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Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Entradas etiquetadas como ‘tolerancia’

La Cuba diversa: “No te juntes con esa gente…”

Por Nayra Marrero (@nayramar)

Foto de phvolmer

Foto de phvolmer

No recuerdo su nombre, pero sí su historia. Me contaba, lata de cerveza Cristal en mano, que su novia tenía un buen culo, que le gustaban las mujeres grandes, con muchas curvas, con mucho de lo que agarrar. Ella, sin embargo, era tirando a esmirriada.

Se presentó como lesbiana, también lo era la amiga que caminaba a su lado, la que reía de forma estridente y sentía también devoción por los hermosos traseros. Decía que era de otro lugar, pero se quedaba en Santa Clara, ciudad de 200.000 habitantes del interior de Cuba, cuando quería marcha. De allí era su novia, pero aquel día habían discutido y no pudo presentármela.

También me habló de su hijo, de 17 años, medio cubano medio italiano. Y de su marido. Llevaba casada desde el embarazo con el padre de su hijo, un tipo que sabía lo de ella -según sus palabras- y la quería así; un tipo que vivía la mitad del tiempo en Italia, la mitad del tiempo en Cuba; un buen tipo, decía. Lee el resto de la entrada »

Los jóvenes tienen que saber que las cosas realmente mejoran

El pasado 21 de mayo se presentó el proyecto It Gets Better España en Barcelona.  Con motivo de este lanzamiento, Justin Tindall, Coordinador del Programa Internacional para It Gets BetterProject, viajó a nuestro país. En esta entrada tenemos la oportunidad de que él mismo cuente su propia historia.

Justin Tindall, el primero por la derecha, hablando de su experiencia

Soy originario de Mesa, Arizona en EUA, una ciudad que fue un pequeño asentamiento depioneros mormones. Mis antepasados ​​fueron algunos de los primeros pioneros mormones a establecerse allí hacia 1870, un legado del que mi familia está muy orgullosa. En esta comunidad tan definida por su religión, enseguida me dí cuenta que no sólo era demasiado afeminado para la sociedad sino también para Dios.  Desde pequeño fui muy inseguro y pasé gran parte de mi adolescencia obsesionado con obtener la validación de quienes me rodeaban.

La escuela secundaria fue una pesadilla, me despertaba por las noches asustado y con miedo de ir a la escuela por el bullying que sufría. Mis compañeros, los niños mormones que en la iglesia hablaban de caridad y amor, se apartaban cuando otros me atacaban en los pasillos del colegio. Mi propia comunidad no me protegía.

Tras completar mis estudios en una universidad mormona de mi ciudad, viajé a Bolivia con una misión mormona y fue allí, a cinco mil kilómetros de casa, entre bolivianos, cuando experimenté por primera vez lo que es verdaderamente pertenecer a una comunidad.  Más tarde, volví varias veces para Latinoamérica con proyectos de cooperación y de lucha humanitaria.  De nuevo fui testigo de que las personas pueden tener distintas batallas que pelear cada día, pero la necesidad de aceptación, la comprensión y el amor es universal. Lee el resto de la entrada »

Los adolescentes no caben en la Rusia de Putin, #Children404

Por Arantxa Ariznabarreta, activista de Amnistía Internacional

Imagen de la web Children 404

Imagen de la web Children 404

 

No sé cómo habrá sido la infancia y la adolescencia de las personas que lean estas líneas. Puede que haya sido despreocupada y feliz. Hay chicos y chicas fuertes, capaces desde sus primeros años de hacer frente a las dificultades de la vida y de afrontar éstas con alegría y decisión.

Sin embargo, tengo la certeza absoluta de que no fue así la infancia y la adolescencia de todas y todos los lectores. Habrá quien recuerde ser objeto de bullying en el instituto, quien no encontró en su entorno familiar el respaldo que hubiera necesitado, quien temiera –fundada o infundadamente- perder a sus amigos en caso de mostrarse abiertamente tal cual era. Habrá quien fue vencido por la homofobia o la transfobia, reprimiendo su orientación sexual o toda expresión de su género sentido. Y habrá quien recuerde a alguien que, en la derrota, tomó la irreversible decisión de abandonarnos. La adolescencia no es fácil. Y la adolescencia diferente, lo es menos. Todas esas personas recordarán lo que supuso para ellas encontrar a sus iguales, a sus primeros amigos y amigas homosexuales o transexuales.

Desde el conocimiento de estas vivencias y la sensibilidad hacia los niños, niñas y adolescentes LGBTI, en marzo de 2013, una joven periodista rusa, Elena Klimova, iniciaba en internet el proyecto Chidren 404. Éste consiste en además de la web, otros dos grupos, uno en Facebook y el otro en la popular red social rusa Vkontakte, en los que los adolescentes pueden compartir sus historias personales, encontrarse con sus iguales y prestarse ayuda mutua. El nombre del grupo “404” alude al mensaje de error en las direcciones que no existen en internet. Describe a la perfección la sensación de muchas personas LGBTI rusas tras la aprobación de la ley que penaliza la “propaganda de relaciones sexuales no tradicionales” en junio de 2013. Lee el resto de la entrada »

Si eres hombre y te arrimas a los fogones, ten cuidado… puedes volverte gay

Por Violeta Assiego (@vissibles)

 

Chilenos, chilenas… ante todo ¡felicitaciones!

Cámara de Diputados aprueba por amplia mayoría el Pacto de Unión Civil, PUC / @Movilh 2014
Cámara de Diputados aprueba por amplia mayoría el Pacto de Unión Civil, PUC / @Movilh 2014

 

Desde el pasado 28 de enero Chile se suma a la lista de países que reconocen la unión civil a las parejas del mismo sexo. Un innegable avance, sobretodo si se tiene en cuenta que para su aprobación se han tardado 11 años. Sin embargo, no deja de tener algo de preocupante que este paso pueda dejar en ‘agua de borrajas’ la aprobación del matrimonio igualitario que prometió Michele Bachelet.

A la luz de la opinión pública chilena -que en un 70 % apoya la unión civil para parejas del mismo sexo– las autoridades podrían pensar que el expediente ya está cubierto. Pero desde el prisma del derecho internacional -que recomienda el reconocimiento de la plena igualdad para evitar cualquier brizna de violencia y discriminación– esta aprobación no la reconoce al 100%. Esto no quita para que haya que reconocer el compromiso y encomieble esfuerzo del Gobierno chileno en informar del alcance de la nueva regulación de manera clara y pedagógica.

Y mientras llega el matrimonio igualitario a Chile -y muchos celebran el paso que se ha dado con las uniones civiles- hay quienes se empeñan en dar una imagen de la homosexualidad que, si no fuera por la gravedad y asiduidad de los ataques que sufre el colectivo LGBT, sonaría a chiste malo. Lee el resto de la entrada »

370 alumnos y 20 vídeos por el respeto a la diversidad sexual

Esta semana tuvimos noticia de que El Corte Inglés salió del armario. En un gesto sin precedentes, la cadena de grandes almacenes –la misma que ha sido denunciada por vender libros para prevenir la homosexualidad– ha decidido colaborar, #PensandoEnSanValentín, con cinco cortos que narran historias de amor, entre los cuales hay uno de amor gay. Este se desarrolla en la sección de perfumería pero reconocemos que nos hubiera dado mucho más morbo si el encuentro entre varones hubiera tenido lugar en la de librería, mientras ojeaban los libros homófobos de Nicolosi.

Pero hoy desde el blog nos alejamos del formato comercial para recomendaros otro tipo de publicidad. La que hacen los vídeos que han realizado las diferentes tribus que participan en el concurso Culturas, organizado por el Instituto de la Juventud de Extremadura.

Un total de 20 vídeos que con la temática de la ‘Publicidad del Buen Amor’ han buscado lanzar los mejores mensajes a favor del derecho y el respeto a la identidad de género y la orientación sexual de cada persona. Todos ellos fantásticos aunque os dejamos con el vídeo de la tribu Colenix.

‘Same Love’ ha sido realizado por chicos y chicas de 4º de la  ESO del IESO “Colonos” de Gévora (Badajoz) y en menos de 5 minutos desmonta mitos, prejuicios y estereotipos populares y absurdos sobre la diversidad sexual. Desde aquí nuestro agradecimiento y más sincera felicitación.

Elmer y el derecho a la diferencia

Nuestra particular apasionada de la literatura, Nieves Gascón (@nigasniluznina) , vuelve al blog para recomendar un libro que nunca debería salir de la lista de ventas, un título a tener en cuenta en estas fechas porque Elmer, de David McKee, es un regalo perfecto.

 

Elmer El elefante

Esta vez hacemos una parada especial en un clásico de la literatura infantil. Elmer, un personaje de origen británico editado por primera vez en 1989, traducido a distintos idiomas (al castellano por Raquel Salagre Muñóz), de David McKee y que va perfectamente por su decimoquinta edición, fácil de encontrar en las estanterías de casi todas las librerías. Esta historia ha llegado a muchos rincones del mundo y se ha hecho adaptación teatral. Pero centrémonos en el relato. Una lectura para compartir antes de dormir y regalar en estas fechas. Aunque el mejor regalo es dedicar un tiempo especial a nuestra familia, a nuestros niños y niñas, para que con cada lectura abran sus mentes a la ficción.

Mundos de fantasía que fomentan la curiosidad, la imaginación y despiertan la afición a la lectura. Un tiempo especial, que es lo que realmente necesitan los niños y niñas en esta época de estrés y tecnología que no pueden sustituir la necesidad relacional del afecto para un crecimiento adecuado a cada edad.

Un cuento recomendable para todas las fases de la infancia. Las y los más pequeños pueden disfrutar de grandes imágenes llenas de colorido y contrastes. Y precisamente para ellos es ‘El chapuzón de Elmer’, otro título del mismo personaje y autor; una edición plástica para mojar y leer en el baño, e incluso morder bajo supervisión. Hay otra edición en tela y hasta se puede encontrar a Elmer relleno, en trapo de colores, listo para achuchar. Las y los neolectores de 6 a 8 años pueden aprender a leer con este cuento de forma divertida.

Elmer un día se plantea no ser diferente al resto de los elefantes de su manada y se pinta de color gris. Cuando vuelve al grupo, pasa desapercibido. No sucede nada hasta que la lluvia cae y le quita la pintura. Vuelve a ser un elefante de colores y sus compañeros se ríen al descubrir su camuflaje. Elmer es diferente y todos los elefantes lo saben, a la vez que disfrutan de su peculiar forma de ser. Así que deciden celebrar una vez al año una fiesta en la que todos, menos Elmer, se pintarán de vivos colores inspirándose en él. Elmer también se pintará de gris elefante para la ocasión y quizá para no sentirse tan diferente. ¿Pero realmente somos todas y todos iguales? No lo creo. Elmer ya es querido por ser un elefante especial en su grupo, no sólo por sus colores, sino porque le conocen, valoran y quieren.

Quizá esa es la clave, conocer y apreciar a cada persona por su valía y respetar el derecho a la diferencia. Una buena premisa para relacionarse y comprobar que podemos llevar un elefante de peculiares colores en nuestro interior. Por la convivencia, el respeto y la diversidad la historia de Elmer es algo más que un cuento para los y las peques que están en ese momenmto de crecer y descubrir, precisamente, que todos somos diferentes.

No a todo el mundo le gusta el cuento del pequeño Nicolás… y sus dos papás

Nieves Gascón (@nigasniluznina), apasionada de la literatura y trabajadora social, nos recomienda hoy (y nosotras con ella) la lectura del primer cuento chileno sobre diversidad sexual. Un cuento rodeado de una inaudita polémica por el fuerte rechazo que ha tenido desde sectores evangélicos. Rechazo trasladado a la vida publica y a los tribunales donde hace pocos días la Corte de Apelaciones de Temuco rechazó un recurso que pedía la prohibición de su distribución. Mientras otros recursos están pendientes de ser resueltos el cuento está siendo un éxito de descargas y abierto el debate en Chile sobre las familias homoparentales.  

       Nicolas-tiene-2-papás-portada-web

“Todas las familias merecen respeto, protección e igualdad de derechos”, así comienza el cuento Nicolás tiene dos papás, presentado el pasado mes de octubre en Chile, a iniciativa del Movimiento de integración y liberación Homosexual (Movilh), apoyado por la Junta Nacional de Jardines de Infancia y realizado en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile.  Su publicación ha impulsado críticas de sectores sociales más conservadores y el debate sobre la conveniencia o no de su lectura por las y los más pequeños. La discusión concluye precisamente leyéndolo y disfrutando de los matices de un cuento que esencialmente trata, desde la perspectiva infantil, sobre relaciones familiares.

Un cercano relato de Leslie Nichols y Ramón Gómez con grandes ilustraciones de Roberto Armijo, nos acerca en primera persona a Nicolás y su vivencia en su familia homoparental. Mostrando todo aquello que un niño necesita como el juego y la convivencia con adultos con los que comparte su vida cotidiana en un ambiente de cariño y respeto, muestra un modelo educativo adecuado a las necesidades y bienestar de cualquier niño y/o niña.

Nicolás de Chile, España o cualquier otro lugar del planeta, cuidado y querido, con suficiente información para dar y hacer entender sobre su entorno familiar, nos hace caer a sus pies ante tan sencillo apercibimiento de una realidad cercana y amable.

Como cualquier otro grupo familiar, quizás no exento de conflicto pero lleno de sentido para Nicolás, se establece una estilo relacional que le permite aprender de sus padres sobre fútbol y dinosaurios más que otros compañeros y compañeras del colegio o que sus amigos y amigas, a quienes a su vez, puede enseñar sobre diversidad mejor que nadie.

Nicolás sabe que todo el mundo viene de una madre biológica y que vivimos en familias muy diversas. Pero sobre todo sabe que cuenta con dos papás que cuando está enfermo o se siente mal, le cuidan y se preocupan.

Un Nicolás de ojos grandes y gran expresividad.  Un cuento con detalles visuales que no debemos perdernos. Con un mes sólo pero mucha fuerza para trasmitir algo tan sencillo como que las familias están formadas por personas que se quiere, se respetan y se preocupan de las y los más pequeños porque estos y éstas así lo requieren. No hace falta más que un poco de sentido común y abrir los ojos a la realidad: la diversidad familiar presente y visible.

Después de conocer a Nicolás sólo se me ocurre abogar por la buena crianza, el bienestar infantil, la educación en valores para la convivencia, el respeto y los derechos humanos.

 Puedes descargarte el cuento aquí

Dos Bigotes: literatura como medicamento contra la intolerancia

                                              Por Enrique Anarteestudiante de Relaciones Internacionales y aprendiz de periodista

Nos encontramos en un local de Malasaña. No responden para nada a la imagen estereotipada que uno podría tener de de un par de editores. El

súbito salto al emprendimiento, al business, no parece haberles supuesto una necesidad de cambiar de atuendo de acuerdo con los formalismos que caracterizan al mundo de los negocios. Tatuajes por todo el brazo, piercings aquí y allá: es el rostro del nuevo emprendedor cultural, poco preocupado por romper los esquemas.

Gonzalo Izquierdo Torres y Alberto Rodríguez Langa, dos periodistas a los que la debacle económica forzó a buscarse otro camino, celebran ya la salida a la luz del quinto y sexto título de su editorial Dos Bigotes. Después de las antologías de autores rusos, africanos y españoles y la primea traducción al español del clásico Imre: una memoria íntima, esta joven editorial independiente de temática LGTBI se ha aventurado con la literatura homoerótica eslovena: Brane Mozetič y Suzana Tratnik son sus últimas apuestas.

Hablamos de muchas cosas, pero sobre todo hablamos de ellos, de su historia, de sus logros y de su futuro. La complicidad entre la pareja es evidente. Llevan juntos en este proyecto desde el principio. Ambos lucen el mismo tatuaje en el brazo, un flamenco coloreado. Durante casi toda la entrevista hablan en primera persona del plural y, a veces, uno completa la frase del otro. Su complicidad no es sino una prueba más de hasta qué punto están completamente entregados a su proyecto, un proyecto que para el resto de nosotros es una iniciativa más que interesante, pero que para ellos es un proyecto de futuro y de vida en común. Lee el resto de la entrada »

¿Cueces o enriqueces?

                    Por Almudena Ferrer. Curiosa, se dedica a la formación y a la comunicación. Le interesa el sexo, las plantas y las series

Cueces o enriqueces

Todos sabemos que la diversidad enriquece y que, aplicada a las personas, hace que crezcamos como sociedad. Sin embargo, es inevitable reconocer que ésta no nos resulta cómoda. La diversidad nos hace pensarnos, conocernos y en cierta manera argumentar con quienes todavía no se han tomado un tiempo para pensar en cualquier otra realidad.

Si al sustantivo “diversidad” le unimos el adjetivo “sexual” nuestro enunciado no sólo no resulta cómodo, sino que es posible que se dé de bruces con las creencias más arraigadas que anidan en nuestra cabeza y que consideramos inamovibles. Cuando hablamos de diversidad sexual nos referimos tanto a la diversidad dentro de la orientación sexual como a todas las formas de identidad sexual, tanto si son definidas como indefinidas. Y a menudo la tenemos mucho más cerca de lo que nos creemos. Por ejemplo, una de las fantasías más comunes entre las mujeres es tener sexo con alguien de su mismo género, aunque consideren su sexualidad 100% heterosexual. Siendo así ¿no podríamos pensar que el deseo nos está diciendo algo?

Lo que no muestras no existe, y esta actitud hace que la vida de todos sea más pobre. Intentar “normalizar” a todo el mundo según un mismo patrón predefinido, excluye o margina al diferente, o penaliza la exploración de otras opciones, siquiera anecdóticas. ¿No seríamos mucho más felices si nos liberáramos de los prejuicios inculcados sobre lo que es “correcto” y nos permitiéramos explorar la diversidad si nos apetece, o aplaudir a otros cuando lo hagan?

DiversidadPero la diversidad también es conflicto. Los códigos sociales se resisten a disolverse, aunque hayamos conseguido avances y ya aceptemos que, además de las peras y las manzanas, en el mundo hay piñas y plátanos. Todavía no hemos conseguido que sea universalmente aceptada la macedonia.

Es una lucha entre quienes se resisten a abandonar la comodidad de la uniformidad, y quienes aspiran a que su “anormalidad” sea respetada, aunque no necesariamente compartida. Bastaría con que todos aceptáramos unos códigos universales de respeto y libertad mutua garantizada, y la pugna cesaría. Sin embargo, algo tan sencillo choca con el instinto de tribu que tiende a marginalizar al diferente como parte de un proceso de socialización que nos acompaña desde que éramos primates protohumanos.

Hemos caminado mucho desde que nos erguimos sobre dos pies en la sabana africana. Tal vez sea hora de trascender del todo aquellos instintos necesarios para la supervivencia en entornos hostiles, y abrazar la diversidad con todos sus beneficios.