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Desafíos para lograr la igualdad LGBT en los entornos profesionales (I)

Por Andrea Puggelli (@aikkomad) activista italiano LGBTQI

'Contra la LGTB-Fobia' / Foto: Chainless Photo

‘Contra la LGTB-Fobia’ / Foto: Chainless Photo

Hace pocos días se dio a conocer el último informe de la Agencia de Derechos Fundamentales (FRA) de la Unión Europea qué mide la relación entre la comunidad LGBT y las personas que trabajan en el sector público. En los resultados de las entrevistas entre funcionarios públicos, policías, maestros y trabajadores de la salud de 19 países (Alemania, Austria, Bulgaria, Croacia, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Malta, Países Bajos, Polonia, Reino Unido, Rumania, Eslovaquia, España y Hungría). Las entrevistas hechas (1.000) hacen un análisis comparativo de las opiniones de estos funcionarios públicos en cuestiones relacionadas con  los derechos de la comunidad LGTB.

La FRA concluye que “las opiniones negativas contra lesbianas, gays, bisexuales y trans en la sociedad, entre los profesionales y líderes políticos son bastante fuertes y dificultan los esfuerzos para combatir la discriminación y los crímenes de odio “.

Una opinión muy negativa que se encuentra en áreas clave para el bienestar de los ciudadanos como por ejemplo, la salud. Un buen número de médicos consideran todavía la homosexualidad y la transexualidad una enfermedad que puede ser contagiosa. Esta información pone de relieve la necesidad de que dentro de la Unión Europea (UE) y de sus Estados miembros, los funcionarios públicos cuenten con los requisitos para llevar a cabo su trabajo con el fin de ofrecer un servicio de alta calidad y ayudar a terminar con el sufrimiento de muchas personas LGBT.

Sin embargo, los personas entrevistadas también se quejan de la falta de información y formación que reciben sobre las necesidades de las personas LGBT (dice el informe). Esto, afirma, les impide de intervenir para ayudar a contrarrestar los episodios de discriminación a los que están expuestos constantemente las personas LGBT. Estas “tienen los mismos derechos a la educación, la salud y la igualdad de trato de cualquier otro individuo. Ellos también tienen derecho a vivir su vida con dignidad, sin temor y sin discriminación”, dijo el director de la FRA Michael O’Flaherty.

La atención de la FRA se ha centrado en las profesiones que se pueden identificar mejor que otras para garantizar las necesidades tanto en la vida diaria como la aplicación de las políticas de derechos fundamentales y en las barreras que la dificultan. Entre los  principales resultados del informe titulado “Hablando en términos profesionales: retos para alcanzar la igualdad del colectivo LGBT”, muestra que las empresas publicas pueden tener una actitud hostil hacia las personas LGBT y los profesionales pueden crear discriminación. “De ello se desprende que sea necesario organizar campañas de sensibilización y concienciación a nivel comunitario y nacional. de hecho, deben ser incluídas, por ejemplo, en la lista de medidas de la UE para mejorar el respeto de las personas LGBT y sus derechos.”

El dato más preocupante es que todos los grupos de empleados públicos saben poco y no son conscientes de las necesidades de las personas LGBT. De ahí la necesidad de proporcionar formación profesional y “promover la creación de asociaciones de la sociedad civil y formas de colaboración para superar a los prejuicios, en particular, contra las personas trans en el campo de la salud. Es necesario que los servicios que se prestan a estas personas tengan una calidad no inferior a la ofrecida a la mayoría de otras personas”.

Otro de los elementos observados es que la ausencia de “información objetiva”, especialmente en las escuelas, puede dar lugar a acoso escolar homofobico y los prejuicios, y posteriormente obligar a los  jóvenes LGTB a ocultar su orientación sexual o identidad de género. Los Estados miembros deberían cooperar con las autoridades encargadas de la educación y los centros de enseñanza a fin de diseñar campañas destinadas a ayudar a que los colegios sean lugares más seguros y acogedores para con las personas LGBT

“Las conclusiones vienen a complementar los resultados de la innovadora encuesta LGBT a escala de la UE efectuada por la FRA, que puso de manifiesto la existencia de miedo y discriminación que sufren a gran escala las personas LGBT en toda la UE. El conjunto completo de datos de la encuesta estará disponible a finales de este año”, concluye su comunicado.

Más allá de los desafíos, la obligación de los Estados miembros es no escabullirse de las medidas que van a lograr que sus ciudadanos y sus funcionarios destierren actitudes que están basadas en prejuicios insostenibles que dan pie al rechazo y la discriminación.

2 comentarios

  1. Dice ser VictoriaDD

    Si un funcionario público o cualquier persona desatiende sus labores o deja de prestar el servicio para el que ha sido destinado por razones ideológicas de cualquier tipo debe ser retirado de su puesto. Punto. Al igual que aquella funcionaria de EE.UU. que expedía licencias y se negó a darlas a homosexuales o transexuales “porque su religión se lo prohibía”. Si no despedida, esa persona no puede tener trato de ningún tipo con público o sus datos.

    Lo demás son paños calientes, es cierto que una concienciación adecuada puede ayudar, pero no se puede obligar a todo el mundo; siempre hay quien se niega y sus razones, bajo el amparo de la ley, pueden gustar o no pero deben respetarse igual que las nuestras. Ahora en cuanto afectan al resto y/o le causan perjuicio, ha de hacerse cumplir la ley sin parpadear.

    Gracias por el artículo.

    30 marzo 2016 | 11:56

  2. Dice ser RayozZz

    El problema es peor de lo que parece, porque a unos pocos nos parece que esto es insostenible, pero lo cierto es que hay gente que nos considera como perversidad, aunque igual seamos menos corruptos y más honestos que el resto… Pero lo peor es que son las distintas iglesias, las ideologías incluso las de izquierdas, o gente de new age que está todo el día que si el amor, que si la paz y que hay que resignarse al destino, a lo que nos ha dado dios y chorradas parecidas…
    El otro día sin ir más lejos, me encontré a una comentarista (creo que se llamaba unamujer o algo así), que iba de éso último que he mencionado,, y empezó con la monserga de que mi problema es que no tengo autoestima, que no quiero a mi cuerpo porque soy trans masculino, y no sé qué historia. Vamos, que decididamente me llamó antinatura, y otros decían que como el sexo es psicológico, lo puedo cambiar para adaptarme al cuerpo con el que nací, vamos, una tal cantidad de tonterías, que generalmente son los propios medios de comunicación los que promueven, porque además cuando se hacen entrevistas o programas para conseguir visibilidad y que la sociedad se entere, ponen a carne de reality-shows que dicen tal cantidad de tonterías, que para nada nos hacen un favor… Y las mujeres, casi peor que los hombres, porque los hombres al menos aceptan hasta un punto el sexo en sus variedades, pero las mujeres son implacables con los transexuales, sobretodo con las mujeres transexuales… es terrible…

    Pero las necesidades son claras, y lo digo después de más de 10 años que estoy metido en el tema trans en particular, pero LGTBI en general:
    a) las transexuales femeninas son las que más sufren, sobretodo si su aspecto les engaña, y son realmente atacadas, y no les dejan ejercer casi en ningún sitio. Al final la gran mayoría termina en la prostitución o creando algo relacionado con la belleza (peluquería, etc), pero en plan negocio propio, o de gays y/o lesbianas que les ayudan a veces. Si no tienen aspecto bien femenino las mujeres no les dejan entrar en los servicios de mujeres.

    b) los trans masculinos parece que nos consideran menos peligrosos, pero luego nos atacan los neonazis (a mi no, si se atreven no respondo de mi, e igual los empalo con alguna de mis muletas, pero gracias al cielo no he tenido que enfrentarme con nada parecido, y no creo que ataquen a un discapacitado), pero tenemos suerte, porque cuando nos empezamos a hormonar, el cambio es muy evidente, o sea que con sólo hormonación y al menos una mastectomía, al menos de cara al exterior nos dejan en paz, aunque el problema será siempre el ir a un servicio. Suelen tener estudios, o al menos tener una profesión, y pasan muy desapercibidos a no ser que sigan viviendo en la misma comunidad donde se criaron… A veces, si los reconocen como trans mientras están en tránsito de un género a otro, los atacan e incluso si son hombres, los pueden violar “para darles una lección”. O incluso casi lo peor: la familia te tacha de loco, y te encierran en un manicomio, como se han dado varios casos en Argentina, donde algunos trans masculinos se han escapado a pesar de que los tenían drogados e incapacitado, y han buscado ayuda y/o asilo en Chile…

    c) las lesbianas, son bastante invisibles, y como todas las mujeres lo tienen bastante mal, pero por otro lado, si saben disimular su vida amorosa, las dejan en paz. pero también han habido violaciones “para darles lecciones y para que sepan lo que es un -macho de verdad- “, pero ya digo, si en el trabajo ni en el vecindario se enteran de su condición, las dejan en paz, pero si llegan a enterarse, no sólo pierden el trabajo…

    d) los gays, es decir los homosexuales hombres son los que “mejor” lo llevan, porque suelen tener poder adquisitivo, y la costumbre de tener muchos más derechos que las mujeres, con lo cual son más hábiles para luchar por sus derechos. No suelen tener problemas de trabajo, porque hay todo un mundo repleto de homosexuales, desde abogados, hasta médicos, pasando por peluqueros, camareros de bar, etc. Hay muchos sitios de gays donde ir, y se autoabastecen de ellos mismos.

    También hay que indicar que muchas mujeres lesbianas y hombres gays no aceptan a los transexuales (y esto lo he visto en varios sitios, que se pueden apreciar claramente en asociaciones de LGTBI todos juntos, donde sólo gays y si acaso, alguna lesbiana tienen puestos de relevancia, todos, casi absolutamente TODOS están controlados por gays, es decir, por hombres homosexuales. Muchas lesbianas lo aceptan, pero los trans no, con lo cual preferimos crear asociaciones de transexuales, donde podamos estar, tanto las transexuales femeninas como nosotros los transexuales masculinos.

    En épocas de crisis, todos estamos sin empleo, pero quienes lo llevan peor son las transexuales femeninas, sobretodo las mayores, que al final terminan o en el mundo de la prostitución o parecido, porque no las aceptan en ningún sitio.

    Pero todos en general, si no tenemos la suerte de tener una familia, o al menos una familia que comprenda la situación y nos acepte, lo cierto es que estamos completamente desamparados, y si estamos sin trabajo, son los que nos quedamos en la calle primero, y terminamos sin techo si nadie nos ayuda, o si no encontramos al menos a alguien de nuestra misma condición (otros transexuales) que nos ayuden. En mi caso, sobrevivo de una pensión por discapacidad física, pero si no la llego a tener, lo llevaría fatal, o igual no, porque tendría buena salud y ya me habría ido de españa a ganarme la vida…

    Ý ésa es más o menos la realidad que se vive, bastante cruda…
    Pero lo ensecial es educación, ayuda en los colegios, incluir servicios para trans (ya que no nos aceptan en los normales, en los de tíos al menos disimulamos los trans masculiinos si nos vamos al apartado para hacer “aguas mayores”, pero para hacer pis en los orinales de pared es complicado si no te has hecho las operaciones debidas, a no ser que lo disimules con un artefacto, de gran variedad de aspecto, y te tapes para que nadie lo note.
    Pero ¿cómo cambiar a la gente que se cree perfecta para juzgar a otros sin entender?

    30 marzo 2016 | 23:47

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