BLOGS
1 de cada 10

Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

¿Pueden dos hombres heterosexuales estar enamorados?

Con Lo peor de todo es la luz (Egales, 2015), José Luis Serrano (Ciudad Real, 1967), conocido por muchos como elputojacktwist, publica su tercera novela en cuatro años; la primera, por cierto, que firma sin el seudónimo con el que se convirtió en un referente de la cultura LGTBI de este país. Con motivo de la llegada a las librerías de su última obra, desde este blog, Enrique Anarte (@enriqueanarte) ha aprovechado para hablar con él sobre literatura, diversidad, identidades y el País Vasco, donde transcurre la historia que narra Serrano.

José Luis Serrano es el autor del libro 'Lo peor de todo'/Foto: Enrique Anarte

José Luis Serrano es el autor del libro ‘Lo peor de todo es la luz’/Foto: Enrique Anarte

En realidad, Lo peor de todo es la luz no es una novela, o solo lo es en parte, o lo es de una manera distinta a lo que estamos acostumbrados. Más allá de esta cuestión meramente formal, el libro explora a través de conversaciones entre José Luis y su marido, así como recuerdos y reflexiones íntimas del protagonista, un rincón del sentir humano que, si no es tabú, al menos ha sido convenientemente pasado por alto: ¿pueden dos hombres heterosexuales estar enamorados uno del otro? ¿Y, si así fuera (o aunque no fuera posible), por qué nos cuesta tanto hablar sobre ello? ¿Cuántos dogmas de nuestra cotidianeidad ponen estas incómodas preguntas en precario equilibrio?

“A mí no me cuesta hablar de eso”, argumenta el escritor y matemático, “a los que les cuesta es a ellos, que igual se reconocen cuando lean esta entrevista”. José Luis, muy activo en las redes sociales, bloguero de El Huffington Post y hasta hace poco colaborador de la histórica web LGTBI dosmanzanas.com, es hombre de pocos filtros: “A lo mejor lo hago por ellos precisamente; como ellos no puedo, lo hago yo”.

Él cree que el novelista debe ser consciente siempre de que la literatura tiene un efecto en quienes se sumergen en ella. “En su momento me dio miedo que las primeras cosas que escribí en mi blog, hace ya casi diez años, realmente afectaron a la vida de la gente. Hubo quien me escribió correos electrónicos contándome que había dejado a sus parejas y todo. Tuve hasta un bloqueo y un parón porque me sentía responsable”, recuerda. Pero el tiempo pone cada cosa en su lugar, y elputojacktwist tenía mucho que contar: “He decidido perder ese miedo. Si afecta o no a la vida de la gente, no me preocupa; no voy a ser responsable de las decisiones que tomen los demás”.

En las largas conversaciones con su marido en los viajes de ambos por el País Vasco que relata el libro (ficticias o reales, quién sabe), son muchos los temas que se ponen encima de la mesa: temas de antes y temas de ahora, interrogantes todavía abiertos en lo que a la diversidad sexual y de género respecta, pero también sobre el contexto cultural, social y político con el que esta vive en inalienable simbiosis.

Le preguntamos al escritor cómo hablar también sobre teoría queer, sobre identidades, sin sonar a manual teórico-activista. “Eso precisamente me dijo la correctora”, responde. “Si sueno a eso es porque he leído mucho al respecto. Siempre he tenido un especial interés en no ser oscuro y, si algo he hecho durante los años que he estado hablando de libros o de cine, es intentar hacer que cosas que sean duras puedan ser cercanas a la gente”. Todavía hoy la teoría queer sigue aislada de la cotidianeidad, anclada quizás en un discurso que no llega a muchos. La literatura es una vía para acercarla y abrir un debate sobre ella: “No voy a decir que sea buena o mala, pero desde luego es lo más interesante que nos ha pasado en los últimos años”.

Preguntas, también, sobre la España y el País Vasco de nuestros días. 21 años casado con un vasco han supuesto para este escritor un contacto directo y constante con el llamado conflicto vasco. El libro acaba hablando del tema precisamente intentando evitarlo. Como de costumbre, Serrano no tiene reparos en hablar directa y sinceramente: “Si hay algo sobre lo que no he tenido ninguna duda es que matar a alguien es lo peor que se puede hacer, sea cual sea la razón; pero, por otro lado, no tengo ningún problema con que en un Estado de derecho como en el que vivimos se respeten los derechos humanos de todas las personas, hayan hecho lo que hayan hecho”. Incluidos los presos de ETA y las familias que pagan el precio de la dispersión. “Mis padres y mi hermana estuvieron en uno de los atentados más brutales de ETA, que fue el de la calle del Correo en Madrid”, añade. El ejemplo de sus padres y su educación, dice, le ayudaron a no desear jamás nada parecido a la venganza.

Concluimos nuestra charla hablando de sus futuros proyectos. Estamos en el Matadero de Madrid, que ha acogido parte del festival cinematográfico Lesgaicinemad, en el cual José Luis ha formado parte del jurado. “He decidido no escribir nada durante un tiempo”, confiesa. Tres novelas en cuatro años es bastante. Ideas no le faltan, eso sí. Pero tendremos que esperar un tiempo para un cuarto título de una de las plumas más recomendables nuestra literatura actual.

4 comentarios

  1. Dice ser Vergamulo

    Si dos hombres heterosexuales están enamorados (recíprocamente) supongo que ya no serán heterosexuales. Es de cajón.

    23 noviembre 2015 | 11:04

  2. Dice ser Despotorramiento feroz

    Uau, qué gozada encontrar a esta persona en 20minutos. En cuanto acabe el libro que estoy leyendo me pongo con su libro. Un saludo norteño.

    23 noviembre 2015 | 12:58

  3. Dice ser Rodrigáñez

    Precisamente el hecho de enamorarse de alguien de tu mismo sexo es lo que te hace ser homosexual, no tanto el tener sexo con esa persona.
    Se puede tener sexo, de forma puntual, con alguien del mismo sexo y hasta con una cabra, pero lo que realmente hace a alguien homosexual es el sentimiento amoroso, en contra de lo que muchos piensan.

    23 noviembre 2015 | 15:15

  4. Dice ser carlos

    no es cierto que el estar enamorado de otro hombre te hace gay, el amor no se etiqueta, el sexo tampoco, un hombre separado puede experimentar atraccion por otro hombre, hacer el amor y enamorarse y seguir gustando de las mujeres sin ser bisexual

    20 diciembre 2015 | 18:14

Los comentarios están cerrados.