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Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Entradas etiquetadas como ‘Acoso’

Que no te engañe el autobús transfobo de Hazte Oír

                                  Esta es la primera de dos entradas que desde 1 de cada 10 vamos a sacar respecto a la campaña de la Plataforma Hazte Oír. Hoy Charo Alises (@viborillapicara) y mañana Violeta Assiego, ambas juristas, ambas parte de 1 de cada 10.

Foto: Zipi (EFE)

 Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si naces mujer, seguirás siéndolo.

Este es el mensaje que un autobús de la organización ultracatólica Hazte Oír  empezó  a hacer circular  por las calles de Madrid el pasado lunes 27 de febrero como parte de una campaña que están llevando por las escuelas contra lo que ellos llaman las leyes de adoctrinamiento sexual.

La intención de Hazte Oír, es transitar con ese autobús por diversas ciudades españolas para difundir su propaganda discriminatoria.  El objetivo de la campaña de esta organización, como desde la misma se reconoce,  es  la difusión del libro ¿Sabes lo que quieren enseñarle a tus hijos en el colegio? Las leyes de adoctrinamiento sexual, del que según fuentes de la organización ya se han repartido 100.000 ejemplares por correo postal a los diferentes centros escolares en el que “alertan” sobre la “amenaza real” de las leyes que protegen la diversidad sexual. Con esta acción homófóba y transfóbica, Hazte Oír, parece querer responder a la campaña iniciada por la Asociación Chrysallis (Asociación de Familias de Menores Transexuales) cuyo lema es: Hay niñas con pene y niños con vulva en reconocimiento a las leyes. Lee el resto de la entrada »

¿Qué dice el Plan de Derechos Humanos de Madrid sobre diversidad sexual?

Por Violeta Assiego (@vissibles)


A lo largo de 2016, la Tercera Tenencia de Alcaldía con la colaboración del grupo de Estudios Internacionales de la Universidad Autónoma de Madrid, ha impulsado un amplio proceso de diagnóstico y consulta con diversos actores (ciudadanía, personal del Ayuntamiento, entidades y organizaciones sociales, grupos políticos municipales…). Un esfuerzo y trabajo colectivo que constituyen una base fundamental en la construcción del Plan de Derechos Humanos de la ciudad de Madrid.

Esta es la presentación que el Equipo del Plan de Derechos Humanos de la ciudad de Madrid hace del Borrador de dicho Plan para que, hasta el 4 de noviembre, los ciudadanos de Madrid puedan hacer observaciones y comentarios al documento a través del portal Decide MadridLee el resto de la entrada »

En Madrid, la Universidad Complutense entiende

universidad

La Complutense debe ser un referente en la lucha contra la intolerancia. Cualquier persona lesbiana, gay, bisexual o transexual que estudie o trabaje en nuestra Universidad debe tener claro el absoluto compromiso del Rectorado en la lucha contra la intolerancia. Según la conocida estadística del 10%, no es posible ignorar la realidad de tantas personas LGTB, y nuestras acciones deben encaminarse a que el conjunto de la ciudadanía universitaria pueda desarrollar su actividad libremente y con garantías de igualdad. (…)

La comunidad universitaria no debe nunca olvidar a ninguno de sus integrantes, y es su obligación elaborar las políticas específicas que aseguren que nadie, estudiante, profesor o personal administrativo y de servicios, corran ningún tipo de riesgo de exclusión. Nos comprometemos a defender la Igualdad y Libertad de la Diversidad Sexual y de Género, porque con este compromiso aseguramos que la Universidad Complutense siga siendo una universidad para todas las personas.

(Manifiesto del Rector Carlos Andradas en la presentación de su candidatura)

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Twitter no permitirá comentarios homófobos ni transfobos en su red

Foto: Rosaura Ochoa / Flickr

Si escribes la palabra “Faggot” (‘maricón’ en inglés) en Twitter encontrarás que se ha tuiteado más de 34 millones de veces, nos dice GayStarNews. Este tipo de insulto no es más que una ínfima parte de lo que sucede a través de las redes sociales cuando algunos se proponen hacer verdadero bullying e incitar a la violencia contra las personas LGBTI parapetándose en un supuesto anonimato, pero sobretodo en la más absoluta impunidad.

Por ello, es una buena noticia que Twitter actualice sus normas de uso para prohibir que sus usuarios realicen, a través de su red social, ataques homófobos y transfobos (y entendemos que también bifobos). La nueva actualización de sus normas fue anunciada en su propio blog la semana pasada por la Directora del departamento de Confianza y Seguridad de Twitter, Megan Cristina.

La iniciativa tomada por la conocida red social -a la que han bautizado como ‘La lucha contra el abuso para proteger la libertad de expresión’– subraya que la compañía no tolerará ningún tipo de comportamiento por parte de sus usuarios que tenga como finalidad acosar, intimidar o usar el miedo para silenciar la voz de otra persona usuaria de la red. Añaden que son firmes partidarios (y alientan) la diversidad de opiniones y creencias pero que no van a permitir que nadie cruce la línea roja del abuso.

Para que no haya dudas, en sus reglas dejan claro qué entienden por comportamiento abusivo, y en concreto por: Lee el resto de la entrada »

Escuelas libres de transfobia y acoso escolar #YoTambiénSoyAlan

Por Violeta Assiego (@vissibles)

“Saber qué es lo justo y no hacerlo, es la peor de las cobardías”. Confucio

Alan

A pesar de la edad, o precisamente por esta, cada día me reconozco más intolerante hacia ‘la crueldad’. Intolerable en el sentido más digestivo de la palabra. Llámenme ingenua (y no por ello querré dejar de serlo) pero ya no me trago, ni me entra, esa crueldad que algunos asocian a la condición humana, y que posiblemente por eso, toleran en el sentido más pasivo del término mirando a otro lado cuando no directamente la observan sentados. Hablo de esa crueldad que, por ejemplo, de manera consciente y reiterada se ejerce en las escuelas y que se llama acoso o bullying. Aquella que responde a un acto cobarde por parte de uno o varios chavales y que solo es posible si, dentro y fuera de las aulas, se la consiente, se la tolera, se normaliza, se justifica, se relativiza,.. en definitiva, se invisibiliza para que suceda.

Durante un buen tiempo tuve la oportunidad de dirigir y coordinar un proyecto que -entre lo socioeducativo y lo formativo- atendía a casi doscientos chavales (de muy diferentes edades) procedentes de eso que se llama ‘desventaja social’ -la forma políticamente correcta de nombrar una de las consecuencias más graves de la desigualdad-. En ese tiempo, parte de mi responsabilidad era que aquel espacio dedicado al aprendizaje integral de chavales por los que nadie apostaba, fuera un lugar seguro y propio para todos y cada uno de ellos. Es decir, que fuera un lugar libre de prejuicios, burlas, insultos, agresiones y amenazas. Fuera un lugar distinto al que ellos creían que era el mundo al que se supone que debían de adaptarse, un lugar estimulante donde pudieran ser ellxs mismos sacando lo mejor de cada unx; sí, lo mejor. Lee el resto de la entrada »

Volvemos al colegio o al instituto, hagámoslo un lugar seguro

Último día del mes de septiembre, el mes de la vuelta al cole. Hoy It Gets Better-España (@ItGetsBetter_es) escribe en nuestro blog lanzando un mensaje claro a las chicas y chicos que acaban de empezar un nuevo curso.

Cortometraje “Stand Up! Don’t Stand for Homophobic Bullying”/Servicio Nacional Irlandés para jóvenes LGTB (2011)

 

El verano se termina y toca la vuelta al colegio. Volvemos a la rutina, a los estudios, las tareas y también nos reencontramos con nuestras amigas/os, compañeras/os con quienes comentaremos las experiencias de nuestras vacaciones y viviremos nuevas experiencias, con profesoras/es que nos explicarán los nuevos contenidos y nos servirán de apoyo y guía,.. y puede que también con personas que no nos hagan sentirnos seguros en el colegio.

Cuando somos pequeños o jóvenes podemos sentir que nuestra situación es muy complicada, debemos aferrarnos a nosotras mismas/os para buscar el bienestar. Desde aquí te digo que es posible. No tenemos clara nuestra identidad, estamos creciendo y desarrollando nuestra personalidad, nos gustaría ser aceptados y pertenecer a un grupo de amigas/os. Todo esto es posible y el cambio comienza en ti. Lee el resto de la entrada »

Cerrar los ojos… para siempre

Hoy es el Día Mundial por la prevención del suicidio y sobre una de sus causas, Nayra Marrero (@nayramar), nos pone a flor de piel con este tema tan delicado.

All About Dreams/Foto: Emmanuel Grunstein

All About Dreams/Foto: Emmanuel Grunstein

Cuando cerraba los ojos, durante una época, me imaginaba separando con mis propias manos las costillas y dejándome escapar a mí misma por la rendija de la ventana de mi habitación. Entonces escalaba como un insecto por la pared del edificio, hasta la azotea, donde soltaba las manos y me dejaba caer para atrás. Nunca me visualicé cayendo pero me imaginé miles de veces así, libre, liberada de la angustia que me oprimía el pecho.

Yo sufrí acoso escolar, y como le decía a un compañero del colegio este verano, lo he superado. Le conté cómo me sentía entonces, cómo me dolían los insultos, los silencios, el vacío. Él, como la mayoría, no era consciente de lo que yo lloré entonces. Para él era un juego. Lee el resto de la entrada »

Los colegios terminan pero las redes siguen activas… y los acosadores también

¿Imaginaste por un momento que desde la Guardia Civil te dirían que el ser homosexual es algo perfectamente aceptado por su parte y entre sus miembros? Pero no es solo por esto, por lo que invitan a los jóvenes que sufran acoso por su orientación sexual o identidad de género que pidan ayuda. Hoy It Gets Better vuelve al blog, de la mano de Gonzalo Garrido ( , su secretario general, nos traen este vídeo y estos datos.

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Llega el verano, el colegio se ha acabado y ahora toca disfrutar de las vacaciones. ¿Todo el mundo las disfrutará igual? No. El acoso escolar continua los meses de veranos. Las redes sociales están activas siempre. Los adolescentes salen, quedan y pueden continuar con el acoso. Actualmente el bullying es un fenómeno anual que no da tregua, ni descanso a quien lo sobrevive. Según ABC.es, uno de cada cuatro niños entre los 12 y los 17 años ha experimentado esta peligrosa situación. ¿Podrías ser tú o alguien cercano?

La atención a los cambios de comportamiento y la comunicación es fundamental para detectar estas situaciones y ponerles solución. Estar abiertos y preocupados por quienes nos rodea puede darnos pistas sobre lo que puede estar viviendo esa persona que en ocasiones no puede afrontar la situación sola. Lxs aliadxs, ya sean familiares, amigxs o conocidxs, son fundamentales para detectar y apoyar al acosadx. También la propia persona puede solicitar ayuda si el entorno le parece seguro.

Ante todo, cuando el acosadx acude a pedir ayuda, debe procurarse actuar con inmediatez y sensatez. Y debe procurarse en todo momento el bienestar del acosadx. Debe saber que no estará solx en ningún momento, que se tomarán las medidas oportunas y que la situación va a cambiar y a mejorar. Mostrar cariño, afecto y empatía fortalecerá a la persona para que pueda afrontar el acoso y sentirse querido.

Desde It Gets Better España transmitimos el mensaje de que todo mejora pero para ello hay que denunciar la situación y cambiarla. Desde la plataforma tratamos de empoderar a todxs para que luchen por su bienestar y sean felices. Visita nuestros vídeos para conocer más situaciones como la tuya.

 

(1) Laura es Guardia Civil y lesbiana y manda un mensaje de apoyo y esperanza para los adolescentes LGTB, transmitiéndoles todo el apoyo de Policía, Guardia Civil y el Ejército.

Ante el acoso, yo tomo tu mano

“75.000 jóvenes serán acosados este año por no ser o no parecer heterosexuales, 21.000 intentarán suicidarse”. Ese es el escalofriante dato con el que la organización británica Stonewall lanza su campaña anual contra el acoso homófobo y transfobo. Un campaña dirigida a la comunidad escolar en la que se producen los insultos y los hostigamientos. Es a ellos a los que manda un rotundo mensaje: ‘No seas espectador: si lo escuchas, frénalo’ (el hashtag de su campaña es #nobystanders).

Frenar la discriminación está en las manos de cada uno de los miembros de la comunidad educativa, también en las de los chicos y chicas que aceptan los abusos y las humillaciones a quienes su orientación sexual o identidad de género ‘les señala’. Es a ellos a quienes nos dirigimos hoy con el vídeo de la organización irlandesa Belongto. Los compañeros y compañeras de los chicos y chicas acosados son un elemento clave para frenar la lgbtfobia en las escuelas, pero no el único y mucho menos el último responsable de hacerlo. No aceptes el acoso a nadie, recházalo.

Desde las trincheras de la desigualdad

Por Javier Termenón Delegado

 

No nos engañemos, la realidad en la que nos movemos está llena de trincheras.

Hace un par de semanas, comentando con una amiga la incipiente aparición de este blog, me hacía notar que está cansada de las reivindicaciones de gente que forma parte de este colectivo. Es mi amiga, la quiero. He aprendido a querer a gente con la que no estoy de acuerdo, qué carajo, me quiero a mí mismo y mírame…

Lo curioso es que hasta hace un par de semanas, para entenderme yo y hacer causa común con el resto de los alumnos de mi clase de octavo de EGB (vaya usted a saber los porqués de tamaña regresión), entendía a la perfección, o al menos así lo creía yo, que el acoso al que fui sometido era de carácter similar al que sufrió el gafotas, el empollón, el gordo o el chivato de mi mismo curso.

Pero no es el mismo, nunca lo fue. Es de esas verdades que tu hipotálamo comprende antes que tú mismo. Nunca fue el mismo acoso, posiblemente generó el mismo miedo al rechazo, la misma timidez, y puede que incluso el desdeñable recurso de la autocompasión, que quizás alguno de los lectores seguirá queriendo ver en estas letras.

El gordo de la clase pudo sentirse solo, no lo niego, pero si algún día llegó a tener un amigo no tuvo que recibir de él negativa alguna al enterarse de que era gordo, saltaba a la vista desde el inicio de su amistad.

Foto de Srgpicker
Foto de Srgpicker

El gafotas no tuvo que sentar a sus padres para explicarles el uso y preferencia de un modelo de gafas en detrimento de otro modelo.

El empollón no sintió durante 30 años de su vida que no tenía derecho a casarse con la persona de la que se había enamorado.

El chivato había estado buscando la aprobación del poderoso pasando por la desaprobación de sus iguales, diametralmente opuesto a mi caso en el cual la aprobación del poderoso nunca llegó y el afecto de mis iguales estaba en entredicho.

No voy a enumerar las secuelas de una infancia semejante, hay infancias peores, eso lamentablemente seguirá siendo así.

Mi encéfalo, esa otra parte de mi cerebro que es racional y que organiza mi conducta, registró mi rechazo y el de los otros y los suavizó en una trinchera de causa común hasta hace unas semanas. El gordo, y el chivato, y el gafotas, y el empollón, y yo éramos los oprimidos. Sin embargo, mientras tanto, mi hipotálamo, allí donde se generan los instintos más primitivos y se registra la memoria a largo plazo, llevaba años chirriando en sus junturas.

A medida que pasó el tiempo, veía con miedo y aprensión que mis compañeros de trinchera, salían airosos de esas primeras batallas. Pasados unos años el gafotas cultivó un look intelectual, quizás marginal, tal vez hasta envidiado por el cachas. El gordo ajustó su dieta, o sus hormonas, o siguió llevando su vida siendo gordo y encontró donde le valoraran desde otras perspectivas. El empollón consiguió entrar en medicina. El chivato buscó un hueco desde el que delatar sin que estuviera mal visto… En cualquier caso, dejaron la trinchera para amar o ser amados sin explicarle a sus padres a quiénes amaban. Sin que su mejor amigo les dejara de lado bajo la sospecha de una mirada de más mientras se duchaban. La sociedad adulta les acogió, diluyendo la que a la postre se convirtió en una inexistente falta: llevar gafas, sufrir de sobrepeso, no ser corporativo, o dedicar media vida a quemarse las pestañas en libros de texto.

Mi sociedad no hizo lo propio conmigo, yo seguía teniendo una falta que dejaba paso a que cualquiera pudiera insultarme si le apetecía, que mis amigos y familiares me pidieran explicaciones, bregar con la etiqueta de mi “opción sexual” como si fuera opcional y se tratara solo de sexo, oír de diferentes estamentos mi condición de enfermo, haber vivido la carencia de un modelo afectivo válido, y seguir escuchando que, a día de hoy, hay gente a la que esto le canse.

En esa clase de octavo de EGB hubo personas a las que no les importó ni lo más mínimo como era yo, hay gente hoy que me trata de igual a igual. Pero de la misma manera que el feminismo no acabó con el acceso a las urnas de la mujer, ni el apartheid no ha finalizado porque a un negro le dejen ocupar los asientos de delante en un autobús público, aunque canse oírlo otra vez, aunque se produzca el hastío en aquellos que quizás ya han dado el paso a recibirnos en igualdad de condiciones, sigue existiendo esa trinchera.

Cuando has vivido en ella no escuchar, no ver, no oír y no comparar es imposible. Puedo pasar de largo, puedo girar la vista, puedo escuchar música mientras camino por la acera de enfrente (que es mi acera) y hacer una comparativa más o menos acertada, pero mi hipotálamo seguirá chirriando en sus junturas.

El acoso es, de las calidades del ser humano, uno de los más rastreros comportamientos, no por ser gay y haberlo sufrido en mis carnes niego la tortura que sufrió aquel gafotas, aquel empollón o aquel chivato, ni ningún otro caso que no haya nombrado aquí. Quiero andar con pies de plomo en esto: en esta sociedad hemos permitido que el acoso exista en los márgenes del susurro, el escudo del anonimato, detrás de la risa boba e hiriente. Pero me sale la comparativa, la esclavitud del gordo de mi clase se ha ido incrementando de manera proporcional al incremento del culto al cuerpo, pero no hubo una sociedad que le dijera que no podía casarse, adoptar, que era un hereje, un pecador, un enfermo mental o un impedido.

Gay Pride Toulousse
Foto de Guillaume Paumier