algo muy concreto que otros no hayan tenido en cuenta.

El caso es que no deja de ser curioso que una persona inmersa en un proceso relacionado con los derechos de autor -sea culpable o no, que eso ya lo dirán los jueces- invoque la propiedad intelectual…

*Imagen: GTRES ONLINE.

Mentirosillos en redes sociales

19 mayo 2013

¿Decimos siempre la verdad en las redes sociales? ¿O engordamos un poquito nuestras vidas de cara a la galería? Un estudio reciente de Barclaycard bespoke offers concluye que somos un poco mentirosillos, aunque su muestra se ciñe a Reino Unido.

Según la encuesta, unos seis millones de personas adorna regularmente sus comentarios en redes como Facebook y Twitter. Algunos de los motivos pasan por parecer que uno está contento, que se lo está pasando bien o, simplemente, deriva de tener una “vida aburrida” (eso lo dice el 29%).

No dejemos de mencionar, en cualquier caso, “la envidia”, que aparece cuando leemos lo maravillosa que es la existencia de otros. El estudio en cuestión también dice que los hombres prefieren Twitter para contar trolas y que lo hacen, principalmente, para fardar, por ejemplo ante los compañeros de trabajo. Los que lo hacen son el 22%, frente a un 8% de mujeres.

El sector femenino, por contra, opta por Facebook cuando cuenta cosas poco veraces y lo hace, principalmente, por miedo a las críticas de conocidos (un 20% frente al 9% de hombres); también, dice la encuesta, son más proclives a manipular o retocar fotos con ciertas herramientas o aplicaciones como Instagram.

Decir que estamos en un sitio cuando ni hemos cruzado la puerta, colgar una foto con un famoso cuando ni hemos cruzado una palabra con él, pretender formar parte de ciertos círculos de influencia, contar que estamos en un local de moda como si fuera nuestra segunda casa, etc. Podrían ser algunos ejemplos.

Yo añadiría la ansiedad. Tener que alimentar constantemente nuestros perfiles en redes sociales para que nuestros seguidores no se olviden de nosotros o para que nuestra identidad en Internet no se vea dañada es costoso, por eso muchas veces escribimos cosas por el mero hecho de denotar presencia.

El estudio es anecdótico, claro, aunque es divertido pensar también en todas esas investigaciones que se realizan en función de lo que la gente escribe en las redes sociales. ¿Cómo saber si se trata de postureo -tenía que decir ya la palabra- o no? Me recuerda a la eterna polémica con las encuestas y su efectividad real.

Nuestra rutina social es variopinta y, por encima de todo, lo que transmita se corresponderá siempre con nuestra visión de la realidad, estemos hablando de compartir un simple enlace con una historia o de expresar una opinión. Me inclino por pensar que, por encima de pequeños deslices o sobreactuaciones, la credibilidad de los usuarios de redes sociales se mide individualmente.

La comunidad es lo suficientemente inteligente como para saber quién aparenta qué. Y eso, a la larga, puede repercutir de forma negativa en aquellos que llevan las burbujas sobre sus vidas, personales o profesionales, al extremo. La gente se da cuenta y, además, usa las redes para decirlo. La exigencia en la Red, pese a lo que pueda parecer, es alta.

 

Social Networking: Ninjacam

 

* Imagen: Social Networking: Ninjacam de DaveFayram.

Google Plus se renueva: fotos y hashtags

16 mayo 2013

Imagen y hashtags. Son las novedades principales -y hangouts, pero yo me centraré en estas dos- y los pilares sobre los que descansa Google Plus a partir de hoy con su nuevo rediseño. Después de echar un vistazo a los cambios, me queda claro que esta red social, que según Emarketer ya tiene 343 millones de usuarios activos en todo el mundo y habría pasado a Twitter de largo, quiere abarcar cualidades que ahora mismo dominan Facebook o Pinterest. Pero también Instagram, aunque la presentación, la forma de compartir y las pretensiones de hacer comunidad sean diferentes.

La influencia de Instagram y el uso de aplicaciones móviles para smartphone de todo tipo ha hecho que en los últimos años nos apasione retocar fotos, hacer montajes, publicar panorámicas de lo que sea y experimentar con imagen dinámica. Google se ha puesto manos a la obra aprovechando el tirón y nos facilita unas cuantas herramientas para ello.

Si subes una foto a Google Plus, además de guardarse una “copia de seguridad” -si te bajas la aplicación al móvil te hace una copia de todas tus fotos almacenadas en él, por si lo pierdes-, puedes cambiarle el brillo, enfocar, rotarla, etc. con un editor primo-hermano de Picnik.

 

Esto ya se podía hacer, pero ahora la red social va más allá. Permite un ajuste automático o mejora -reversible- de las propiedades de la fotografía, permite optimizar una imagen a partir de varias fotos similares para que todas las personas que aparecen salgan “favorecidas”, permite componer panorámicas, usar marcos divididos -seguro que ya habéis usado esta opción para publicar en Instagram a través de alguna app- e imágenes en movimiento, como los gifs, a partir de un grupo de fotos. También destaca las que considera mejores fotos y propone el “Alto Rango Dinámico”.

¿Qué es esto último? Pues precisamente lo que ha generado una fuerte polémica con la instantánea ganadora de la última edición del World Press Photo, aunque finalmente se ha descartado la manipulación. Se trata de obtener una sola imagen a partir de diferentes exposiciones de la misma, con distinta luz; el resultado recoge un espectro lumínico amplísimo. No sé si mucha gente se atreverá con este tipo de recursos tan específicos, pero solo el hecho de tener, precisamente en Google, un archivo ilimitado de fotos online en alta calidad y tamaño… creo que es una muy buena apuesta.

Otro acierto es la posibilidad de mostrar el timeline en una columna o en tres, a gusto del consumidor. Es un diseño que permite distintas vistas en distintos dispositivos y, sobre todo, que el usuario pueda acceder a más contenido en un solo pantallazo. Y, por supuesto, están los hashtags. Antes ya se podían hacer búsquedas manuales por etiquetas, pero ahora la inclusión en cualquier entrada de un hashtag permite pinchar sobre él -quedan resaltados en color azul- y Google Plus nos muestra de forma bonita todas las publicaciones que lo mencionan, por “lo mejor” o “lo más reciente”.

 

Al margen de lo que introduzcamos en el texto, Google añade en la parte superior derecha de cada entrada una serie de hashtags en gris, suma de los nuestros y los que él considera adecuados a partir de nuestro contenido: si pinchamos en cualquiera de ellos la publicación se da la vuelta -solo esa caja, quedando el resto de la pantalla igual- y permite navegar ahí mismo por el contenido relacionado. Muy chulo, aunque si no nos apetece que Google Plus añada hashtags a nuestras publicaciones, podemos deshabilitar esta opción.

Las posibilidades de navegación, por tanto, crecen para Google Plus (no me queda claro si las de compartir también). Ahora bien, supongo que toda la gente -me incluyo- que dedicamos menos tiempo a esta red social que al resto tendremos que esmerarnos y mantenerla al día, tanto a la hora de subir contenido como de recibirlo. ¿Por qué? Pues porque Google está acaparando todas las funciones y herramientas que puede, incluyendo mail, vídeo, edición de documentos, tendencias, fotos, red social, etc, y si bien en el pasado -wave, buzz- no le fue bien, ahora parece que ha arrancado.

No soy partidaria de centralizar, aunque entiendo que es cómodo. Y yo, por mi parte, seguiré usando otras redes sociales. No creo que Google Plus, a pesar de los hashtags, compita realmente con Twitter y la última hora, aunque lo suyo sí será una manera de mostrar un esquema informativo más amplio y explorable. Sí opino que intenta pisar a Facebook, aunque en muchos casos no creo que los usuarios vean claro que el componente personal que tienen en sus perfiles de Facebook sea trasladable a Google Plus. Suena a más abierto, a más público -aunque eso se puede delimitar, como sabéis-.

¿Cambiarán los usuarios el chat de Facebook por el de Google? ¿Moverán sus fotos o empezarán de cero? ¿Es esto un Pinterest con chat, como ya he leído a algún usuario en Twitter? ¿Tenemos a la misma gente en los contactos de Google y Facebook? (Apostaría a que no). ¿El boom de las fotos dará para tanto? Me gustaría saber qué opináis.

Los problemas de las autoridades de Arabia Saudí y Bahrein con Twitter

16 mayo 2013

A las autoridades religiosas saudíes no les gusta que sus ciudadanos usen las redes sociales, especialmente Twitter. Lo ha dicho el jeque Abdul Latif Abdul Aziz al-Sheikh, explicando que aquellos que se expresan en Internet en torno a diversas cuestiones pueden dar por perdido “este mundo” y también el “más allá”, según cuenta la BBC.

Durante las últimas semanas, los mensajes en este sentido se han multiplicado por parte de algunos líderes sauditas, que han llamado “tontos” a los usuarios de Twitter y les han acusado de poner en peligro la unidad del país. Todo formaría parte de una campaña para contrarrestar el activismo de algunos ciudadanos, que luchan contra la opacidad de su Gobierno colgando fotos de juicios y contando lo que ocurre en algunas protestas.

Según Global Web Index, Arabia Saudí es el país en el que más está creciendo Twitter en número de usuarios activos, con una penetración del 51% entre los usuarios de Internet, algo que se achaca principalmente a su uso desde el móvil.

En Bahrein, por otro lado, seis personas han sido condenadas a un año de cárcel por “insultar” en Twitter al rey Hamad bin Isa al-Jalifa, según la agencia oficial de noticias. No se sabe quiénes son y si han participado activamente en las protestas que desde hace un par de años luchan por la democracia en el país, aunque se les ha acusado -diciendo, sin embargo, que la constitución protege la libertad de expresión- de “socavar” los valores de la sociedad y sus tradiciones.

No es la primera vez que ocurre. El pasado mes de noviembre le pasó lo mismo a otro activista, condenado a seis meses de prisión por difamar al monarca; en aquella ocasión sí trascendió que le habían confiscado su portátil y su teléfono móvil.

Los secretos de la foto de Rajoy

10 mayo 2013

Se armó cierto revuelo ayer por un cambio de foto. Mariano Rajoy -o más bien quien se ocupa de eso- decidió cambiar la imagen de cabecera de sus perfiles en Facebook y Twitter. Al más puro estilo ‘Obama y sus cosas de Internet’.

En la nueva instantánea se le puede ver en su despacho, trabajando, ofreciendo una apariencia de sobriedad y seriedad. Los detalles, escrutados -hasta de forma divertida e interactiva- en varios medios y muy comentados por los usuarios, desvelan un lápiz, un ejemplar de The Economist o un ordenador apagado.

 

 

Pero el presidente del Gobierno -o más bien quien se ocupa de eso-, en realidad, ha hecho lo que muchos hacemos cuando nos hemos cansado de vernos en las redes sociales de una manera y no tenemos fotos a mano: tirar de archivo.

La foto se hizo el 17 de septiembre de 2012 y forma parte de una serie de imágenes tomadas a Mariano Rajoy por el fotógrafo Diego Crespo. Así consta en el perfil de Pinterest del jefe del Ejecutivo (sí, tiene uno), en un álbum titulado “En Moncloa”, y también en su cuenta de Flickr.

Ese día era lunes y Esperanza Aguirre anunció que dejaba “la primera línea política”. Además, fue a contárselo a Rajoy en persona. El presidente se cambió de corbata para la sesión de fotos; o para recibir a la expresidenta madrileña, tanto da.

Toda la serie de imágenes de Rajoy en su despacho se subió a Pinterest hace 13 días -aunque en Flickr están colgadas desde el 21 de septiembre de 2012- y ofrece otras perspectivas del lugar de trabajo de Rajoy.

Por supuesto, hay imágenes posteriores, algunas de las cuales revelan secretos no atisbados antes. Yo soy fan de los lápices con nombre y apellidos y la estanteria de Ikea (hechas en marzo de este año) y también de la soledad del pasillo (hecha el 28 de noviembre).

 

 

No se han hecho esperar los montajes sobre la foto. De hecho, en Facebook hay un usuario que ha puesto en marcha un “concurso gráfico” abierto con unas cuantas variantes que usan la ventana como espejo de realidades paralelas, llámense Bárcenas o The walking dead.

 

 

Fotos: las dos primeras, via Mariano Rajoy on Pinterest; la última, del “Concurso gráfico el despacho de Rajoy” en el perfil de Facebook de Archipiélago Machango.

¿Spoilers en Twitter? Una chica de EE UU desarrolla una herramienta que los elimina

09 mayo 2013

Jennie Lamere es de New Hampshire (EE UU), tiene 17 años y ha inventado una herramienta que elimina -a demanda- de Twitter los spoilers sobre series y programas de televisión. Su padre también es desarrollador.

En tiempos de audiencia social, segunda pantalla y enriquecimiento de contenido, hay quien se pierde un día el capítulo de su serie favorita y le gustaría poder acceder a su timeline de Twitter sin toparse con las menciones y comentarios de los demás sobre lo que ocurre. Lo mismo pasa con los partidos de fútbol, a veces es imposible no enterarse.

Esto está concebido para emisiones en directo, que es cuando una mayoría de gente se ‘reúne’ en redes sociales para hablar sobre lo que está sucediendo en la pantalla. Véanse un Pesadilla en la Cocina o un episodio de Homeland cualquiera (aunque a estas alturas el tema de las series importadas y exitosas no aplique aquí, ya me entendéis).

Los spoilers fuera de este fenómeno es más complicado evitarlos, aunque no me parece que se practiquen mucho: a veces un artículo o un post te desvelan mucho más al destripar a posteriori un capítulo para criticarlo, pero suelen avisar y, sobre todo, no nos enteramos de lo que dicen con solo una mirada rápida, lo que sí ocurre con un tuit.

Jennie presentó su creación hace unos días en un hackathon -una competición intensiva de programación- llamado TVnext Hack event y ganó en dos categorías, siendo además la única mujer que concursaba con un proyecto terminado -aunque por ahora está en fase de prueba y pretende sacar una segunda versión- e imponiéndose a desarrolladores profesionales.

 

 

Tuvo la idea, leo, el día antes y le costó sacarla adelante unas diez horas. Estaba harta de que le contaran qué ocurría en dos de sus programas preferidos, Dance Moms y Pretty Little Liars.

Twivo (Twitter for Tivo), que así se llama la herramienta, funciona como una extensión del navegador Google Chrome. Bloquea las menciones del programa en cuestión -según las palabras clave que le digamos, entre las que puede haber también nombres de actores, por ejemplo- durante un tiempo concreto.

Cuando se termina el bloqueo, el texto de los tuits vuelve a ser visible, aunque en nuestro timeline esos tuits ya se habrán quedado viejos por el refresco y la actualización de nuestro feed. Lo próximo, según ha insinuado la propia Jennie, que este viernes cumple 18 años y ya ha recibido alguna que otra oferta de trabajo, es una versión para Facebook.

 

*Imagen tomada de Mother Jones.

**Actualización: me he puesto en contacto con Jennie y me ha explicado que le parece “increíble” la reacción que han suscitado tanto su premio como la herramienta que ha desarrollado y lo que está obteniendo ella misma de feedback. “Espero que esto anime a otras chicas a involucrarse” en el mundo de la informática y la tecnología, dice, añadiendo que cuanto antes empiecen antes podrán encauzar una posible carrera en el sector, algo que ella tiene muy claro. Ha manifestado en alguna ocasión que le gustaría trabajar en Google.

Bowie desaparece de YouTube… por “error”

08 mayo 2013

Una suerte de prostíbulo, un mesías llamado David Bowie, una sensual Marion Cotillard, Gary Oldman con sotana, erotismo y sangre… Todo esto forma parte del nuevo videoclip del creador de Ziggy Stardust, llamado The Next Day, que a estas alturas todos habréis visto porque os han pasado un enlace o habéis entrado, no sé, en Pitchfork.

A las sensaciones de su publicación esta misma mañana se ha unido pronto otra: de repente, el vídeo era retirado de YouTube. A nadie le pareció raro que ocurriera, y lo digo por la avalancha de críticas y comentarios en redes sociales que durante todo el día se han sucedido sin parar. Las palabras “prohibido” y “censura” han sido tendencia.

Vídeo de Bowie retirado

Las “normas de la comunidad” de YouTube dicen que cuando un vídeo “se marca como inadecuado” por los usuarios, lo revisan “para determinar si infringe” los términos de uso de la plataforma. Podría ser que algunos usuarios hayan considerado impropio u ofensivo algo de lo que se ve en el videoclip, bien la parte más gore, bien la parte más religiosa. Tenía una advertencia al lado de su título: “Explícito”.

Normalmente la retirada de un vídeo en YouTube puede responder a una cuestión de copyright o a que el contenido muestra desde pornografía hasta violencia gratuita. YouTube dice que fomenta la libertad de expresión, pero que no tolera, por ejemplo, “discursos que fomenten el odio” y que supongan un ataque a un colectivo por temas de religión, etnia, edad, sexo, etc.

El caso es que era raro que el vídeo no se viera en YouTube y sí en Vevo, que comparte unas cuantas cosas con YouTube. Muy raro. Así que he llamado a Google y me han dicho, literalmente, que ha sido “un error”. La retirada del vídeo, me dicen fuentes de la compañía, ha sido solo por unas horas, “temporal”, y se ha debido, todo indica, a un malentendido, siempre según la versión oficial.

“En YouTube tenemos un proceso de reclamación para los usuarios, y cuando nos enteramos de que un vídeo ha sido retirado por error, actuamos lo más rápido posible para restablecerlo“. La compañía ha admitido así que se ha equivocado, que lo ha retirado por error, aunque probablemente haya sido porque el vídeo ha recibido alguna que otra denuncia (y no les han debido de llegar pocas).

 

 

“YouTube se reserva el derecho a decidir si el Contenido cumple con los requisitos de contenido estipulados en los presentes Términos y Condiciones, y podrá eliminar dicho Contenido y/o cancelar el acceso de cualquier Usuario para cargar Contenido que infrinja los presentes Términos y Condiciones en cualquier momento, sin necesidad de preaviso y a su elección exclusiva”.

Eso dice el texto de Términos y Condiciones de YouTube. En Google me han explicado por teléfono: “Nosotros ni quitamos ni ponemos vídeos”. Que no censuran, vamos. Si la comunidad “flaguea” un vídeo -es decir, marca o notifica a través del icono de la banderita que tiene contenido inadecuado-, YouTube “se pone en contacto” con el responsable del vídeo, que “es el que lo retira”, insisten.

El video ya se puede ver de nuevo en YouTube, aunque se le ha “aplicado una restricción de edad”. Arreglado. Eso sí, la publicidad derivada de todo este lío no tiene precio. Bowie tenía que volver así.

Instagram ya permite etiquetar a personas

03 mayo 2013

Instagram lo enfoca de otra manera. Habla de etiquetar a un grupo de música en una foto hecha en uno de sus conciertos o de poder navegar por las instantáneas relacionadas con una marca, más allá de hashtags. Aunque, aclara, el usuario siempre tendrá el poder.

Me refiero a la nueva funcionalidad que Instagram, la red social de fotos, ha puesto en marcha hace solo unas horas. Por supuesto, hablamos de la aplicación móvil, ya que la versión web todavía es un bebé en este sentido. Se trata de adoptar el sistema de etiquetado de personas o de perfiles de marcas en las fotos. ¿Os suena? Claro que sí, porque el contagio proviene de papá Facebook.

A partir de ahora, si nos hacemos una foto con el móvil en una cena y la subimos a Instagram, la aplicación nos da la posibilidad de etiquetar en la misma, si tienen cuenta, a las personas con las que estamos. Tras la actualización de la app, en nuestro perfil ya se puede ver un icono mediante el que cualquiera podrá consultar las fotos en las que se nos ha etiquetado.

Instagram

Para que nadie se eche las manos a la cabeza, Instagram dice que las fotos en las que se nos etiqueta no tienen que aparecer obligatoriamente en este apartado de forma automática -a menos que así lo decidamos-, sino que tenemos la posibilidad de seleccionar cuáles queremos optando por un modo “manual” (eso sí, por defecto está seleccionado el automático).

Es más, si decidimos en un principio que se vean todas, después tendremos en cualquier momento la opción de cambiar nuestro criterio y “ocultar” las que no queramos que se vean o bien eliminar toda referencia a nosotros en las fotos que nos parezca. Podemos elegir.

Esto no solo sirve para las fotos recién hechas, sino también para las que ya hemos subido, para nuestro archivo. Hay que pinchar en el icono [...] y se nos da la opción de “añadir personas”. Para hacerlo, hay que tocar la pantalla en el lugar de la foto donde queremos etiquetar a alguien y buscar su nombre; la persona recibirá una notificación (si tu perfil es privado, la recibirá solo si te sigue).

No podremos, en ningún caso, etiquetar a gente en fotos de otros. Aunque cualquier persona, a no ser que la hayamos bloqueado, sí nos puede etiquetar en una de sus fotos. A los perfiles privados solo pueden acceder, como siempre, las personas aceptadas previamente.

Por último, podréis comprobar si alguien ha etiquetado a alguien (sin ser un chiste de Gila) entrando en un perfil, abriendo una foto cualquiera y dando un toque en la pantalla. De inmediato aparecerán las referencias (en web no funciona).

 

Entiendo el etiquetado y su función de red. La argumentación de Instagram, además, evitando mencionar demasiado el tema personal -centra las bondades del etiquetado en un terreno más amplio, de entidades o marcas- es muy positiva. Quiere diferenciarse de Facebook, del tipo de fotos que allí se cuelgan y de las polémicas anteriores sobre este asunto y la privacidad. Y hace muy bien.

Le veo muchas posibilidades a la función de etiquetado, tantas como posibilidades artísticas, informativas u ociosas tiene Instagram. Es un añadido, como ya he mencionado, al hashtag (de los que también se abusa, y mucho, en Instagram). Pero, y aunque sé que todo es editable y puedo decidir yo, (a mi, personalmente) no me gusta nada que me etiqueten. Hay que preguntar primero.

Solo para empezar, por si acaso, yo recomiendo que accedáis a vuestro perfil personal, pulséis el icono de la carita enmarcada y seleccionéis (en la rueda -iPhones- o en los tres puntitos verticales -Android-) la opción “manual”. Al menos para evitar el boom inicial.

 

 

Por cierto, imagino que en algún momento Instagram habilitará (¿en web, quizá?) la opción de filtrar de forma selectiva, por listas o con carácter individual, con quién compartimos nuestras fotos. Lo siguiente podrían ser los álbumes. ¿Acabará siendo Instagram la dueña oficial del apartado de fotos en Facebook?

Fotos: Blog de Instagram.

Vampire Weekend: concierto en YouTube, ‘bis’ pedido a través de Twitter

30 abril 2013

El grupo estadounidense Vampire Weekend ofreció el pasado domingo un concierto en Nueva York que pudo seguirse en streaming a través de YouTube.

Fue dentro de una iniciativa patrocinada por American Express -Unstaged- que consiste en juntar a grupos musicales con directores conocidos y programar actuaciones especiales. En esta ocasión, la dirección del espectáculo corrió a cargo de Steve Buscemi, cineasta y actor de Boardwalk Empire, aunque antes han colaborado otros como Gary Oldman o Spike Lee.

La banda aprovechó la ocasión para estrenar algunos temas nuevos de su álbum Modern Vampires of The City -las canciones Everlasting Arms y Obvious Bicycle- y también para regalar a sus fans una serie de divertidos vídeos previos con cameos incluidos, como el de Debbie Harry, cantante de Blondie, protagonista de una cena un tanto surrealista.

 

Aquellos usuarios que estuvieran viendo el concierto online y lo estuvieran también comentando en Twitter tenían preparado, además, una sorpresa. Si se lograban suficientes tuits con el hashtag #AmexUnstaged se desbloqueaba un acceso exclusivo a contenido extra, incluido un bis digital en el backstage. Este:

Si te perdiste el concierto, puedes volver a verlo aquí:

Probando (al fin) Twitter Music, que me convence solo a medias

29 abril 2013

Twitter Music aún no se puede utilizar en España. Si bien durante las primeras horas de vida de esta nueva herramienta parecía que la web sí estaba operativa en nuestro país, Twitter confirmó hace diez días que de momento solo pueden disfrutar de ella en EE UU, Reino Unido, Canadá, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda.

En Genbeta nos cuentan unos trucos para saltarse este obstáculo temporal y yo he decidido tirar por el camino rápido. A través de una cuenta en la App Store del Reino Unido me he podido bajar la aplicación para iPhone.

Mi primera impresión está llena de dudas, ya que creo que el margen de maniobra es escaso: todo funciona a partir de canciones concretas y recomendaciones. No hay interacción con otros usuarios, no se pueden escuchar canciones a demanda, no se pueden hacer listas y para que Twitter Music te recomiende música tienes que seguir a artistas en Twitter, algo que no todo el mundo hace.

Twitter Music

Twitter Music tiene cuatro apartados principales: música popular, nuevos talentos, sugerencias y #nowplaying. El primero es una lista de los temas que más éxito tienen en Twitter, los que más comparten los usuarios. Os podéis imaginar quién ocupa los primeros puestos: Demi Lovato, Rihanna, Justin Timberlake, etc.

La lista que me aparece a mi tiene 140 artistas que se muestran con su foto correspondiente y numerados. Si arrastramos hacia abajo el dedo por la pantalla, se actualiza. Si tocas cualquiera de las fotos, además, se agranda su tamaño y te da la posibilidad de escuchar la canción, seguir en Twitter directamente al artista o visitar su perfil.

¿Escuchamos la canción entera? No. Escuchamos unos segundos por cortesía de iTunes. Si queremos escucharla entera, podemos vincular nuestra app con Spotify o con Rdio, dos servicios de streaming. El problema con Spotify es que si quieres que reproduzca canciones en tu móvil tienes que tener una cuenta premium, es decir, de pago.

Como yo de momento no la tengo, he decidido vincular Twitter Music con Rdio, plataforma a la que he accedido con mis datos de Facebook. Este es un plantallazo del player de Twitter Music y de cómo podemos tuitear desde ahí mismo la canción que escuchamos, usando el icono que está situado arriba a la derecha. La aplicación nos deja añadir texto al tuit, que se publicará con el hashtag #nowplaying:

Twitter Music

En el segundo apartado, el de talentos emergentes, hay artistas desconocidos -”ocultos”, dice la app-, aunque también me he encontrado con grupos como Glasvegas, que no son precisamente unos novatos. De nuevo, lo que se recomiendan son canciones específicas.

El tercer apartado, el de sugerencias, se configura a partir de los gustos personales de cada uno. ¿Cómo? Twitter Music se fija en qué artistas sigues en Twitter y en función de eso te recomienda a otros. Yo no seguía a ninguno, así que mi lista estaba vacía.

Decidí entonces seguir a Bruno Mars y entonces Twitter Music comenzó a sugerirme a otros músicos. Si entras en el perfil de un artista desde Twitter Music, la aplicación te muestra debajo a quién sigue ese artista, en este caso, a qué artistas sigue Bruno Mars. Las sugerencias, por tanto, se afinan por una doble vía.

En el siguiente pantallazo podéis ver el perfil de Bruno Mars y, a continuación, qué artistas me sugirió la aplicación después de seguirle:

Twitter Music

Por último, el #nowplaying. Twitter Music te dice la música que han compartido en Twitter las personas a las que sigues.

No me queda claro cuál es el método, ya que, según he comprobado, no todos han seguido el mismo modus operandi: creo que ninguno ha usado, para empezar, Twitter Music; además, mientras unos han compartido la música en Twitter a través de Spotify, otros simplemente han compartido un enlace de Pitchfork.

Así que, supongo que la aplicación hace un barrido por los contactos del usuario y criba por palabras clave o por fuentes. Este es un pantallazo de lo que me muestra -a mi- Twitter Music en relación a lo que han compartido en Twitter mis contactos.

 

Twitter Music

 

Como conclusión principal diré que Twitter Music se apoya en una red social, pero no lo es. Eso puede suponer una desventaja respecto a otras plataformas (como Spotify, claro).

Digamos que Twitter Music es una extensión de Twitter especializada que supone navegar por el contenido musical de Twitter a través de una aplicación. Y siempre usando como unidad la canción, no el disco ni el artista. Tú no escoges, te sugieren. Habrá que ver, además, si funciona bien la selección de nuevos talentos, que puede llegar a ser un escaparate interesante.

La aplicación no permite filtrar la música que se comparte por países, algo que sí se puede hacer con los trending topics en Twitter. Así, me queda la duda de si el apartado de canciones más populares se ajusta por defecto al país al que pertenece la tienda App Store desde el que el usuario se baja la aplicación.

Por último, me pregunto si no tardaremos en ver, de alguna forma, distorsiones en las listas de favoritos, tendencias o los mismos talentos emergentes si algunos músicos o discográficas tienen en un futuro la posibilidad de “promocionar” canciones y darles un lugar destacado.