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Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Archivo de la categoría ‘Familia’

Las quince estaciones de Martín

Por Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

Foto: Xabier Otegi

No todas las historias bellas son ficción, en algunas ocasiones la realidad nos demuestra que el amor es el hilo que, a pesar de las lágrimas (que también están ahí), es la fuerza que mueve el mundo.

Esta es la historia de Martín, un niño pequeño, muy pequeño, que nació feliz en un mundo amable. (I Estación)

Martín tuvo la suerte de nacer en un país occidental, del hemisferio norte, y pasó a ser tutelado por una administración autonómica que indagó, busco, entrevistó y encontró a sus padres: los mejores, lo que se adaptaban idóneamente a sus necesidades. Y fue adoptado. (II Estación)

Martín, ese niño tan pequeñito, tenía una cosa muy grande: su sonrisa. El arma que bloqueó a sus nuevos padres y los vinculó definitivamente en un destino común, aunque unos años antes miles de hombres y mujeres vociferantes trataran de impedirlo en una gran concentración en la capital del reino. (III Estación) Lee el resto de la entrada »

Las mujeres lesbianas están obligadas a casarse para ser madres ante la Ley

Hoy la FELGTB comparece ante la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados para presentar su propuesta de Ley de Igualdad LGTBI y contra la discriminación por orientación sexual, identidad y expresión de género, o características sexuales, Charo Alises (@viborillapicara), colaboradora de 1 de cada 10 y miembro del Grupo de Juristas de la FELGTB, ejemplifica cómo cambiaría esta ley la vida de algunas personas.

Foto: XEGA

Los prejucios nacen de la ignorancia y lo infectan todo.  Las leyes también están contaminadas por los prejuicios de quienes las dictan. Es así como surgen normas que discriminan a quienes  portan el estigma de la diferencia. Una de estas normas discriminatorias, es la contenida en la Ley de Reprodución Humana  Asistida (artículo 7) que establece que las mujeres lesbianas tienen obligación de casarse para que pueda determinarse la filiación  de sus hijos e hijas a favor de ambas. En el caso de no estar casadas cuando nazca el bebé, la única opción que le queda a la madre no gestante para ser reconocida legalmente como mamá de su retoño, es iniciar un procedimiento judicial para adoptar a su propio hijo, cosa absurda donde las haya, además de completamente discriminatoria.

El requisito del matrimonio del artículo 7 de la Ley de Reproducción Humana Asistida es tan inexplicable que ni siquiera los jueces del registro civil consultados sobre la cuestión saben dar razón de tan maño despropósito. Los prejuicios del poder legislativo, que desconfía de  las orientaciones sexuales no normativas, están en la raíz del requisito del matrimonio. Con este parece que se pretende exigir una prueba a las mujeres lesbianas de la estabilidad de su relación como garantía para acceder a la maternidad compartida. Quiero apuntar, que, además de discriminatorio, exigir el matrimonio como garantía de estabilidad en un país como España, en el que a los tres meses de casarte te puedes divorciar sin alegar causa alguna, es algo notablemente irrisorio.

El requisito del matrimonio impuesto a las mujeres lesbianas no es una discriminación abstracta sino que es fuente de graves problemas para quienes padecen esta desigualdad.  Como muestra, estas tres historias: Lee el resto de la entrada »

Si ya se pueden casar y tener hijos, ¿qué más quieren?

Juan Andrés Teno (@jateno_), periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

‘The times are a Changing’… (Los tiempos están cambiando…) / Foto: Tom Driggers

Es como un ruido sordo que a veces te impide avanzar, un viento que no sopla y te obliga a cerrar los ojos, un impulso que te condiciona a ser perfecto en tu papel de padre y que transmites sin saberlo a tu propio hijo. La homofobia* existe cuando una voz, siempre anónima, te sacude el corazón y la conciencia: “Si ya se pueden casar y tener niños ¿qué más quieren?”.

Y lo único que queremos las familias homoparentales es ser tan sencillas, visibles y, ¿porque no?, tan aburridas como lo puedan ser las demás. Los gais, las lesbianas y las personas transexuales tenemos hijos después de un largo proceso de reflexión al que nos obligan los necesarios trámites de la adopción, el acogimiento, la inseminación artificial o la gestación por subrogación. Son meses y años en los que miras a los ojos de tu marido (o tu mujer) y vas asumiendo la revolución del amor en la que se convertirá tu casa, en los que comprendes que tendrás que dar explicaciones que a las demás familias nunca les solicitan. Lee el resto de la entrada »

El respeto y la protección a la familia homoparental son derechos humanos

Hoy, Día del Padre qué mejor que hablar de la diversidad familiar de la mano de Charo Alises (@viborillapicara)

Foto: Julie Missbutterflies

 

En el año 2011, Ivan y Ricardo fueron a solicitar plaza para el hijo de ambos, de tres años de edad, en el colegio Yago School de Castilleja de la Cuesta (Sevilla). Ante su petición, la directora de admisiones del centro les indicó que no quedaban plazas libres. No conforme con esa respuesta, Ivan llamó por teléfono al colegio sin identificarse y preguntó si podían admitir a su hijo en el colegio. Entonces la respuesta fue afirmativa. Ante la prueba evidente de que se le denegaba una plaza en el centro a su hijo por pertenecer a una familia homoparental, Ivan y Ricardo decidieron emprender acciones legales.

Después de cinco años de lucha en los tribunales, el Juzgado de lo Penal nº 3 de Sevilla ha dictado  sentencia condenando a la directora de admisión del colegio. La ha condenado a dos años de inhabilitación para la administración o dirección de centros educativos o de enseñanza, como responsable de un delito contra los derechos fundamentales del artículo 512 del Código Penal. Lee el resto de la entrada »

¿Por qué debe actuar el Fiscal de Menores ante los folletos de Hazte Oír?

Ayer fue Charo Alises, hoy Violeta Assiego (@vissibles) y mañana será Néstor Orejón. Una análisis jurídico sobre la Campaña de Hazte Oír.

Portada del folleto que anuncia el autobús de Hazte Oír

El odio es un sentimiento. El odio no es un delito como tampoco lo es el amor. Es el uso del Lenguaje del Odio el que es un delito según el 510 de nuestro Código Penal. Es el Lenguaje del Odio el que hace que sea necesario ese tipo penal para castigar a aquellos que inciten el Odio hacia los colectivos especialmente vulnerables que son sistemáticamente perseguidos por las mentes totalitarias que no aceptan más ideología que la suya y padecen: intolerancia extrema. Aleccionan para ello con discursos y mensajes que confunden y falsean, dividen y fragmentan, rompen la paz social y niegan el diálogo y la diversidad.

El Lenguaje del Odio es la antesala de la discriminación que lleva a la violencia, de la violencia misma en muchas ocasiones. Tipificar el discurso de odio busca proteger a las personas que pertenecen a un determinado colectivo y que a partir de esas palabras, ese discurso y esos mensajes pueden verse en peligro. La publicidad y la incitación directa y expresa son requisitos imprescindibles. Se entiende por incitación crear en otros la voluntad de discriminar y tener actitudes de desprecio, hostiles o violentas hacia los colectivos protegidos. Entre estos colectivos protegidos se encuentran las personas con orientación sexual no heterosexual y con identidad de género trans. Estas personas (y las relaciones de amor que mantienen) están criminalizadas en 75 países del Mundo y son condenadas a la muerte en otros diez. Además, en TODOS los lugares del mundo, incluso los más gayfriendly, a las personas LGBTI se las menosprecia, humilla, amenaza, extorsiona, viola, agrede y mata: en Sudáfrica, el país africano más igualitario, es execrable el número de violaciones correctivas que se cometen a las lesbianas para que ‘corrijan’ su orientación sexual; en Brasil, en un año se asesinaron a más de un centenar de personas trans; medio centenar de homosexuales murieron en la masacre de Orlando (Estados Unidos)… Y en España, nuestro mayor problema son las agresiones que se dan dentro de la escuela, el bullying, el acoso escolar. Lee el resto de la entrada »

Que no te engañe el autobús transfobo de Hazte Oír

                                  Esta es la primera de dos entradas que desde 1 de cada 10 vamos a sacar respecto a la campaña de la Plataforma Hazte Oír. Hoy Charo Alises (@viborillapicara) y mañana Violeta Assiego, ambas juristas, ambas parte de 1 de cada 10.

Foto: Zipi (EFE)

 Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si naces mujer, seguirás siéndolo.

Este es el mensaje que un autobús de la organización ultracatólica Hazte Oír  empezó  a hacer circular  por las calles de Madrid el pasado lunes 27 de febrero como parte de una campaña que están llevando por las escuelas contra lo que ellos llaman las leyes de adoctrinamiento sexual.

La intención de Hazte Oír, es transitar con ese autobús por diversas ciudades españolas para difundir su propaganda discriminatoria.  El objetivo de la campaña de esta organización, como desde la misma se reconoce,  es  la difusión del libro ¿Sabes lo que quieren enseñarle a tus hijos en el colegio? Las leyes de adoctrinamiento sexual, del que según fuentes de la organización ya se han repartido 100.000 ejemplares por correo postal a los diferentes centros escolares en el que “alertan” sobre la “amenaza real” de las leyes que protegen la diversidad sexual. Con esta acción homófóba y transfóbica, Hazte Oír, parece querer responder a la campaña iniciada por la Asociación Chrysallis (Asociación de Familias de Menores Transexuales) cuyo lema es: Hay niñas con pene y niños con vulva en reconocimiento a las leyes. Lee el resto de la entrada »

Seis razones de por qué se discrimina a una pareja de mujeres al inscribir a su hijo en el Registro Civil

Por Violeta Assiego (@vissibles)

Brenda y María José presentando más de 100.000 firmas ante la Dirección de Registros y notariado (Foto: EFE)

La idea biologicista y tradicional de familia sigue predominando en nuestro imaginario colectivo a pesar de no ser el modelo predominante en nuestra sociedad. 

Avanzamos poco a poco y a veces, sin ser muy conscientes, damos por válidas las premisas de que la familia ideal es la que se forma a partir de la unión matrimonial entre un hombre y una mujer, de tez blanca a poder ser.

Al margen de la raza, esas dos variables –la heterosexualidad de la relación y su formalización matrimonial– son las que entran en juego para resolver la ecuación de las dudas, prejuicios o falta de información cuando el modelo de familia no es el tradicional. De este modo sus integrantes deben tratar de comportarse de una forma manifiestamente convencional aunque eso implique asumir más requisitos de los que se exigen a una “familia tradicional”. Da igual que sea una familia reconstituida, monoparental, homoparental,.. la clave es que no responden al formato tradicional y eso “justifica” que reciban un trato desigual. Si además la familia la encabeza el género femenino el trato discriminatorio se puede multiplicar.

No somos conscientes de ello y vamos pasando por alto esa diferenciación que conforme al principio de igualdad no se debería dar. Nos parece de lo más normal hasta que alguien dice: basta ya. Esto es precisamente lo que han dicho Brenda y María José, a quienes el Registro Civil de Denia les niega la posibilidad de inscribirse como madres de su último hijo y les obliga a realizar un trámite que no se les exigiría de ser una pareja heterosexual.

Pero esta es solo una de las seis formas en las que se discrimina a las parejas de mujeres a la hora de inscribir una filiación biológica en el Registro Civil: Lee el resto de la entrada »

Qué no te mientan cuando se trata de educar en la diversidad, consulta esta Guía

Por Diego Rey (@DdD_Rey), vocal Jurídico de Arcópoli

“… Os digo esto porque ya no aguanto más ir al colegio y no hay otra manera para no ir. Por favor, espero que algún día podáis odiarme un poquito menos”.

Estas fueron las palabras que dejó escritas Diego González, un niño de 11 años de Madrid, antes de saltar por la ventana del quinto piso de su vivienda.

Comenzar recordando este hecho (que yo calificaría de crimen) es algo que conmueve el alma, y que sin duda todo padre o madre que esté leyendo estas líneas, sentirá escalofríos al pensar que algo así pudiera pasarle a sus pequeños. Acto seguido, les invadirán las preguntas inevitables: ¿Cómo es posible que algo tan horrible pueda suceder? ¿Qué se le pasó a Diego por la cabeza? ¿Hasta dónde llegó su sufrimiento para hacer algo así?. Lee el resto de la entrada »

Profe, ¿yo no tengo familia?

Juan Andrés Teno (@jateno_) , periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

III Encuentros de Familias Homoparentales /Foto: FELGTB

Adriano es un niño de cuatro años y, sin saberlo, ya ha iniciado su carrera en el activismo. Adriano es feliz, tiene una familia que lo quiere, muchos amigos y amigas y una Seño a la que admira. Es una docente competente que le cuida, le protege y le muestra muchas cosas que desconoce.

Adriano, como todas las mañanas, sonríe a su profesora y le pregunta todo lo que no comprende; es un niño muy activo, participativo, curioso, inteligente. Por eso, hoy abre aún más sus grandes ojos ante la ficha que tiene que colorear y pregunta:

Seño, ¿yo no tengo familia?”

Delante la carita de un divertido dibujo muestra una imagen de felicidad en la que un niño es abrazado por su padre y por su madre, lo mismo que ocurrió en el año anterior, lo mismo que pasa con los carteles que hay en el pasillo, lo mismo que le dicen las seños del comedor… lo mismo que pensó tras celebrar el día del padre.

Adriano pregunta y su amorosa seño, sorprendida, no sabe muy bien que contestarle… Lee el resto de la entrada »

El año de las familias: la esperanza arcoíris

Juan Andrés Teno (@jateno_) , periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar

Foto: Madison Scott-Clary

Hace ahora 12 años que en España se cerró el ciclo democrático con la reforma del Código Civil en materia de matrimonio. Por fin todos los españoles no sólo tenían las mismas obligaciones sino que también podían gozar de los mismos derechos. Los ciudadanos de segunda habían desaparecido.

La gran fiesta de la comunidad LGTBI era que todos los ciudadanos podían, si querían, contraer matrimonio y expresar públicamente su amor a través del registro civil. Pero lo más significativo de aquella apuesta valiente no fue la posibilidad de que dos hombres o dos mujeres pudieran casarse, lo verdaderamente revolucionario fue que podrían tener hijos en común.  Así nació la esperanza arcoíris, el futuro, la continuidad de la especie a través del amor entre personas del mismo sexo. Lee el resto de la entrada »