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Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Bares, que lugares tan gratos para conversar… sobre menores trans*

Carlos Sanguino (@sanguinofer) es el Responsable de diversidad afectivo sexual de la Sección Española de Amnistía Internacional. Hoy nos hace un hueco en su agenda para invitarnos a su plan de esta tarde. Nosotrxs estaremos.

Invitacion A&T DDHH y Menores Trans

Eusebio es el dueño del bar al que suelo ir a desayunar, y le gusta hablar con gesto grave, moviendo mucho las manos y usando grandes sentencias: ‘En los bares se habla de fútbol’.  Caray, cualquiera le contradice. Una pena que Gabinete Caligari no hilara más fino y añadiera una coletilla a su famosa frase. Se puede hablar de más cosas, ¿no? ¿Por qué no hablar también de derechos humanos? En Amnistía Internacional nos ha parecido interesante que entre gol y gol de Messi podamos hablar sobre libertad de expresión, pena de muerte o de enfermedades que no lo son, como la transexualidad. Lo hemos llamado ‘Amnesty&Tweets’.

Y hoy jueves 29, a las 19.00 en Madrid, en el Café Manuela volveremos a hablar en los bares de derechos humanos. esta vez niñas, niños y jóvenes trans* y de las violaciones de derechos humanos que sufren cotidianamente.

¿Por qué este tema? Porque es un tema de derechos humanos muy grave. Estos menores conviven con la incomprensión, la discriminación y la violencia frecuentemente. Y con miedo a expresar quién son. Según datos de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales, 7 de cada 10 personas trans ocultaron su identidad durante su etapa escolar en Europa. En ocasiones estas personas son víctimas de crímenes de odio, motivados exclusivamente por tener una identidad de género no alineada con lo supuestamente ‘normal’.

Mi carné de la biblioteca pública no es el colmo del diseño (reconozcámoslo) pero tampoco es nada demasiado importante para mí. Cuando me lo hice, me pusieron mal el nombre (Carla en vez de Carlos). Fui y me lo cambiaron. ‘Ningún problema, señor’ .Aparte de lo inaceptable de que me llamaran señor, el trato me pareció estupendo.

Si yo fuera una persona trans y me sintiera Carla en vez de Carlos, comenzarían los problemas. Seguramente en el Ayuntamiento, en la autoescuela, en el colegio me hubieran puesto caras raras, me habrían dado negativas, quizás me hubieran mandado a otra ventanilla. El carné sería una forma importante de expresar mi identidad y no solo un cartón plastificado.

Tras todos estos peros y estos ‘vuelva usted mañana’ hay una vulneración de derechos humanos. En cerca de una veintena de países europeos se solicita la esterilización (habéis leído bien) para el cambio legal de género. En otros como España hay requisitos médicos y psiquiátricos que suponen una vulneración de derechos humanos. El único trámite aceptable es el de pasar por la ventanilla, solicitar el cambio de género y volver a casa con un nombre distinto. Fin.

Dejo para el final lo más grave de todo: estas personas se supone que tienen un trastorno mental. Cuando escuchen a Lucas, Leo y Saida, a los que la Organización Mundial de la Salud -muy ocupada por el bacon últimamente- les dice que ellos o sus hijos/as tienen una problema. Su enfermedad es su transexualidad, que está catalogada por este organismo como trastorno mental y del comportamiento desde 1990. La Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA) también la considera un trastorno mental.  ¿Consecuencias? Terribles, ya que muchos países elaboran sus leyes a partir de las clasificaciones de estas dos organizaciones partiendo de la idea de que son trastornos.

Acompañadnos si estáis en Madrid y acercaros al Manuela a conversar. Lucas, Leo y Saida se lo curran mucho para lograr una sociedad que respete más los derechos humanos. Os va a interesar mucho, ya veréis.

NOTA: El evento será retransmitido también online por Periscope. Si tenéis interés, instalaros la aplicación, seguid el perfil de twitter de @amnistiaespana y listo.

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