BLOGS
1 de cada 10

Contamos historias extraordinariamente cotidianas que nombran cada una de las realidades de la diversidad sexual y de género.

Contar Cuba desde los márgenes del deseo

Hoy sale a la venta un nuevo libro de la editorial Dos Bigotes, a la que desde este blog hacemos un riguroso seguimiento de la mano de Enrique Anarte (@enriqueanarte) . No es la primera vez que recomendamos sus libros, y no será la última vez. Esta vez Enrique nos da a conocer ‘Mañana hablarán de nosotros’.

 

Alejandro Ernesto / EFE

Alejandro Ernesto / EFE

 “Propongo que sea leída como otra ventana hacia Cuba, hacia la Cuba de ahora mismo, que puede liberar sus políticas del deseo en la dirección que se antoje a sus protagonistas, para revelarla como un mapa múltiple y contradictorio”

Esto escribe el cubano Norge Espinosa Mendoza en el prólogo del título benjamín de la creciente familia de la editorial Dos Bigotes. El poeta y reconocido activista por los derechos LGTB en la isla caribeña inaugura las páginas de ‘Mañana hablarán de nosotros’, la antología del cuento cubano con la que la joven firma independiente nos traslada a ese minúsculo rincón del globo donde se cruzan todas las narrativas, todos los códigos geopolíticos que ahogan las voces de quienes habitan este “territorio de anhelos y contradicciones”. ‘Cuerpos que narran deseos’, protagonistas que deconstruyen y esbozan sus propias fronteras del amor, de la sexualidad, de las relaciones humanas.

La Historia, la política y las ideologías han inscrito en los cuerpos de los cubanos sus propias narrativas. Recuperar el protagonismo de sus historias, de sus deseos o de sus modos de vida no es tarea fácil, pero obras como esta ponen de manifiesto el gratificante resultado de intentarlo.

‘No hablan de la política’, nos cuentan los editores del libro. Afrontar la realidad a través de la metáfora y la experimentación se convierte casi en una estrategia de supervivencia en la cotidianeidad cubana. Unos y otros, dentro y fuera de la isla, se rebelan contra las fronteras que la Historia ha marcado en su día a día, en sus cuerpos, en sus formas de amar.

Pero Cuba ya no es la Cuba de los setenta -posterior al I Congreso de Educación y Cultura (1971)- momento a partir de cuando se empezó a perseguir y reprimir duramente a la comunidad LGTB. Aquellos fueron años de la más cruenta homofobia de Estado, al estilo de otras naciones más o menos cercanas ideológicamente, en los que los gais cubanos eran mandados a campos de trabajos pesados con el objetivo de “hacerlos hombres” y las lesbianas sencillamente no existían.

Cuba ha pasado página -o está en proceso de hacerlo-, y de una manera que podrían tomar nota gran parte del mundo desarrollado. En unos meses hará cinco años del momento histórico en el que Fidel Castro pedía perdón públicamente y reconocía que él era el responsable último de la persecución de los homosexuales en los primeros años de la revolución cubana. “Si alguien es responsable, ése soy yo”, sentenciaba. Un gesto -siempre en su contexto- encomiable, y que invita a reflexionar sobre la asunción de esa responsabilidad histórica hacia la comunidad LGTB, una lacra que todavía arrastran muchas de las democracias occidentales. Hace poco publicaba Lucas Jurado Martín su ensayo Identidad. Represión hacia los homosexuales en el franquismo, una de las muchas iniciativas que nos recuerdan que todavía hoy en la democracia española, con un Gobierno reticente a condenar los crímenes de la dictadura franquista, esa responsabilidad histórica sigue siendo utopía. O en Reino Unido, donde los familiares de Alan Turing, Premio Nobel castrado químicamente por prácticas homosexuales, empezaron una campaña con motivo del indulto póstumo del genio para reclamar el indulto de las otras 49.000 de la homofobia institucional británica. Ellos, los que la Historia ha olvidado, no parecen importar.

En Cuba, la homosexualidad fue despenalizada en los noventa y desde 2008 se ofrecen operaciones gratuitas de cambio de sexo. Tal y como relata el documental ‘Ella trabaja’, las personas transexuales y transgénero están en proceso de incorporación equitativa al mercado laboral. Las personas trans ocupan cargos públicos con una normalidad que dejaría en pañales a muchos ciudadanos europeos.

¿Significa esto que la homofobia, la transfobia y la intolerancia hacia la diversidad sexual y de género han sido erradicadas de la isla? Es evidente que no, pero los esfuerzos de los activistas, el CENESEX (Centro Nacional de Educación Sexual, dirigido por Mariela Castro, hija de Raúl Castro) y ciertos sectores institucionales comienzan a dar sus frutos.

Por eso, ahora más que nunca, es importante escuchar su voz: la de ellos, los de los márgenes del deseo. Los que la Historia, la política y las ideologías han silenciado. ‘Mañana hablarán de nosotros’, así llegan hoy a nuestra tierra. Demos rienda suelta a sus relatos.

 

1 comentario

  1. Dice ser Lola

    Y antes de los 70 fueron creadas las tristemente famosas UMAP.
    ¿Así que el coma-andante pidió perdón? Que tierno.

    25 mayo 2015 | 16:15

Los comentarios están cerrados.