BLOGS
1 de cada 10

Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

7 libros que regalar a quien presuma de heterosexualidad

Foto de una Biblioteca Pública del Gobierno de Buenos Aires

Foto de una Biblioteca Pública del Gobierno de Buenos Aires

Mientras Sant Jordi y San Valentín rivalizaban por ser el patrón de los enamorados, en 1995 llegó la UNESCO para hacer oficial que el 23 de abril sería el Día del Libro. Qué mejor fecha que aquella en la que fallecieron dos grandes de la literatura: Cervantes y Shakespeare. Así que, por carambolas del destino, el top del romanticismo está en que alguien regale a otro alguien un libro y una rosa en una fecha como hoy.

Eso sí, desde el blog, desaconsejamos que caigan en la versión estereotipada de esta tradición en la que es ella quien recibe la rosa y él, el libro. Vayan a por el pack completo y comprobarán, por un lado, que a ellos también les gustan las flores y por otro, que a ellas les encanta leer. Como imaginarán, en una pareja de dos personas del mismo sexo quedaría un tanto raro ese reparto sexista de rosa y libro. Quedaría antinatural.

Y de la que pasa el Pisuerga por Valladolid, ya que están leyendo esta entrada, ¿por qué no se animan a regalar a alguien querido (y convencido heterosexual) alguno de los siguientes títulos? Esta literatura también merece la pena ser explorada por los de la acera contraria a los de ‘la acera de enfrente’. No tengan miedo, que por leerlos no cambiará su orientación sexual, cómo mucho -si esta oculta- encontrarán referencias que les pueden ayudar.

Nuestras recomendaciones son:

  • El Chico de las Estrellas, de Chris Pueyo (Editorial Destino). Un relato autobiográfico lleno de experiencia y emociones. Un texto azul de letras, palabras y frases que aumentan, disminuyen y ocupan páginas bailando al compás de los sentimientos.

Decía Oscar Wilde que “a veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto y de pronto, toda nuestra vida se concentra en un instante”. Eso, precisamente, es lo que transmiten cualquiera de los libros que hoy les hemos recomendado y de los que hemos hablando ya en 1 de cada 10. Son muy recomendables para aquellos que piensan que somos tan diferentes. Probablemente, tras leerlos, descubra que no tanto.

Feliz Día del Libro.

6 comentarios

  1. Dice ser Antonio

    Me parece que hoy en día se presume mas bien de todo lo contrario. Y sobre eso no hay ningún libro?

    23 abril 2016 | 10:34

  2. Dice ser Santiago

    Yo no presumo de heterosexualidad. Prefiero no presumir de nada, asi que tampoco de las estúpidas y amaneradas fiestas del orgullo gay. Orgullo de qué homos?

    23 abril 2016 | 11:48

  3. Dice ser Santiaga

    “Orgullo de qué homos?”

    De no ser como tú.

    23 abril 2016 | 13:56

  4. Dice ser Daniel

    Pues a ver si recomendamos otros siete libros de sexo heterosexual a los homosexuales para ser tan iguales como presumimos.

    Que sois cansinos como nadie. Y carecéis de lo que pregonais.

    23 abril 2016 | 16:24

  5. Dice ser jocco

    Todo el rato me da la sensación de que hubiese que remarcar a toda costa la diferencia entre ser homo y hetero. Y ambas partes se empeñan lo suyo.

    Y a mí que me importan un pepino desde siempre los gustos sexuales de los demás, pero mientras se oponga resistencia a cosas que ya están superadas, (o debieran estarlo) , se avanza poco.

    Cuando dices ” heterosexual convencido” es porque tambien existe el ” homosexual convencido” ? o son sólo leyendas urbanas.
    Puede un hetero -convencido- tener relaciones sexuales con alguien de su mismo sexo? Y un homosexual -convencido- con el sexo opuesto?
    Cuando una lesbiana dice: “me dan asco los penes” qué se puede hacer? o cuando graciosamente un gay pone cara de chupar limones cuando oye la palabra “vagina”, qué hacemos? Lo más facil sería hablar de homofobia.

    Me lo explique.

    24 abril 2016 | 11:50

  6. Dice ser doe

    No suelo venir mucho por este blog, me escandalizan algunos comentarios. A ver si poco a poco va avanzando el país y este blog no es necesario. Con lo poco que cuesta respetar al prójimo y lo difícil que resulta ponerlo en practica a algunas personas. A toda esta gente extremista que comenta barbaridades en los blogs solo les pido que paren un momento a pensar, y a pensar en personas a las que estimen. ¿Cambiarían su estima hacia esas personas por su orientación sexual? Imagino que no, ala.. a ponerlo en práctica, bien sea manteniendo la misma indiferencia o manteniendo la misma estima, lo de la indiferencia lo digo ya que a mí me resulta indiferente la orientación sexual de los demás, no es algo que me interese, y si tengo conocimiento bien es por ser evidente o bien porque lo manifiesten.

    29 abril 2016 | 00:04

Los comentarios están cerrados.