BLOGS
1 de cada 10

Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Preguntas sobre la desigualdad de las familias LGTB

Por Nayra Marrero (@Nayramar)

Born Straight Against Hate / Foto: Nicole DUguay

Born Straight Against Hate / Foto: Nicole DUguay

¿Por qué no es lo mismo?

¿Por qué tengo que casarme si quiero tener un hijo con una mujer pero no si quiero tenerlo con un hombre? Y no hablamos de semillitas porque nadie pide la prueba de paternidad en el registro civil (ni en el hospital, ahora que ya no hace falta el paseo para la inscripción de la mayoría de los bebés sino que se agiliza todo en el mismo hospital).

Pero hay más: ¿y si durante el embarazo, planeado por ambas, quizá sufragado por las dos, nos enfadamos y divorciamos? ¿Se puede inscribir al peque como hijo de ambas aunque ya no estemos casadas porque una vez lo estuvimos?

Sea como sea, una vez ya nos mira con sus ojillos y tiene nuestros apellidos, nos enfrentamos a su cuidado ¿por qué se llama permiso de maternidad y paternidad si lo pueden disfrutar dos padres o dos madres? ¿Quién puede disfrutar del primero en caso de que ninguna de las dos se haya embarazado? ¿Si mi mujer no trabaja y yo sí, aunque ella sea la gestante, puedo solicitar yo la baja de maternidad?

¿Y qué pasa con los recién nacidos en el extranjero por gestación subrogada? ¿Sus padres tienen permisos retribuidos para cuidarlos? ¿Se puede excluir a un bebé del cuidado de sus progenitores por cuestionar la manera en que han sido concebidos, paridos o inscritos en un libro de familia?

¿Y qué pasa cuando es el hombre el que tiene la capacidad de gestar y está emparejado con una mujer? ¿Tienen los hombres transexuales heterosexuales o bisexuales derecho a acceder a las técnicas de reproducción asistida en la sanidad pública en igualdad de condiciones que las mujeres? ¿En su caso también deben estar casados para que su pareja conste como madre de sus hijos?

Y volviendo a la reproducción asistida… Tras la sentencia que dice que la exclusión de dos mujeres en el acceso a la inseminación artificial en la sanidad pública es discriminatoria y por tanto ilegal ¿en qué ha quedado la cosa? ¿Pueden todas las mujeres en todas las comunidades acceder en igualdad al tratamiento? ¿Y las funcionarias con aseguradora privada a las que no cubre por tanto la seguridad social? ¿Y si se les deniega el tratamiento qué hacen?

Más dudas: ¿y si mi mujer me maltrata? ¿Si me pega, me controla, me anula, me amenaza? ¿A quién puedo acudir? ¿Tengo acceso a los recursos desarrollados para mujeres maltratadas por un hombre? ¿Y si soy una mujer transexual agredida por mi novio/ex novio pero no consto como tal porque soy inmigrante y no puedo modificar mi documentación?

Esta ristra de preguntas sólo viene a constatar una cosa: la igualdad es aún un mito. El problema es que las políticas no han sido desarrolladas pensando en la diversidad familiar y por tanto las familias LGTB no son iguales ante la ley.

Y mientras se intentan cambiar las cosas, mientras se intenta conquistar la igualdad, hay que formarse sobre la desigualdad, tener todos los instrumentos a nuestro alcance para saber cómo movernos o, al menos, tener dónde preguntar.

Por eso resultan tan importantes estas Jornadas sobre Protección Jurídica a las Familias Homoparentales que organiza la FELGTB y sobre las que también hablé en el programa 246 del maravilloso vecindario que supone Wisteria Lane en RNE.

Los comentarios están cerrados.