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Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Carabarco o el cuento del pirata trans

Una nueva entrada de Nieves Gascón (@nigasniluznina) hablando de un cuento maravilloso

pirata

 

Sabed que hay mucho engaño y confusión en el mundo, ya que existen hombres con pene y hombres con vagina; mujeres con vagina y mujeres con pene. Eso es la diversidad.

Quiero comenzar tomando prestadas estas palabras del álbum ilustrado ‘El Piratrans Carabarco‘ de la Asociación de Transexuales de Andalucía – Sylvia Rivera e ilustrado por Manuel Gutiérrez, editado  por La Calle este mismo año. Este relato nos traslada a un mundo de aventuras, con divertidas y dinámicas ilustraciones. Mares circulares y turquesas de profundas aguas;  peces, tortugas, islas, palmeras, arcoíris, barcos, catalejos y muchos piratas mal encarados. Geometrías en movimiento que fácilmente nos sumergen en un relato fantástico para compartir y disfrutar con los más pequeños y pequeñas, a cualquier edad si sabemos aprovecharlo. Con este fin, junto al relato se edita un Cuaderno de Actividades y Guía Didáctica para la Igualdad, con un atractivo contenido que nos permite seguir jugando y reflexionando sobre diversidad afectivo sexual.

Un cuento protagonizado por Carabarco, un personaje que, con valentía e inteligencia, va demostrando a piratas, bucaneros y filibusteros adversarios que encuentra en su travesía transoceánica, que tiene lo que hay que tener. En contra de las expectativas o la opinión de quienes le cuestionan, Carabarco siempre ofrece  una adecuada respuesta. Mejor tener una rueda de bicicleta que un molesto palo de escobillón con carcoma como pata de palo, para desplazarse y llegar al botín antes que nadie. Más práctico es tener un garfio-abrelatas que un simple garfio rudimentario. Más práctico resulta el canto de un gallo para madrugar, que un pesado loro replicador. Una chistera es sin duda más elegante y fresca que un tradicional gorro pirata. Finalmente, es más original y lucida una estrella de mar como parche para el ojo y una piza de ropa como pendiente, en vez de una argolla.

Un día terrible de calor, Carabarco se dio un chapuzón. Los hombres de su tripulación pudieron ver su vulva y le recordaron de nuevo, al igual que sus adversarios: Tu no tienes lo que hay que tener. Pero Carabarco no teme a los comentarios, ni al empeño ajeno a no ser él mismo, el pirata más hábil, valiente e intrépido.

Cansado de todas las leyendas y rumores en torno su identidad sexual, que atraviesan los mares en boca de ladrones, contrabandistas, u otros personajes como el pirata chino, el almirante cargado de insignias, el filibustero holandés, el bucanero francés o el corsario inglés, Carabarco decide escribir un mensaje de su puño y letra, declarando: ¡Soy un hombre de verdad! ¡Un pirata con dos ovarios!.

Desmontando prejuicios, estereotipos y diagnósticos de trastornos científicamente testados, pasa a la historia de la piratería el primer Piratrans que con seguridad nos permite llegar a la esencia de la propia existencia: la libertad.

Para finalizar, les recomiendo que compartan este cuento brindando la oportunidad a que nuestros niños, niñas y adolescentes construya satisfactoria, plena y libremente su identidad sexual, en un mundo cada vez más rico, diverso e inmerso en valores democráticos. Por la visibilidad trans.

1 comentario

  1. Dice ser Antonio Larrosa

    ¡Cada vez estamos peor con tanto desmadre.

    Clica sobre mi nombre

    01 junio 2015 | 08:00

Los comentarios están cerrados.