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De cómo Margaret Thatcher vio nacer el #Orgullo Minero

Hace sólo una semana que se estrenó en España la película Pride, Orgullo, una historia real que nos recomienda con entusiasmo Ángel Pop (@_angelpop)

Pride

Entré al cine sabiendo que iba a encontrarme con una película ambientada en la huelga del Sindicato Nacional de Mineros, ocurrida en 1984 siendo primera ministra Margaret Thatcher,  y de la ayuda de un grupo de gays y lesbianas que secundaban la huelga mediante fondos. Una historia de dos comunidades tan distintas pero que tiene una cosa en común: la lucha por sus derechos. No creo que importe más que sea una comunidad minera o una comunidad LGTB, lo realmente importante es la lucha en común, codo a codo, sean cuales sean. Y en ese sentido su director Matthew Warchus logra con creces que te metas de lleno en ella.

Representaba muy bien la diferencia cultural entre la ciudad y la zona minera. Y de cómo la fuerza de las convicciones del colectivo LGTB supera la intolerancia y los prejuicios iniciales por parte de la comunidad minera.

Se trata de una película con un reparto coral. Grandes y conocidos actores trabajando a la par con caras nuevas que prometen. No terminas odiando a ninguno, ni siquiera a los malos. El reparto está muy equilibrado, cada uno con un peso y sentido específico. Sus vidas van ganando a medida que las emociones se mezclan entre ellas. Hay verdades absolutas, hechos que emocionan y enternecen, pero no buscan la lágrima.

El director no escarba en morbosidades. Está narrada de una manera limpia, sin profundizar en temas áridos como el SIDA, el maltrato o el machismo, que los cuenta sin buscar el sensacionalismo. Tratándose de un cine social, la película está dotada de buena comedia y buena música. Hay momentos que quieres levantarte del asiento y ponerte a bailar. ¡Qué gran banda sonora!

No se trata de una película perfecta, cinematográficamente hablando, ni creo que pretenda serlo. Es una película valiosa por la sensación final que te deja. Una película de obligada visión por aquellos que no crean que dos ambientes totalmente distintos no puedan unir sus fuerzas y hacer algo grande. Ejemplo de cómo la sociedad va por delante de la ley. La unión de los débiles para apoyarse mutuamente. Ansia de defender los ideales. La Lucha por lo que uno cree. Valores tan necesarios en estos momentos. Un acontecimiento real ocurrido hace 30 años del que podríamos aprender mucho ahora. Sin duda nos iría mucho mejor.

 

1 comentario

  1. Dice ser Josete

    Ciertamente la película es un alegato a la unión de fuerzas. De cómo la perseverancia y la fe en lo que uno cree y en tus propios principios puede movilizar a los sectores más conservadores en la defensa de unos mismos derechos.
    La visibilidad de ambos colectivos queda patente en unos años convulsos, odiados y amados por igual.

    Una gran película. Modesta, pero con interpretaciones maravillosas.

    Una de esas películas que todos deberíamos ver.

    27 marzo 2015 | 09:15

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